martes, 20 de diciembre de 2011

LA ESTATURA DE LOS REYES DE FRANCIA




MONARCAS DE ALTURA


de Francisco I a Napoleón III

Por desgracia, en lo que se refiere a la Historia, siempre andamos obligados a combatir los tópicos que pesan sobre muchos personajes de importancia y, cuando digo tópicos, me refiero a las mentiras y falsedades que se han ido difundiendo para que calara en la mente de la gente profana en la materia. Por poner un ejemplo ilustrativo, podría referirme a la general creencia de que el primer Emperador de los Franceses, Napoleón I (1769-1821), era un hombre bajito, o también citar al sexagésimo cuarto Rey de Francia, Luis XIV (1638-1715), al que también tildaron de "enano" que, gracias a los talones vertiginosos y las altas pelucas de entonces, ganaba en altura. Todas esas afirmaciones, que no son más que burdas trolas, fueron difundidas por historiadores del siglo XIX de espíritu marcadamente republicano que, siguiendo la corriente ideológica de la IIIª República Francesa, ferozmente anti-monárquica, se afanaron en rebajar hasta en los más nimios detalles a aquellos soberanos que gobernaron el país Galo antes de la Revolución de 1789, después de ella y hasta 1870, fecha en que se implanta definitivamente el régimen republicano. Tal fue el éxito de esa propaganda que, aún hoy, hay gente (incluyendo historiadores mal documentados, por no decir otra cosa) que sigue creyendo de pies juntillas en esas "leyendas urbanas".

Gracias a las recientes investigaciones de una nueva generación de historiadores y a la colaboración de antropólogos, podemos afirmar que la verdad vuelve a emerger para poner en evidencia la mala fe o la desidia de sus predecesores.

Retrato de Francisco I (1494-1547), Rey de Francia en 1515; según Tiziano.


Un rey francés como Francisco I (1494-1547) que, de joven, era apodado por su madre "mi hermoso Francisco", puede ser el primer ejemplo a citar por su extraordinarias medidas físicas. Ese gran monarca renacentista, protector de Leonardo da Vinci y de Benvenuto Cellini, medía nada menos que 2 m. 02 de alto. A esa estatura sorprendente se unía una magnífica musculatura y una gran anchura de hombros, lo que le daba una impresionante prestancia física. No nos ha de extrañar, por tanto, que ese gigante tirase al suelo a su primo Enrique VIII de Inglaterra cuando decidieron luchar amistosamente en el curso de su encuentro en el famoso "Campo del Paño de Oro".


Retrato de Enrique IV (1553-1610), Rey de Navarra en 1572, Rey de Francia en 1589.


Si Enrique IV (1553-1610), el primer Borbón que sentó en el trono galo, medía 1 m. 65, que era la media de su época, su esposa italiana María de Médicis resultaba mucho más bajita: 1 m. 55; una altura mediocre que combatía calzando plataformas de vértigo y la obligaban a andar con la ayuda de un bastón.

Retrato de María de Médicis, Reina-Regente de Francia en 1617, según Pourbus.

Retrato de Luis XIII (1601-1643), Rey de Francia en 1610.



El hijo y sucesor del anterior, Luis XIII (1601-1643), resultó ser más pequeño que su padre, ya que los testigos de entonces, más los testimonios de los profanadores de las tumbas reales de Saint-Denis (1793), calificaron su estatura de "mediocre", por lo que podemos barajar el metro sesenta como máximo. Pero, este rey casó con una infanta española de estatura superior a la media: Ana de Austria (1601-1666). La hija de Felipe III de España y de Margarita de Austria sobresalía de entre las damas de la época por la altura, amén de otras virtudes físicas muy loadas en vida por sus contemporáneos.

Retrato de Luis XIV (1638-1715), Rey de Francia en 1643; según H. Rigaud, 1701.


El nieto de Enrique IV e hijo de Luis XIII, que convirtió el siglo XVII en el "Grand Siècle" francés a todos los niveles, contrariamente a la creencia decimonónica, sobrepasaba a sus antecesores en estatura: Luis XIV (1638-1715), conocido como "el Grande" o "Luis el Grande", no solo lo fue por su poder y magnificencia; medía nada menos que 1 m. 84 que, con sus tacones de 11 cms., alcanzaba 1 m. 95 cms de altura. Por tanto, hemos de tener por veraces las representaciones pictóricas que se hicieron de él en vida, en las que aparece siempre muy por encima de las cabezas de sus cortesanos y parientes.

Retrato de Luis XV (1710-1774), Rey de Francia en 1715; según H. Rigaud.


Su biznieto y sucesor, Luis XV (1710-1774), no tuvo motivo alguno para acomplejarse ya que su estatura alcanzaba 1 m. 85 cms. A esa altura se unía un físico ventajoso y bien cuidado gracias a que, en su infancia, la Duquesa de Ventadour le impuso el porte del corsé hasta la adolescencia, lo que contribuyó a darle una silueta estilizada a la par que elegante.

Retrato de Luis XVI (1754-1793), Rey de Francia en 1774; según A.F. Callet.


Luis XVI (1754-1793), nieto del anterior, resultó ser un coloso para su época: 1 m. 93 cms. al que se unía una fuerza muscular hercúlea: era capaz de levantar a punta de pala a un paje en pie e incluso levantar un cañón de bronce sin caerse. Para más datos, añadir que esa imagen de gordinflón bonachón tan difundida durante la Revolución Francesa, faltaba a la verdad en parte; padeciendo de tuberculosis, solía engordar y adelgazar por épocas, y su gran lucha era deshacerse de su tendencia a tener barriga (por culpa de su gran apetito), mediante el ejercicio físico (la cinegética).

Retrato de Maria-Antonieta de Austria-Lorena (1755-1793), Reina de Francia; según Vigée-Lebrun.


La reina Maria-Antonieta de Austria (1755-1793), consorte de Luis XVI, resultó ser en comparación a su marido, más diminuta: 1 m. 72 cms. Para nivelar esa diferencia de altura entre su esposo y ella, calzaba siempre zapatos de tacón alto. Por otro lado, sabemos gracias a su modista Rose Bertin, sus otras medidas: 109 cms. de busto y 58 cms. de cintura.

Retrato de Luis XVIII (1755-1824), Rey de Francia en 1814; según Gérard.

Retrato de Carlos X (1757-1836), Rey de Francia en 1824; según Gérard.



Los hermanos y sucesores de Luis XVI en el trono, Luis XVIII (1755-1824) y Carlos X (1757-1836), Condes de Provenza y de Artois respectivamente, no tuvieron nada que envidiar a éste en cuestión de altura aunque en el caso del primero, aquejado de hidropesia, se retiene de él una imagen de un monarca clavado en una silla de ruedas, mientras que del segundo permanece esa imagen de un rey esbelto hasta sus últimos días, como lo fue su abuelo Luis XV.


Retrato de Napoleón I (1769-1821), Emperador de los Franceses y Rey de Italia.


El caso de Napoleón I (1769-1821), padre del 1er Imperio Francés, nos muestra a un hombre de estatura normal para su época: 1 m. 69 cms., cuando entonces el resto de la gente común sobrepasaba apenas el metro sesenta y cinco.

Retrato de Napoleón III (1808-1873), Emperador de los Franceses; según A. Cabanel.


Su sobrino y último representante de la saga de los Bonaparte, Napoleón III (1808-1873), Emperador de los Franceses entre 1852 y 1870, medía poco más que él: 1 m. 70 cms.

Si hemos de establecer un ránking de mayor a menor en cuestión de altura física, Francisco I encabeza esta lista sin la menor duda, seguido de cerca por Luis XVI y Luis XIV. En cuanto a longevidad, el último Borbón de la rama primogénita que reinó entre 1824 y 1830, Carlos X, ostenta el primer puesto: murió a los 79 años.

6 comentarios:

  1. Soy Francisco Camiña Ceballos un genetico de poblaciones que estudia la relacion de la consanguinidad de las monarquias de la Edad Moderna Europea. Podria hacer el favor de publicar las referencias de los datos que ha facilitado en este post?. Muchas gracias.

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    1. Las referencias que consulté son, en su mayor parte, los informes de los revolucionarios que profanaron y saquearon las sepulturas reales de la abadía de Saint-Denis. Por otro lado, las biografías más actuales publicadas por la Academia Francesa. Un saludo.

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  2. Ridícula mentira la de Luis XIV, cómo pueden esperar que mida 1,84 cms cuando su padre y su madre medían 1,60 y 1,55 cms .... y sus abuelos eran bajos también.... Verifiquen y gogleen.... LUIS XIV 1,63 CMS....!!!!

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    1. Ni ridícula ni mucho menos mentira. Siento indicarte que todo lo que se pueda leer utilizando Google, no es siempre una fuente veraz y fiel. Mis fuentes son, no solo las biografías más actualizadas que existen hoy, sino también las indicaciones y anotaciones de los violadores de sepulturas reales que midieron los reales cadáveres que desenterraron en Saint-Denis. En cuanto a tu lógica sobre la estatura de los padres, decirte que es absurda. Solo tienes que ver cómo una pareja que mide 1,68 y 1,59 (por poner un ejemplo de unos amigos) tienen un hijo aún menor que mide 1,95 cms. y ese caso se ha generalizado hoy día gracias a la manipulación de los alimentos y el exceso de hormonas de crecimiento implantadas en animales y vegetales de consumo. Para las generaciones que nos han precedido, existen muchos ejemplos de matrimonios bajitos con hijos con una estatura muy por encima de la media registrada. Dar por sentado que si una pareja de enanos van a tener un o una enana, es una soberana idiotez y un buena muestra del típico prejuicio irreflexivo. Saludos.

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  3. Hola:
    Excelente aportación, yo que soy fanático de la monarquía francesa creo y por lo que he leído se dice mucho si en verdad Louis XIV sea hijo lejítimo de Louis XIII, pues pasaron aproximadamente 10 años después de consumado el matrimonio entre Ana de Autria y Louis XIII para que naciera Loouis XIV, además se dice que el padre de Louis el Grande tenía al igual que su "hijo" Philiph, más goce de la compañía masculina, y una teoría radica en que posiblemente Louis XIV sea hijo del cardenal Mazarino, de ahí el gran cariño que mutuamente se tenían.

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