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sábado, 10 de octubre de 2015

CURIOSIDADES -193-

"La fascinante Ninon"



La bella, fascinante y sensual Ninon de Lenclos (1620-1705), fue toda una celebridad en su época, tanto que, cuando la reina Cristina I de Suecia abandonó su trono para vagar por Europa, lo primero que quiso ver al llegar a París fue a Ninon de Lenclos y que se la presentaran. Ninon era la Number One de las cortesanas, lo más de lo más, la flor y nata de su profesión y la más cara, por cuyo salón y alcoba pasaban todos los jóvenes pubertos de lo más granado de la aristocracia, para ser desvirgados y enseñados en el arte del sexo. Mujer libre, culta, independiente, inteligente y rica (era toda una bróker a la hora de invertir su dinero en negocios muy rentables), fue la envidia de sus semejantes. Su poder de seducción era tal que, cuando la reina-regente Ana de Austria mandó encerrarla en un convento, la tuvieron que sacar de allí deprisa y corriendo porque había convertido a las monjas, con las que convivía, ¡en flamantes lesbianas!

No le hacía ascos a nada. De hecho, enamoraba a hombres y mujeres por igual, haciéndoles descubrir los placeres del sexo en todas sus facetas. Célebre fue su corpiño de satén negro y ¡qué decir de sus puestas en escena para excitar a sus amantes! Entre sus numerosos amantes masculinos, despuntan dos mujeres de gran relieve: la ex reina Cristina I de Suecia y la Viuda Scarron, Françoise d'Aubigné, más conocida como la Marquesa de Maintenon, esposa morganática de Luis XIV. También se cuentan entre ellos a ilustres homosexuales y bisexuales de la corte que, pese a estar convencidos de sus gustos, no renunciaron a pasar un buen rato con ella.

Preocupada por su salud y su aspecto, Ninon de Lenclos se embadurnaba a diario de pies a cabeza con una pomada hecha a base de aceite de almendras dulces, manteca de cerdo y agua de rosas. El aceite le otorgaba suavidad y la manteca la elasticidad a su blanquísima piel; y el agua de rosas servía obviamente para perfumarla, ya que la manteca de cerdo no huele precisamente a gloria. También se cuidaba de tener una sonrisa impecable cepillándose los dientes con sal de alumbre. Y, sin saber aún de la importancia de la vitamina C (cosa que se desconocía en la época), consumía a diario nada menos que 12 naranjas! Había descubierto el aspecto energético y benéfico de esa fruta consumiéndola en zumos o directamente.

En cuestiones de aseo íntimo, Ninon utilizaba siempre el bidet, cosa muy novedosa y práctica en la época y totalmente desconocida. Y, para evitar caer embarazada o contraer infecciones venéreas, solía utilizar lana de oveja empapada en vino a modo de espermicida y desinfectante.

En cuanto al sexo, su deporte favorito y el ejercicio más benéfico para la salud mental y física, lo practicó hasta sus 74 años de edad. A los 75, decidió que ya no le satisfacía y que, más que mantenerla espiritualmente joven, la deprimía recordando tiempos pasados y su propia vejez.

lunes, 1 de junio de 2015

CURIOSIDADES -184-

"Remedio Victoriano"



En la Inglaterra de la Era Victoriana, la sífilis hacía estragos no solo en los bajos fondos: las clases acomodadas y hasta la alta sociedad se veían afectadas por esa enfermedad de transmisión sexual. Pese a la férrea moral imperante de aquel recatado siglo XIX, en el que la apariencia de respetabilidad lo era todo, los prostíbulos siempre andaban repletos de clientes masculinos y los lores no desdeñaban encanallarse regularmente entre los brazos de alguna fulana como hacía la plebe. Incluso en la prostitución habían clases y clases de lupanares: para señoritos y para obreros y rufianes. Pero, para la sífilis, no cabía distinción alguna a la hora de elegir víctima. Los remedios medicinales de entonces, eran incapaces de curar esa enfermedad mortal que actuaba como una bomba de relojería en tres fases en sus incautos huéspedes. Al mercurio, le sustituyó en aquella época el arsénico en pastillas como elemento base para su tratamiento, sin por ello resultar más eficaz (más bien todo lo contrario). Para colmo, se difundió una falsa creencia médica -agárrense bien- de que el enfermo de sífilis podía curarse milagrosamente (si tenía los medios económicos para ello, claro) desvirgando a una joven y sana chiquilla, a partir del módico precio, claro está, de 5 libras Esterlinas!
Aquella creencia provocó un auténtico tráfico de niñas de 13 a 14 años que llenó las carteras de los proxenetas y contribuyó a extender aún más la enfermedad.

martes, 28 de abril de 2015

WU ZETIAN, la mujer-Emperador

De Concubina Imperial a Emperador de China
 
 
Estamos en el año 637 d.C., en pleno periodo Tang de la China imperial. El emperador de entonces es Taizong "El Grande" quien ha enriquecido su harén de concubinas con una "perla" de apenas 12 años, la pequeña Wu Zetian (625-705), que a todos encanta. Se convierte prontamente en la favorita de Taizong y suscita los celos del hijo primogénito del emperador, el Príncipe Gaozong. Su "reinado" en la cama imperial será, sin embargo, de corta duración: el emperador estira la pata en julio de 649, y Wu es desterrada a un monasterio.

Por un curioso hazar, el nuevo emperador Gaozong irá a visitarla y caerá a su vez prendado de la bella Wu. Ésta cede a sus avances y se queda encinta. Cuando la noticia llega a oídos del emperador, Wu es inmediatamente traída de vuelta a la corte. La emperatriz cornuda no ve en ello ningún inconveniente: a todas luces es estéril y prima la idea de dar un heredero al imperio chino; también porque el harén es un hervidero de intrigas donde las demás concubinas imperiales traman constantemente "destronarla" y, Wu, precedida por su fama de mujer dócil, inofensiva y amable, suscita su simpatía. De hecho, toda la corte cree que Wu es tan piadosa como dulce.

El nacimiento, tan esperado, del fruto de su idilio con el emperador (una niña bastarda) la lleva al desespero hasta el momento en que toma conciencia del gran potencial que le ofrece su hija.

Justo después de una visita de la emperatriz, Wu estrangula a su hija y, interpretando a la perfección el papel de madre destrozada por el dolor, deja que sus sirvientas acusen (para salvar sus cabecitas) a la imperial visitante. El emperador, indignado, destierra a la emperatriz asesina y la sustituye por Wu pero, preso de remordimientos, Gaozong toma la decisión de ir a visitar a su ex-primera esposa para aclarar el asunto. Enterada la nueva emperatriz, manda a sus esbirros que se hagan con su rival y predecesora, le amputen pies y manos antes de ahogarla en un barril de vinagre. Empieza entonces su sanguinolento reinado de terror: cualquier disidente, cualquier rival es enviado al otro mundo; su marido el emperador Gaozong será envenenado, su familia política asesinada, su favorito suprimido, los consejeros imperiales decapitados y sus mujeres e hijas vendidas como esclavas.

Habida cuenta que los dos hijos mayores del difunto emperador habían sido liquidados por su insolencia hacia la emperatriz viuda, será el tercer hijo quien heredará el imperio y sustituirá a Gaozong. No tardará en ser depuesto, víctima de una conspiración palatina urdida por la propia Wu, su madre. Y, sin reír, ella misma manda proclamar públicamente que es un hombre "según el Espíritu Celeste" y toma, ni corta ni perezosa, el título de emperador. Lo nunca visto en toda la historia de China.

Que Wu se haya proclamado "Emperador", no le impide conformar un harén masculino para su exclusivo uso y disfrute. En él, solo entran los machos más apuestos y mejor dotados del imperio. Pero dicho harén no pareció contentarla suficientemente ya que, según se cuenta, le complacía enormemente que le practicasen el cunilingus los extranjeros venidos en visita oficial a la corte china. Taoísta, creía firmemente en la virtud de los intercambios de fluídos sexuales.

Amén de su temible apetito sexual, Wu tuvo una ambición sin medidas. Puesto que el título de emperador no le era suficiente (y eso que fue la única mujer en llevar dicho título en toda la historia de China), pone fin a la dinastía Tang en el año 690, y crea la suya: la dinastía Zhou. Para asegurar su supervivencia, nombra heredero y perpetuador de su dinastía a su hijo Zhongzong, al que no mandará asesinar como al resto de sus familiares, con la esperanza de que éste recogerá el testigo materno.

Dado su comportamiento de auténtica tirana, cosa que no impide que se convierta en la soberana china más popular de la historia, pronto se trama en la corte una conspiración que no tiene otro objetivo que poner al heredero Zhongzong en el trono celestial. El complot resulta todo un éxito: la noche del 22 de febrero de 705, tras hacerse con la guardia de palacio y degollar a todos sus favoritos, los conspiradores obligan a la vieja soberana a ceder la corona a su hijo. Secuestrada, sus enemigos le afeitan la cabeza y la encierran en el mismo monasterio donde, en su juventud, había sido internada. Pocos meses después, Wu fallecía a la edad de 83 años.

Lo más sorprendente de esta historia es que fue una emperatriz adorada por sus súbditos, sobretodo por su pueblo, interpretando el papel de gran devota. Es ella quien mandó realizar una soberbia escultura de Buda para las grutas de Longmen (hoy patrimonio de la UNESCO), organizando numerosos peregrinajes. Su reinado supone una época de gran estabilidad y modernización para el imperio. Instaura la libertad de culto, la sanidad pública, promueve la investigación médica, establece una gran red de centros de enseñanza que admiten a las mujeres, reduce los impuestos, reparte tierras a granjeros, desmobiliza el ejército abogando por la negociación diplomática, reglamenta el acceso para cualquier cargo público y conforma una corte de intelectuales y eruditos. Llega incluso a mejorar el estatus de las mujeres de su imperio y escribe, para ello, un libro sobre "la conducta a llevar por las mujeres en sus hogares", en el que alaba la dulzura, la humildad y la total sumisión que las esposas deben observar con sus maridos. Fue, desde luego, todo lo contrario de lo que ella hizo y practicó en vida.

jueves, 5 de marzo de 2015

EL SECRETO PERDIDO DE CATALINA II

 
EL BOUDOIR ERÓTICO DE LA ZARINA
 


Fue durante el cruento conflicto de la IIª Guerra Mundial cuando, en el fabuloso palacio imperial de verano de Tsarskoye Selo, el Palacio Catalina o Palacio Pushkin, a pocos kilómetros de San Petersburgo, los soldados del Soviet descubrieron asombrados una cámara secreta en los antiguos aposentos de la sexoadicta zarina Catalina II "La Grande" (1729-1796), completamente decorada y amueblada con temas francamente pornográficos: muebles, enseres, cuadros, tapices, paredes y gran diversidad de objetos que recreaban escenas sexuales explícitas y sexos tallados, esculpidos, cincelados y pintados. Maravillados por esa profusión de falos, mamas y vaginas, los soldados, en vez de arremeter contra esas imágenes, se dedicaron a inmortalizarlas haciendo una docena de fotografías para documentar su inesperado descubrimiento.





Por desgracia, durante esa guerra, parte de ese archivo fotográfico desapareció por culpa del fuego y, para colmo, en la década siguiente de 1950 y bajo el tiránico gobierno de Iosif Stalin, la habitación secreta de la emperatriz fue totalmente (en 1944) desmantelada, vaciada y su mobiliario destruído o apartado de las miradas. El personal del Museo del Ermitage fue testigo de esa desaparición, confirmando décadas después que, aunque eliminada de su antiguo emplazamiento, la habitación secreta existió realmente y apuntando que también hubo un "boudoir" decorado del mismo modo para el amante de la zarina, el Príncipe Platón Zubov, que también formó parte de la "quema" stalinista. Que la colección de arte erótico perteneciente a Catalina II fue debidamente catalogada en la década de 1930, y que el catálogo en cuestión también se perdió durante la guerra, y que dicha colección fue destruída en 1950. Solo queda, a modo de testimonio de su existencia, una exigua selección de fotografías que se salvaron milagrosamente de la destrucción.

 
Fotografía parcial de la fachada del Palacio Catalina-Pushkin, en Tsarskoye-Selo. 
 
 
 
 

Aleksander Benua, que trabajó en el Ermitage, había enseñado a la entonces élite intelectual de San Petersburgo su "colección de curiosidades no oficialmente existente", consistente en reproducciones en cera de los falos del Príncipe Grigori Potemkin y de Vassily Rozanov, supuestamente "dañados" por el uso y abuso de dedos sudorosos. Por lo visto, muchas de las citas sexuales de la soberana con sus amantes se produjeron en los baños de la sauna que se encontraba en la planta baja del Palacio de Invierno.



Un ebanista francés, Dominique Roitel, recrea desde entonces reproducciones fidedignas de algunos muebles eróticos que pertenecieron a Catalina II.

domingo, 1 de febrero de 2015

CURIOSIDADES -175-

"Paco Natillas"



Francisco de Asís de Borbón y Borbón-Dos-Sicilias, 2º Duque de Cádiz (1822-1902), fue el rey consorte de España tras contraer matrimonio con su prima Isabel II, Reina de las Españas (1830-1904). Los madrileños, siempre al tanto de los trapitos sucios de la corte -difundidos por cortesanos y criados de palacio-, se hicieron eco de su homosexualidad y de su proverbial amaneramiento desde la famosa y catastrófica noche de bodas gracias a la bocazas de Isabel II. Pronto corrió por Madrid y alrededores una cancioncilla sobre Don Francisco de Asís, que rezaba así: "Paco Natillas es de pasta flora y se mea en cuclillas como una señora". La frase burlona hacía referencia al hecho de que el rey consorte se había hecho instalar un váter en sus aposentos y que siempre meaba sentado. De hecho, había una razón de peso: el real consorte padecía hipospadias peneana y, en consecuencia, estaba obligado a hacer pipí sentado si no quería hacerse encima. Ese defecto de nacimiento en su miembro viril consistía en una malformación del conducto urinario que, en vez de expulsar la orina normalmente, lo hacía a mitad de camino, entre el escroto y el glande, cosa que no facilitaba para nada que orinase de pie como el resto de los hombres. 

domingo, 11 de enero de 2015

CURIOSIDADES -172-

"Pene Real Defectuoso"



El Rey Enrique II de Francia (1519-1559), nació con un defecto de fabricación que hizo creer que le afectaría en el momento de la procreación. En efecto, el soberano padecía lo que su médico personal, el doctor Jean Fernel, calificó de hipospadias peneana. Eso quería decir que, en vez de que la uretra llegase hasta la punta del prepucio como sería lo normal, la suya desembocaba en la parte inferior y a medio camino entre su escroto y la punta de su miembro viril; esto hacía que en vez de orinar o eyacular por el conducto habitual, lo hiciera por ese canal defectuoso. En consecuencia, el médico le aconsejó al rey que practicase el coitus more ferarum con su consorte para que tuviera más probabilidades de fecundarla. La expresión latina se refería más exactamente a una postura sexual hoy conocida como "el estilo perro" (doggy style) y que imitaba a los animales en el coito.


 
Ilustración de 3 tipos de hipospadias.
 
 
Ilustración sobre la postura sexual "Estilo Perro".
 

En realidad, Enrique II no tuvo problemas para engendrar. Su aventura amorosa con una italiana llamada Filippa Duci, en octubre de 1537, produjo una bastarda nacida un 25 de julio de 1538: Diana de Francia. Pero con su esposa Catalina de Médicis, con la que se casó en 1536, no consiguió tener su primer hijo hasta el año 1544. Durante esos años de inquietante esterilidad por parte de la reina, Enrique II se sometió a una pequeña intervención quirúrgica para corregir su hipospadias, con tal de mejorar sus expectativas como procreador.

jueves, 30 de octubre de 2014

CURIOSIDADES -158-

"Ménage-à-Trois Imperial"



Todo el mundo conoce de sobras el flechazo entre el joven emperador Francisco-José I de Austria, rey de Hungría y de Bohemia (1830-1916) y su hermosa prima-hermana la duquesa Elisabeth en Baviera (1837-1898) alias Sissí, en la residencia imperial de verano en Bad Ischl (1853), y que un año más tarde culminó en boda.



La felicidad conyugal se quebró después de la luna de miel imperial: Sissí chocaba frontalmente con su suegra y tía materna, la archiduquesa Sofía, y con el envarado protocolo de la corte vienesa y, según las propias palabras de la flamante emperatriz consorte, despertó bruscamente de su sueño romántico para enfrentarse a un ambiente abiertamente hostil. En consecuencia, la pareja imperial se distanció tras el nacimiento de dos hijas y un hijo: Gisela, María-Valeria y Rodolfo. Francisco-José I, siempre ocupado con asuntos de Estado, y Sissí presa de depresiones nerviosas crónicas, dificultaron la cohabitación. Para huir del agobiante y envarado ambiente de la capital, la emperatriz decidió alejarse viajando de manera incesante y el emperador, aún muy enamorado de ella, acabó por dejarla libre diciéndole:

-"Prefiero saberte feliz lejos de mi, que desgraciada a mi lado."




Sin embargo, antes de ausentarse de manera intermitente y sin restricciones, Sissí eligió para su marido a una "pequeña amiga" que pudiera ofrecerle buena compañía mientras ella viajaba. La escogida fue la conocida actriz vienesa Katharina Schratt (1853-1940), una dama de físico totalmente opuesto al de la emperatriz, afectada por una inusual delgadez. El arreglo fue tan bien organizado y discreto, que ningún vienés supo de la verdadera naturaleza de la relación entre el monarca y la famosa actriz, instalada en una casa que se encontraba al lado de la glorieta del Palacio de Schönbrunn. 

martes, 17 de junio de 2014

ALFONSO XIII : el gran mecenas del cine porno español

"Vicios Reales"
 
 

La aparición de las películas pornográficas es casi tan antigua como lo es la misma industria del cine y el propio cinematógrafo de los Hermanos Lumière. La curiosidad y afición del ser humano por rodar y visionar escenas sexuales llevó a que, ya en sus inicios, muchos fueran los personajes interesados en financiar este tipo de películas.

De sobra es conocida en la Historia de España las innumerables correrías sexuales que han sido protagonizadas por los monarcas que han ido ocupando el trono, siendo los Borbones muy proclives a tener amantes y algún que otro escándalo muy sonado en su tiempo.

Y fue uno de ellos, concretamente Alfonso XIII, quién financió las primeras películas pornográficas que se rodaron en nuestro país.

Eran los inicios de la década de los años 20 del pasado siglo, una época en la que un halo de liberación hizo que éstos fueran conocidos como ‘los felices años 20’ y en los que, tras siglos de represión, parecía que casi todo estaba permitido, poniéndose de moda infinidad de locales en los que mujeres ligeras de ropa alegraban a los caballeros que acudían en busca de diversión.

La afición del, por aquel entonces, rey de España hizo que éste quisiera tener sus propias películas de alto contenido sexual rodadas exclusivamente para él y bajo su supervisión. Para ello utilizó a Álvaro de Figueroa y Torres (Conde de Romanones), hombre de su total confianza,  que había ocupado varios puestos de responsabilidad en el gobierno (entre ellos el de Presidente del Consejo de Ministros en tres ocasiones) y quien se encargó de contactar con los hermanos Ramón y Ricardo de Baños, pioneros del cine en nuestro país y propietarios de la productora ‘Royal Films’.

Alfonso XIII aportó el capital necesario para rodar una serie de films de escasa duración y cuyo contenido tenía una gran carga sexual. Pero no sólo se conformó con ser quien financiaba las películas, sino que colaboraba en los guiones, sugiriendo las tramas a rodar en los estudios que la productora poseía en Barcelona.

Algunos de esos filmes pornográficos mostraban situaciones en las que el protagonista solía ostentar un importante cargo dentro de la sociedad (sacerdote, ministro, médico…).

Poco se sabe del número exacto de películas que mandó rodar, debido a que éstas se realizaron para visionado privado del monarca y tras su marcha del país, al proclamarse la Segunda República en 1931, todo hace suponer que se las llevó consigo, aunque quedaron algunas copias escondidas, siendo destruidas la mayoría durante la Guerra Civil y la Dictadura Franquista, en la que se volvió a ejercer una feroz represión hacia las libertades, retrocediendo varias décadas a todo lo avanzado durante la década de los años 20.

Tan sólo tres de esas películas rodadas por los hermanos de Baños, por encargo real, se pudieron recuperar y fueron restauradas por la IVAC  (Filmoteca Valenciana) a principios de los años 90, siendo sus títulos: “Consultorio de señoras”, “El ministro” y “El confesor”. De esta última se puede encontrar por la red algunos minutos.

Artículo de Alfred López / Cuaderno de Historias, 2012.

martes, 29 de abril de 2014

CURIOSIDADES -143-

"Una noche de bodas de mierda"



La Princesa María Josefa Amalia de Sajonia (1803-1829), fue la hija del Príncipe Maximiliano de Sajonia y de la Princesa Carolina de Parma. Cuando su madre falleció de fiebres en 1804, la pobre princesita huérfana fue arrinconada por su padre y enviada a un convento a orillas del río Elba, del que no saldría hasta 15 años después (en 1819), para verse prometida en matrimonio al rey Fernando VII de España, un viejuno de 35 años desde la perspectiva de una adolescente como ella. Aparte de bordar, rezar con una devoción sin igual y escribir poesías que atufaban a cursilería, la princesa sajona no sabía nada del mundo exterior y mucho menos de la vida.

Casada un 20 de octubre de 1819 con Fernando, e informada de que en la noche de bodas debía acogerle en su cama, se negó en redondo por considerar ese acto inmoral e incompatible con lo aprendido en el convento. El real enfado del contrayente, que no estaba ya para cortejos y preámbulos románticos, llevó a la corte de Madrid a solicitar del papa Pío VII una carta personal suya para convencer a la flamante reina que el acto sexual entre cónyuges no era pecado sino un deber que tenía que cumplir a rajatabla.

Tras recibir la bendición del pontífice, la reina accedió finalmente a abrir su alcoba al ardiente e impaciente marido. Sin embargo, cuando Fernando VII apareció ante ella con su enorme miembro inflado e intentó, sin precalentamientos, introducírselo, María Josefa Amalia se puso a gritar horrorizada. Aterrorizada, no solo se meó del susto sino que encima se hizo caca, pringando a Fernando quien, encolerizado, salió de la alcoba de la reina echando pestes. 

lunes, 4 de junio de 2012

Anécdotas Históricas -157-



Tras su noveno y difícil parto, el 14 de abril de 1857, el primer médico de la reina Victoria I de Gran-Bretaña, el doctor Sir James Clark, advirtió a su real paciente que se abstuviera de tener más hijos por el peligro que entrañaba. La reina, disgustada por la advertencia, preguntó al galeno:

-"Oh, Sir James, ¿eso quiere decir que ya no podré divertirme en la cama?"

Anécdota de: Victoria I, Reina de Gran-Bretaña e Irlanda, Emperatriz de la India (1819-1901).

lunes, 14 de mayo de 2012

Frase de Cine



El actor norteamericano Gary Cooper fue famoso en Hollywood  por tener fama de Don Juan entre las mujeres y no sólo porque fuera atractivo y estuviera muy bien dotado. Su don de conquistador de féminas residía principalmente en saber escuchar pacientemente a éstas, demostrarles gran interés y, a la que se descuidaban, ya estaban con las bragas en los tobillos. Una de sus grandes conquistas fue la famosa actriz fetiche de Alfred Hitchcock, Grace Kelly, cuya glacial belleza y puritana imagen se esfumó cuando Gary confió:

-"Cuando estás con Grace, da la sensación de ser un témpano, hasta que le bajas las bragas, entonces es un volcán en erupción."

Frase de: Gary Cooper, actor (1901-1961).

sábado, 5 de mayo de 2012

CURIOSIDADES -29-



Fernando VII de España (1784-1833), que casó 4 veces, tenía los atributos tan enormes (macrosomía genital) que sus médicos le recomendaron que copulase utilizando un cojín especialmente agujereado en su centro para amortiguar el impacto de sus embestidas; al casarse con Maria-Josefa-Amalia de Sajonia, su beatísima tercera consorte, ésta se meó y cagó del susto la noche de bodas, al ver la sorpresa que tenía su real esposo entre las piernas. Tuvo mejor fortuna con su cuarta esposa, Maria-Cristina de las Dos-Sicilias que, aparte de saber apreciar semejante prodigio de la naturaleza, supo darle dos hijas.
El historiador, arqueólogo y escritor francés Prosper Mérimée (1803-1870) dijo, al respecto de la macrosomía genital del monarca español, que éste tenía un pene enorme y desproporcionado, con una base fina como una barra de lacre y que terminaba con un grosor del tamaño de un puño cerrado...

domingo, 10 de abril de 2011

VICIOS, LOCURAS, MANÍAS & ENFERMEDADES REGIAS -11-



Cuando Luis XIV de Francia aceptó la corona española en nombre de su 2º nieto -legada por Carlos II de España-, el príncipe Felipe de Francia, a la sazón duque de Anjou, contaba la edad de 17 años. Las consecuencias fueron tremendas: estalló la Guerra de Sucesión Española, enfrentando a dos pretendientes al trono. Sin embargo, en aquellos primeros años del reinado de Felipe V (1683-1746), el cambio dinástico fue acogido con alivio, más cuando los españoles se percataron de la energía y decisión de su nuevo monarca en defender su nuevo reino, a pesar de que media Europa andaba apoyando a su rival, el pretendiente Habsburgo Carlos de Austria. Su arrojo y terquedad le valieron el apodo de "el Rey Animoso".


Concluída la guerra, Felipe V se convirtió en un obseso sexual dominado por sus temores religiosos, que le impedían tomar amantes para apagar su fogosidad. No concebía acostarse con nadie más que con su esposa. Su primera mujer, Maria-Luisa Gabriela de Saboya, de entonces 14 años, supo muy bien dominarle desde el lecho y Felipe V se convirtió en su solícito esposo, amante y esclavo hasta su muerte. Desgraciadamente, la encantadora saboyana fallecería en 1714 después de darle dos herederos varones, los futuros reyes Luis I y Fernando VI.

A pesar del dolor por su pérdida, Felipe V andaba desorientado y conteniendo a duras penas su desaforada sexualidad. El problema se hizo tan patente que, siete meses después, le casaron nuevamente con otra princesa italiana: Isabel Farnese de Parma. Ésta reinó y gobernó desde la cama, teniendo a Felipe V a su merced, y asumiendo en la sombra las atribuciones de éste. Los reyes eran entonces inseparables... Cazaban juntos, dormían juntos, iban a las campañas militares juntos. Nunca jamás se separaban.

Las crisis del rey se hicieron cada vez más frecuentes: ataques de melancolía, depresión crónica, eran el pan de cada día para la corte española. Solo el castrato Farinelli, con su extraordinaria voz, conseguía mantenerle en el umbral que va de la cordura a la locura. En sus horas bajas quería abdicar la corona para retirarse con su mujer al palacio de La Granja de San Ildefonso, no lejos de Segovia.

Su primer intento de abdicación tuvo un éxito bastante fugaz cuando, en 1724, cedió la corona a su primogénito Luis I, aún demasiado joven como para estar preparado para sobrellevar semejante peso sobre sus delicados hombros. Pocos meses después, el joven monarca fallecía de viruelas y sin haber dejado preñada a la casquivana de su mujer. Como el otro príncipe era aún demasiado joven, Felipe V tuvo que retomar la corona y asumir de nuevo sus funciones, aunque persistía siempre en su decisión de volver a abdicar la corona... Su mujer Isabel acabó por prohibir a la servidumbre de palacio que dejaran al abasto de éste papel, pluma y tinta, para evitar una segunda abdicación.

Felipe V se convirtió paulatinamente en un maníaco-depresivo a partir de 1727. Durante meses se negaba a que le afeitasen, que le cortasen las uñas de pies y manos, por miedo a que le envenenasen. Tampoco consentía cambiar de traje, y en consecuencia, su aspecto dejaba mucho que desear... Hasta tal punto llegó, que andaba con el traje ajado y cayendo en girones que Isabel remendaba constantemente. A veces tenía ataques de locura en los que alucinaba, afirmando que estaba muerto y se mordía los antebrazos.

Retrato de Don Felipe V (1683-1746), Rey de España, según L.M. Van Loo, 1739.


Llegó incluso a vivir de noche, obligando de paso a toda su corte en hacer lo mismo:

a las 8 de la mañana se acostaba, a las 12 de la noche se levantaba para tomar un frugal desayuno; a la 1 se vestía, iba a oír misa y recibía a los embajadores; a las 2 despachaba con sus ministros; a las 5 tomaba su cena con las ventanas cerradas; a las 6 de la mañana miraba por la ventana, jugaba con sus relojes y leía, cuando no se daban conciertos u obras de teatro para distraerle...

A veces caía en épocas de letargo, y en otras ocasiones era extremadamente nervioso, se irritaba por una nadería y era violento con sus médicos de cámara. En una ocasión, rehusó andar pues afirmaba que uno de sus pies era de menor tamaño que el otro. A esos momentos de locura, sucedían otros más apacibles recobrando lucidez y juicio. El peor año para él fue 1738. Sin embargo no fallecería hasta 1746, completamente desquiciado.

sábado, 9 de abril de 2011

Anécdotas Históricas -14-





El Príncipe de Conti decía a Beaumarchais, durante su última enfermedad, que no se salvaría, dado el estado de su persona agotada por los esfuerzos de la guerra, del vino y de los placeres:

-"Con respecto a la guerra"- le contestó Beaumarchais, -"el Príncipe Eugenio ha hecho veintiuna campañas y murió a los 78 años. Por lo que hace al vino, el marqués de Brancas bebía seis botellas de vino de Champaña al día: murió a los 84."

-"Si, pero el coito..."- interrumpió el príncipe.

-"Vuestra señora madre..." - respondió Beaumarchais (la princesa había muerto a los 79 años).

-"Tienes razón"- dijo el príncipe; -"no es imposible que me salve."

Anécdota de: Louis-François I de Bourbon, VIº Príncipe de Conti, Conde de La Marche y Duque de Mercoeur, Príncipe de La Sangre y Par de Francia (1717-1776).

VICIOS, LOCURAS, MANÍAS & ENFERMEDADES REGIAS -7-



Cuando en 1655, Luis XIV de Francia (1638-1715) cumplía los 17 años, contrajo la gonorrea, regalo de la baronesa de Beauvais (dama de compañía de la reina Ana de Austria) quien tuvo el privilegio de desvirgar al joven monarca y que era 20 años mayor que éste. A raíz de esa primera experiencia, Luis XIV se distinguió por su pronunciado gusto por el sexo y la cacería, sus dos deportes favoritos que practicó hasta muy avanzada edad. Cuando tenía 70 años, remangaba dos veces al día las faldas de la marquesa de Maintenon (su 2ª esposa morganática desde 1683), para honrarla. La dama, de 75 años, se quejaba entonces a su confesor de la frecuencia con que el rey cumplía con sus deberes conyugales. Irónicamente, cuando el rey abusaba de ensaladas (hortaliza con fama de aminorar la actividad sexual), Madame de Maintenon se quejaba lastimeramente de que no viniera a "atormentarle".


martes, 5 de abril de 2011

VICIOS, LOCURAS, MANÍAS & ENFERMEDADES REGIAS -4-



Elisabeth I Petrovna (1709-1762), emperatriz de Rusia desde 1741, era la hija de Pedro I "el Grande". Se hizo con el trono destronando al zar-niño Iván VI y a su madre, la regente Ana Leopoldovna. El golpe de Estado pudo realizarse gracias a su enorme popularidad (los rusos andaban hartos de tanto extranjero en el poder), y al apoyo incondicional de las tropas.


La guardarropía de la emperatriz contenía nada menos que 15.000 vestidos y 5.000 pares de zapatos. Las sumas que llegaba a gastar eran astronómicas, y sus proveedores eran, sobre todo, franceses. Podía pasarse mañanas enteras aseándose, vistiendo o desvistiéndose durante horas, aplicandose afeites, probándose pelucas, postizos y peinados diferentes. Su coquetería no tenía límites.

En una ocasión, una de sus damas tuvo la osadía de aparecer en un baile de palacio enfundada en un vestido de color rosa, el color predilecto de la emperatriz y que estaba vetado a las demás damas de su corte. Cuando la soberana entró en la sala de baile, se fue derechita hacia la dama, la abofeteó sin mediar palabra por su impertinencia, ordenó que la quitasen de su vista y la echó de la corte. Nadie podía llevar el color de la emperatriz.

Peor lo pasaban sus cortesanos cuando le daba por travestirse en hombre. Era entonces obligatorio para todo el mundo hacer lo mismo: los hombres debían enfundarse en los vestidos femeninos, y las damas ir con traje de caballero. Y el suplicio duraba durante toda la velada, en el baile, en el banquete, sin que nadie pudiese negarse a ello. Una negativa o una excusa suponía para el impertinente un viaje a Siberia para los restos...

Además de sus cruces de cables imperiales, Elisabeth I gustaba de las orgías. Prueba de ello era que no le hacía ascos en acostarse con dos o tres amantes a la vez, lo que suscitaba entre sus favoritos no pocas trifulcas, por miedo a perder el favor de la emperatriz si uno gustaba más que otro.

sábado, 12 de septiembre de 2009

DICCIONARIO: P de Pfalzgraf a Púrpura


Busto de Jorge III (1738-1820), Rey de Gran-Bretaña e Irlanda y Elector de Hannover entre 1760 y 1820, conservado en Kew Palace. El monarca británico padeció de porfiria, con ataques agudos en tres ocasiones a lo largo de su vida.

retrato del Pfalzgraf Felipe-Guillermo II Augusto de Baviera, Príncipe-Elector del Palatinado-Neoburgo (1668-1693).


representación de Príapo en un fresco pompeyano.



Estátua del dios menor Príapo, encontrada en la casa de los Vettii en Pompeya.




P


Pfalzgraf: título nobiliario germano que significa literalmente "Conde Palatino" o "del Palatinado", referente a la región del Palatinado (Alemania Occidental). Los titulares del Palatinado fueron príncipes de una rama de la Casa Ducal y Electoral de Baviera (Dinastía de Wittelsbach).


Plata: metal heráldico, color blanco; simboliza la sabiduría, la riqueza, la pureza, la virginidad y el luto. Planeta: Luna / Piedra: perla.


Príapo: divinidad menor agrícola de la mitología greco-romana, considerada protectora de los rebaños, de las abejas, del vino, de la horticultura y de la pesca, asi como deidad de la fertilidad y protector contra el mal de ojo. Suele ser representado con un falo descomunal y llevando una cornucopia o cuerno de la abundancia, y a veces como un enano deforme con una erección bestial. Diversas fuentes se contradicen en el momento de darle un padre (los dioses Dionisos, Pan, Adonis o Hermes le son atribuidos), pero todos señalan a la diosa Afrodita como su progenitora que, al estar embarazada de Príapo, fue tocada por Hera quien, disgustada por su ligereza, hizo que alumbrase a un hijo afeado con unos genitales desproporcionados.
Del dios menor Príapo deriva la palabra Priapismo, afección masculina que hace referencia a una gran, larga y dolorosa erección del miembro viril, muchas veces sin estimulación sexual (sea física como psicológica), en la que el pene no vuelve a su flacidez normal al cabo de 4 horas. Las causas tienen factores neurológicos y vasculares complejos. Pueden estar asociadas a una actividad sexual prolongada, a la leucemia, a la enfermedad de Fabry, a desórdenes hematológicos, a una enfermedad cerebro-espinal como la sífilis, a una infección genital, a ciertas heridas y traumatismos de la columna vertebral o a una inflamación. El priapismo puede ser provocado por medicamentos como los antidepresivos, los antihipertensores, anticoagulantes y corticoides; también puede ser un síntoma de privación de drogas como la heroína. Las complicaciones derivadas del priapismo, sin atención médica urgente, pueden llevar a una trombosis (coagulación de la sangre retenida en el pene) y dañar los conductos sanguíneos de forma irreversible con la consecuencia de una impotencia permanente y, en el peor de los casos, a una gangrena del miembro viril que implicaría la amputación del mismo. En el caso de las mujeres, el priapismo tiene su equivalente en el clitorismo, que consiste en una erección patológica del clítoris.
Personalidades históricas con fama de tener un miembro viril descomunal y erecciones que fueron a la par, fueron el ermitaño San Onofre (siglo IV), que -cuenta la leyenda- solía colgarse un aro de tonel sobre su enorme pene, cada vez que el Diablo hacía que tuviese una erección. El Sultán Otomano Bayaceto I sufría de priapismo, por lo que era incapaz de pasar una sola noche sin copular; todo le era válido: cuando estaba en campaña, sus soldados y prisioneros de guerra suplían el papel de las mujeres de su harén al no tenerlas a mano.

Manuel de Godoy y Alvarez de Faria, duque de Alcúdia y príncipe de la Paz, valido y favorito de los reyes Carlos IV y Maria-Luisa (con los que montaba tríos) tuvo fama de gran amante y bien armado, aunque su hermano Luis de Godoy, que también fue catado por la reina, parece ser que le superaba con un miembro viril digno de un burro. El famoso Marqués de Mirabeau, de rostro afeado por las cicatrices de la viruela y con un pie torcido, personaje clave de la Revolución Francesa de sobras conocido por su libertinaje sexual, padecía a su vez de priapismo por lo que siempre estaba dispuesto a satisfacer a las mujeres que caían en sus manos; no tuvo siquiera reparos en seducir a su propia hermana Louise, casada con el Marqués de Cabris.
Fernando VII de España, que casó 4 veces, tenía los atributos tan enormes (macrosomía genital) que sus médicos le recomendaron que copulase utilizando un cojín especialmente agujereado en su centro para amortiguar el impacto de sus embestidas; al casarse con Maria-Josefa-Amalia de Sajonia, su beatísima tercera consorte, ésta se meó y cagó del susto la noche de bodas al ver la sorpresa que tenía su real esposo entre las piernas. Tuvo mejor fortuna con su cuarta esposa, Maria-Cristina de las Dos-Sicilias que, aparte de saber apreciar semejante prodigio de la naturaleza, supo darle dos hijas.
El no menos célebre Grigori Yefimovich Raspútin, favorito de la zarina Alexandra y monje iluminado hipersexual, tenía un atributo de unos 40 cms. de largo que dejaba maltrechas y dolidas a sus innumerables conquistas femeninas; al ser asesinado, el príncipe Yusupov le castró y 28,5 cms. de su miembro amputado han ido a parar a manos de un urólogo de San Petersburgo. El actor porno afroamericano Long Don Silver, con sus 45 cms. de pene en reposo, fue famoso en las décadas de los 80 y 90, aunque muchas de sus compañeras de reparto solían sufrir desmayos.




Porfiria: o Porfirias, ya que es un grupo heterogéneo de enfermedades metabólicas que suelen ser hereditarias y provocadas por una deficiencia en las enzimas que intervienen en la biosíntesis del grupo hemo (componente de la hemoglobina, parte esencial de los glóbulos rojos). Se caracterizan por una sobreproducción de porfirinas, fabricadas por el hígado y la médula ósea. Se sabe que existen siete tipos de porfirias y algunas suelen manifestarse tardíamente en pacientes masculinos de 40 a 50 años y más tempranamente en las mujeres entre los 20 y 45 años de edad, con lesiones dérmicas y fotosensibilidad, dolores abdominales, dolores lumbares (riñones) y en muslos, orines de un color vino tinto o azul, estreñimiento, náuseas, vómitos, ataques de gran ansiedad, sudoración, hipertensión, taquicardias, insomnio, alucinaciones, confusión mental, depresiones, convulsiones y agitación. Algunas veces puede incluso llegar a presentarse una neuropatía sensitiva y motora que, en cuadros de gravedad, afecta la musculatura respiratoria. Muchos de los portadores de la enfermedad suelen ser asintomáticos toda su vida. Se cree que el rey Jorge III de Gran-Bretaña (1738-1820) padeció de porfiria por los síntomas que recogieron y dejaron descritos sus médicos en el curso de su segundo y más grave ataque en 1788.




Púrpura: esmalte heráldico, color violeta; simboliza la esplendidez, la soberanía, el luto, el mal, la fecundidad, el renacimiento, los sueños, el más-allá, el mundo subterráneo. Planeta: Mercurio / Piedra: amatista. El color púrpura era usado exclusivamente para la confección del manto de los emperadores romanos.