jueves, 15 de noviembre de 2012

LORD BUTE, el difamado



John Stuart, 3er Conde de Bute (1713-1792), Primer Ministro de Gran-Bretaña entre el 26 de mayo de 1762 y el 8 de abril de 1763, tuvo la desgracia de ser víctima de un escandaloso pamfleto firmado por un tal John Horne en el que se difundía la terrible acusación, contra él y la Princesa Vda. de Gales, madre del rey Jorge III, de mantener una relación adúltera. Esa difamación hizo tanta mella en la opinión pública británica que, cuando falleció la Princesa Vda. de Gales (Augusta de Sajonia-Gotha) de un cáncer de garganta el 8 de febrero de 1772, su cortejo fúnebre fue seguido desde su residencia de Carlton House hasta la abadía de Westminster por toda una muchedumbre que cubrió su féretro con los más irreverentes y abyectos insultos.

Retrato de la Princesa Vda. de Gales, Augusta de Sajonia-Gotha (1719-1772), nuera del rey Jorge II y madre del rey Jorge III de Gran-Bretaña e Irlanda. Obra de Sir Allan Ramsay.
 
Detalle del retrato del rey Jorge III de Gran-Bretaña e Irlanda, Elector de Hannover (1738-1820), según Sir Allan Ramsay, en 1760.
 


Los rumores de que Lord Bute, entonces tutor del futuro rey Jorge III y posteriormente primer ministro suyo, y la Princesa de Gales mantuvieron un affaire, se apoyaban únicamente sobre la excelente relación existente entre ambos y, sobretodo, por la enorme influencia de éste sobre la madre y el hijo. A partir de ese momento, tanto Lord Bute como Augusta fueron puestos en la picota por la prensa británica (sobretodo por el periodista John Wilkes) y constantemente vilipendiados por ésta.

La realidad fue, al parecer, bien distinta. Los historiadores de hoy en día, ponen muy en duda la supuesta relación amorosa entre Augusta de Sajonia-Gotha y Lord Bute, teniendo en cuenta que, desde 1736, el conde se hallaba muy felizmente casado, enamorado de su esposa y padre de nueve retoños. Por otro lado, se recalca su carácter profundamente religioso y su total rechazo al adulterio, rasgos que hacen bastante improbable su relación amorosa con la madre de Jorge III.

Como decía el genial y lúcido Voltaire: "¡Calumniad!¡Calumniad!¡Que de la calumnia algo queda!"

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada