martes, 21 de enero de 2014

LORD AILESBURY

UN HOMBRE DIGNO
 
 

Thomas Bruce, Lord Bruce, Barón Bruce of Whorlton, IIº Conde de Ailesbury y Par de Inglaterra, IIIer Conde de Elgin y Par de Escocia (Houghton House, Bedfordshire, Inglaterra, 1656 / Bruselas, Bélgica, 16-12-1741), fue un político, dignatario y eminente cortesano y hombre de confianza del rey Carlos II, que dejó escritas unas "Memorias" muy interesantes por su testimonio sobre los acontecimientos del último cuarto del siglo XVII y sus protagonistas.

Hijo del nobilíssimo y linajudo lord escocés Robert Bruce, IIº Conde de Elgin, y de Lady Diana Grey, tenía por abuelos maternos a Henry Grey, 1er Conde de Stamford, y Lady Anne Cecil -hija de William Cecil, IIº Conde de Exeter-. Por parte de padre descendía de la vieja dinastía real escocesa que precedió a los Estuardo o Stewart/Stuart en el trono, y que dio también un rey a Irlanda.

Conocido al principio bajo el título de Lord Bruce, fue introducido en la corte del rey Carlos II en 1663, siendo nombrado en 1676 gentilhombre de la Real Cámara. En 1679, inició su carrera política como miembro del Parlamento de Londres por Marlborough (hasta 1681) y luego volvió a ser diputado en la Cámara de los Comunes como representante del condado de Wiltshire (1685).

 
Retrato del Rey Carlos II de Inglaterra, Escocia e Irlanda (1630-1685), según Sir Peter Lely.


1685 fue el año en que heredó los títulos de Conde de Elgin y de Ailesbury, convirtiéndole en un nuevo miembro de la Cámara de los Lores por partida doble. Por otro lado, fue ascendido a Lord de la Real Cámara y obtuvo el importante cargo de Lord Teniente de Bedfordshire y luego de Huntingdonshire, convirtiéndole en máxima autoridad militar y representante de la Corona en ambos condados. Pero también fue el año en que el monarca por el que sentía una verdadera y sincera devoción, Carlos II, fallecía hundiéndole en la mayor de las depresiones. Durante su agonía, el rey que tanto confió en él, le susurró conmovido:

-"Bien veo que vos me amáis tanto en la muerte como en la vida."

En sus Memorias, un apenado y entristecido Lord Ailesbury dejó escrito a propósito de la muerte del rey: "Así terminaron mis felices días en la corte y en esta hora lloraré mi pérdida."

Sin embargo, muy apreciado por el nuevo monarca Jacobo II, figuró como Paje de Honor en su coronación en Westminster el 23 de abril de 1685.

Casado en primeras nupcias el 31 de agosto de 1676 con Lady Elizabeth Seymour, nieta del IIº Duque de Somerset e hija de Lord Beauchamp, ésta le dio tres retoños:

-Robert Bruce, Lord Bruce of Whorlton (1679-1685).

-Charles Bruce, IVº Conde de Elgin & Par de Escocia (1682-1747).

-Lady Elizabeth Bruce (1689-1745) c.c. George Brudenell, IIIer Conde de Cardigan =>con descendencia.

Pero la Condesa de Ailesbury y de Elgin falleció prematuramente en 1697, cuando recibió la falsa noticia de que su marido había sido ejecutado en la Torre de Londres. Embarazada de su cuarto hijo, tuvo un aborto que le provocó la muerte.

Lord Ailesbury no volvería a casarse hasta el 27 de abril de 1700, en Bruselas, con Charlotte d'Argenteau, Condesa d'Esneux. Dicha unión tardía tan solo produciría una niña:

-Lady Marie-Thérèse Bruce (1704-1736) c.c. Maximilien-Emmanuel, Príncipe de Hornes y Conde de Beaucignies y de Solre =>con descendencia.

 
Retrato del Príncipe Guillermo III de Orange, Rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda (1650-1702), según Thomas Murray.


Durante la Glorious Revolution de 1688, que destronó y obligo a Jacobo II a huír al exilio, Lord Ailesbury fue uno de los cuatro lords que siguió siendo fiel al rey frente al usurpador Guillermo III de Orange. Acompañó a Jacobo II en su huída desde Londres hasta Rochester, pero permaneció en suelo inglés para seguir defendiendo los intereses del monarca.

En mayo de 1695, fue acusado de conspirar y liderar un plan para restaurar en el trono a Jacobo II y condenado al encarcelamiento, en febrero de 1696, por alta traición a la Corona. Arrestado, fue encerrado en la Torre de Londres con su cabeza pendiendo de un hilo. Gracias a un acuerdo en el que Lord Elgin compraba su libertad a cambio de un rescate y su compromiso de abandonar Inglaterra, salvó su cabeza y se exilió a Bruselas. Liberado en 1697, el rey Guillermo III le dejó marcharse tranquilamente al otro lado del canal y Lord Elgin jamás volvió a ser inquietado.

En 1710, reinando Ana I, Lord Elgin consideró la oportunidad de regresar a Inglaterra obteniendo las garantías de que su jacobitismo estaba de antemano perdonado por la Corona, pero al estar felizmente instalado en Bruselas, rechazó finalmente el ofrecimiento.

En 1738, Lord Elgin vendía su mansión familiar de Houghton House, en Bedfordshire, a John Russell, IVº Duque de Bedford y propietario de Woburn Abbey, a siete millas de la finca de Houghton. En 1794, el Vº Duque de Bedford despojaba la mansión de Houghton House de sus riquezas artísticas y de sus muebles, llegando incluso a desmontar todo su tejado.

En vida como después de muerto, Lord Elgin fue universalmente considerado por sus compatriotas, incluso por sus oponentes políticos, como un personaje digno de admiración y aprecio gracias a su demostrada lealtad, honestidad, decencia y trato justo hacia los demás. Tanto Carlos II como su hermano Jacobo II confiaron en él y le apreciaron en sumo grado; de igual modo por el rey Luis XIV de Francia, que le consideraba una persona desinteresada y, según él, el único aristócrata británico que jamás actuó movido por intereses y ambiciones personales.

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