jueves, 30 de octubre de 2014

CURIOSIDADES -158-

"Ménage-à-Trois Imperial"



Todo el mundo conoce de sobras el flechazo entre el joven emperador Francisco-José I de Austria, rey de Hungría y de Bohemia (1830-1916) y su hermosa prima-hermana la duquesa Elisabeth en Baviera (1837-1898) alias Sissí, en la residencia imperial de verano en Bad Ischl (1853), y que un año más tarde culminó en boda.



La felicidad conyugal se quebró después de la luna de miel imperial: Sissí chocaba frontalmente con su suegra y tía materna, la archiduquesa Sofía, y con el envarado protocolo de la corte vienesa y, según las propias palabras de la flamante emperatriz consorte, despertó bruscamente de su sueño romántico para enfrentarse a un ambiente abiertamente hostil. En consecuencia, la pareja imperial se distanció tras el nacimiento de dos hijas y un hijo: Gisela, María-Valeria y Rodolfo. Francisco-José I, siempre ocupado con asuntos de Estado, y Sissí presa de depresiones nerviosas crónicas, dificultaron la cohabitación. Para huir del agobiante y envarado ambiente de la capital, la emperatriz decidió alejarse viajando de manera incesante y el emperador, aún muy enamorado de ella, acabó por dejarla libre diciéndole:

-"Prefiero saberte feliz lejos de mi, que desgraciada a mi lado."




Sin embargo, antes de ausentarse de manera intermitente y sin restricciones, Sissí eligió para su marido a una "pequeña amiga" que pudiera ofrecerle buena compañía mientras ella viajaba. La escogida fue la conocida actriz vienesa Katharina Schratt (1853-1940), una dama de físico totalmente opuesto al de la emperatriz, afectada por una inusual delgadez. El arreglo fue tan bien organizado y discreto, que ningún vienés supo de la verdadera naturaleza de la relación entre el monarca y la famosa actriz, instalada en una casa que se encontraba al lado de la glorieta del Palacio de Schönbrunn. 

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