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sábado, 14 de junio de 2014

EL CASTILLO DE QUERMANÇÓ

EL CASTILLO DE QUERMANÇÓ

su historia

 
Cuadro del Castillo de Quermançó dominando la plana del Alto Ampurdán, obra de Mateu Pujolras, 2009.


Las ruinas del castillo-fortaleza de Quermançó se encuentran a 2 kms. al Norte de la localidad de Vilajuïga, limítrofe con la municipalidad de Llançà, y se elevan sobre un promontorio rocoso bordeado por la Nacional-II o Carretera Nacional 260 y rodeado de olivares, viñedos y campos de cultivo.

Quermançó está ligado a varias de las viejas leyendas populares, como aquella referente al fabuloso tesoro de la "cabra de oro", escondido en un laberinto de túneles subterráneos que irían desde el castillo de Quermançó hasta el Monasterio Benedictino de San Pedro de Rodas y el castillo vigía de San Salvador.



Sus orígenes se remontan más allá de la ocupación romana, ya que su privilegiada ubicación en lo alto de un promontorio rocoso de difícil acceso, hace del castillo-fortaleza un sitio clave desde el cual se domina toda la llanura del Alto Ampurdán, y vigila el estrecho pasaje que lleva al burgo de La Valleta y al pueblo de Llançà. La fortaleza medieval data, en todo caso, de antes del primer milenio de la Era Cristiana y figura como una de las posesiones clave de los Condes de Ampúrias. El Conde Ponce I había depositado entre sus muros sus archivos diplomáticos y, según su testamento, el castillo fue heredado por sus dos hijos, Hugo y Berengario en el año 1078. En 1085, un acuerdo entre el conde Hugo II de Ampúrias y el conde Giselberto II de Rosellón, da a este último algunos derechos sobre la fortaleza.



En 1099, Dalmau Berenguer de Quermançó es mencionado en un documento como señor del lugar, siendo probablemente hijo de Berenguer, Vizconde de Peralada y Señor de Rocabertí y de Quermançó entre otros lugares, y nieto del conde Ponce I de Ampúrias. Ese personaje es el fundador de la Casa de los Vizcondes de Peralada, más tarde conocida como de los Vizcondes de Rocabertí.

Hacia el año 1131, el señor del castillo de Quermançó, Berenguer Renard de Peralada, falleció sin herederos varones y la fortaleza revirtió nuevamente a los Condes de Ampúrias. En 1138, una revuelta del conde Ponce Hugo II de Ampúrias contra el Conde Ramón Berenguer IV de Barcelona, rápidamente reprimida por este último, termina con el compromiso del primero en abandonar y arrasar su castillo. Es, sin embargo, en el siglo XIII cuando Quermançó se convierte en una fortaleza de gran importancia durante las guerras contra los franceses; consiguió repeler la invasión gala en 1285 pero fue, durante breve tiempo, ocupada en 1288 por los aliados del rey Jaime II de Mallorca, quien había invadido el Ampurdán y luego fue destronado.



Pese a esas sucesivas destrucciones, un informe del rey Jaime II de Aragón en 1292, señala la necesidad de destinar en Quermançó una docena de soldados para defender la fortaleza y vigilar la ruta de paso. Durante la Guerra Civil del siglo XV, en 1472, el castillo que dependía entonces del Duque de Cardona en calidad de Conde de Ampúrias, fue ocupado por los partidarios del rey Juan II de Aragón.

En el siglo XVI, el castillo se convirtió en un refugio de bandidos y peligrosos asaltadores de caminos que se enseñoreaban por los alrededores.



En los siglos siguientes, el castillo fue abandonado hasta que estalló la Guerra de la Independencia Española. En 1808, las tropas de Napoleón I reconstruyeron y rehabilitaron el conjunto defensivo del castillo-fortaleza. Es en el curso de la retirada del mariscal Suchet, en 1814, cuando por orden suya hacen saltar por los aires el castillo antes de abandonarlo al enemigo.

En 1880, monjes benedictinos expulsados de Francia se instalan entre sus muros y lo restauran para hacerlo más habitable.

Abandonado desde principios del siglo XX, el castillo cayó en ruinas y sus alrededores sirvieron de vertedero municipal para las basuras procedentes de Vilajuïga y Llançà.



Durante la década de 1970-1980, el famoso pintor surrealista Salvador Dalí se interesó por el castillo y planeó adquirirlo para convertirlo en su residencia, ya que Quermançó se encuentra a medio camino entre su ciudad natal, Figueres, y su residencia de verano en Port-Lligat, Cadaqués. Pero el proyecto no llega a buen puerto y, finalmente, Dalí compra el castillo de Púbol para pasar allí sus temporadas invernales.

No es hasta finales de los años 80 cuando La Generalitat de Cataluña, tomando conciencia de sus viejos monumentos, lanza un modesto programa de restauración y preservación del lugar, con trabajos arqueológicos incluídos. En 1988, el castillo es declarado monumento de interés histórico de Girona. Con el fin de evitar el vandalismo y los probables accidentes de los visitantes ocasionales, las autoridades tendrán que cerrar y prohibir el paso a las ruinas.

Actualmente, y solo durante los meses de verano, los turistas pueden visitarlo y tomar una copa de cava mientras admiran la puesta de sol sobre la llanura del Alto-Ampurdán.

domingo, 3 de noviembre de 2013

EL CONDE DE SAVALLÀ Y DE PERALADA

SAVALLÀ,
el ministro catalán del Emperador
 



Nuestro personaje, Joan-Antoni de Rocabertí-Boixadors Pacs i de Pinós, fue VIº Conde de Savallà, VIIº Conde de Peralada, Vº Marqués de Anglesola, G.E., 32º Vizconde de Rocabertí, de Quermançó y de Requesens, Barón de Pau, 1er Marqués de Savallà, Barón de Vallmoll y de Bunyolí, Gentilhombre de Cámara del Rey, Virrey de Mallorca y de Valencia, Presidente del Consejo Supremo de los Países-Bajos Austríacos, Caballero de la Orden del Toisón de Oro.

Joan Antoni de Rocabertí-Boixadors Pacs i de Pinós (1672-1745) era hijo del segundo matrimonio de Joan II de Boixadors i Rocabertí, 5º Conde de Savallà y Barón de Vallmoll, con Teresa de Pinós. Del primer matrimonio de este último con su prima Esclarmonda de Rocabertí, había nacido tan solo una hija llamada Teresa de Boixadors, que casaría posteriormente con su primo Martí Onofre II de Rocabertí, 3er Marqués d'Anglesola. Sus abuelos paternos fueron Joan I de Boixadors, 3er Conde de Savallà (+1624), y Elisabet de Rocabertí, hija de los Condes de Peralada.

El padre de nuestro personaje había heredado del condado de Savallà (o Cevallà, Çavellà, creado en 1599) en 1643, al fallecer su hermano mayor Francesc de Boixadors, 4º titular de Savallà, sin herederos de su matrimonio con María de Blanes. Sus hermanos menores fueron Bernat, Caterina y Margarida de Boixadors.

Joan Antoni tuvo también por hermana a Maria Engràcia de Boixadors que, más tarde, contraería matrimonio con el noble valenciano Joan Pardo de La Casta, Marqués de La Casta, Conde d'Alaquàs y Barón de Bolbait.

Casado con una noble damisela de una muy influyente familia mallorquina, Dionisia Sureda de Sant-Martí, tuvo de ésta nada menos que 11 vástagos:

-Maria-Teresa de Boixadors, c.c. Francesc de Sentmenat i Torrelles, Marqués de Sentmenat.

-Maria Gràcia de Boixadors, c.c. N. de Pinós, Marqués de Santa-Maria de Barberà.

-Carles de Boixadors.

-Bernat Antoni de Boixadors i Sureda de Sant-Martí (1702-1755), 7º Conde de Savallà, 8º Conde de Peralada, G.E., c.c. Cecilia Faustina de Chaves => con descendencia / Iª Línea Condal de Peralada.*

-Joana de Boixadors i Sureda.

-Francesc de Boixadors i Sureda.

-Tomàs de Boixadors i Sureda.

-Josep de Boixadors i Sureda, c.c. Joana de Verí => con descendencia / IIª Línea Condal de Peralada.**

-Joan-Tomàs de Boixadors i Sureda, Cardenal de Boixadors.

-Joan-Francesc de Boixadors i Sureda.

-Josefa de Boixadors i Sureda, c.c. Francisco de Lanuza, Conde de Plasencia.

Fue el fundador, en 1700, de la Academia de los Desconfiados, con sede en Barcelona y compuesta por 16 miembros procedentes de la nobleza catalana.

Al estallar la Guerra de Sucesión Española, el entonces Conde de Savallà tomó partido por el bando austríaco que defendía las pretensiones del archiduque Carlos al trono.

 
Detalle de un retrato del Archiduque Carlos de Austria (1685-1740), pretendiente al trono de España y reconocido por sus partidarios como el rey Carlos III.


El 4 de abril de 1706, Savallà es nombrado ayuda-de-campo del proclamado rey Carlos III de Austria y participa activamente en la defensa de la ciudad de Barcelona, asediada por las tropas franco-españolas del Duque de Vendôme. Al año siguiente, es ascendido a gentilhombre de su cámara y, el 16 de agosto de 1707, nombrado virrey de Mallorca donde tiene gran influencia.

 
Retrato de la Princesa Elisabeth Christine von Brünswick-Wolfenbüttel (1691-1750), Archiduquesa de Austria y "Reina consorte de España". 


En septiembre de 1710, cuando se inicia la campaña para recuperar el Reino de Valencia con el asedio de la plaza de Morella, la reina-regente Elisabeth-Cristina le nombra nuevo virrey y le encomienda dirigir la expedición militar junto con el general Rafael Nebot, nombrado su auxiliar.

En 1711, al fallecer el emperador José I, Carlos de Austria regresa a Viena acompañado por el Conde de Savallà. Posteriormente instalado en la corte del flamante emperador Carlos VI, le es entregada la superintendencia de la Música de la Capilla Real e Imperial de Viena.

El 26 de noviembre de 1721, Carlos VI le recibe solemnemente como Caballero de la Orden del Toisón de Oro.

En 1728, al fallecer sin descendencia su primo Guillem Manel I de Rocabertí de Rocafull-Puigmarín, 6º Conde de Peralada, 3er Conde d'Albatera y 4º Marqués d'Anglesola, eminente militar felipista que había sido premiado con la Grandeza Española en 1703, Savallà figuraba como su más próximo pariente y, por tanto, heredó de sus bienes, títulos y grandeza con el beneplácito del rey Felipe V. De este modo, se convertía en el 7º Conde de Peralada, 5º Marqués d'Anglesola y 32º Vizconde de Rocabertí.

En 1729, nombrado Presidente del Consejo Supremo de los Países-Bajos Austríacos, se traslada a Bruselas para asumir sus responsabilidades. Su permanencia al frente de los asuntos belgas duraría hasta la muerte del emperador en 1740. Por esas fechas, dimite de sus funciones y opta por retirarse en sus posesiones de Sant Pere d'Arena, donde moriría en 1745.

 
Blasón de los Boixadors de Rocabertí, Condes de Peralada y de Savallà.




(*) Padres de Ferran Felip Basili de Rocabertí-Boixadors i de Chaves (1745-1805), 9º Conde de Peralada, 8º Conde de Savallà, 7º Marqués d'Anglesola, 34º Vizconde de Rocabertí, Barón de Vallmoll, G.E., que contrajo matrimonio con Maria-Teresa de Palafox i Castellet, Marquesa Vda. de Mondéjar => sin descendencia.

(**) Padres de Joan Antoni de Boixadors i de Verí, Marqués d'Ariany (+1789), que casó con la noble mallorquina Maria-Teresa Cotoner, madre de sus 3 hijos:

-Josep II de Boixadors i Cotoner (muerto joven)

-Joana de Rocabertí-Boixadors i Cotoner, 10ª Condesa de Peralada y 9ª Condesa de Savallà, 8ª Marquesa d'Anglesola, G.E. (+1862), c.c. Antoni Maria Dameto i Safortesa, Marqués de Bellpuig; padres de:

- Francesc Xavier de Rocabertí-Boixadors Dameto i Boixadors, 11º Conde de Peralada y 10º Conde de Savallà, 9º Marqués d'Anglesola, G.E., 9º Marqués de Bellpuig (+1875)

-Anna de Boixadors i Cotoner, c.c. Joan-Miquel Sureda i de Verí, 4º Marqués de Vivot (1777-1835) =>Linaje de Sureda / Marqueses de Vivot.