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miércoles, 12 de septiembre de 2012

LAMETH: el aristócrata liberal

Alexandre Théodore Victor
Conde de Lameth
1760-1829
 
 


Nació en París y sirvió como coronel en la Guerra de Independencia Americana bajo las órdenes del Conde de Rochambeau, después de entrar en el cuerpo de los Guardias-de-Corps del Rey en 1777 y ascender a capitán del regimiento Real-Caballería en 1779.

De su participación en la Guerra de Independencia Americana, traería ideas de libertad que se revelaron incompatibles con las instituciones seculares de la monarquía francesa.

De vuelta a Francia en 1785, es ascendido a coronel de caballería en el 2º Regimiento Real-Lorena.



En 1789, fue elegido diputado de la nobleza de Péronne para los Estados Generales celebrados en Versailles. Luego, pasó al bando del Tercer Estado y, con dos de sus hermanos, dinamitó con empeño las bases del Antiguo Régimen. Fue uno de los promotores de la abolición de los privilegios de la nobleza y del clero (4 de agosto de 1789), privilegios de los cuales era uno de los detentores y a los cuales renunció inmediatamente. Su siguiente ataque fue contra el clero, reclamando la confiscación de los bienes eclesiásticos para pagar las deudas del Estado. Más tarde, se opuso abiertamente al derecho de veto del rey y propuso la nacionalización de los bienes de la Iglesia y la supresión de los parlamentos. En 1790, reclamó que el derecho de declarar la guerra fuera acordado a la Asamblea Legislativa y no al rey, y exigió la plena libertad de prensa sin restricciones. El mismo año, fue elegido presidente del Club de los Jacobinos pero no pudo o no supo resistir a la creciente influencia de Robespierre.

En la Asamblea Constituyente formó, junto con Duport y Barnave, el "triumvirato" que encabezaba a una agrupación de unos cuarenta diputados. En ella presentó un interesante informe para la reorganización del Ejército Francés (en la que preconizaba el ascenso por mérito y antigüedad), pero su celebridad se debe sobre todo a su elocuente discurso del 28 de febrero de 1791, en el Club de los Jacobinos, contra el Marqués de Mirabeau, en el que denunció sus relaciones con la corte. Mirabeau era entonces enemigo personal suyo.

Fue uno de los miembros fundadores del Club Massiac, un sindicato de plantadores, armadores y negociantes con las colonias de ultramar, lo que le colocaba en contra de la emancipación de los negros.

Más tarde, y tras la huída de la Familia Real a Varennes, Lameth se reconcilió secretamente con la corte por temor al peligroso giro que iban tomando los acontecimientos revolucionarios.



La declaración de guerra contra Austria en abril de 1792, hizo que volviera al ejército. Sirvió en calidad de mariscal de campo bajo el Barón Nicolas von Luckner y el Marqués de La Fayette, pero fue acusado de traición el 15 de agosto de 1792, y cruzó la frontera siendo apresado por los Austríacos durante 3 años. En Francia, tras descubrirse su correspondencia con el rey y su memorándum a favor de los emigrados y de los sacerdotes refractarios, fue acusado de traición.

Tras su liberación, gracias a la influencia de su madre, se afincó primero en Londres (de donde fue expulsado por Pitt) y luego probó suerte en los negocios en Hamburgo junto con su hermano Charles y el Duque d'Aiguillon, y no volvería a Francia hasta 1796, teniendo que huir nuevamente tras el golpe de Estado de 1797; su segundo regreso se produce tras el advenimiento del Consulado, en 1800.



Bajo el 1er Imperio, sirvió en sucesivos departamentos ministeriales y, en 1810, Napoleón I le concedió el título de barón del Imperio y le condecoró con la Legión de Honor. En 1814, se declaró abiertamente partidario del retorno de los Borbones y, bajo la Restauración, Luis XVIII le nombró prefecto de la Somme, siendo luego diputado del Sena-Inferior y, finalmente, diputado de Seine-et-Oise.

Durante los Cien-Días, tomó nuevamente partido por su antiguo benefactor y aceptó un asiento en la Cámara de los Pares.

Al regreso de Luis XVIII, que le hace mala cara, presenta su renuncia pero es rechazada en 1816. Al año siguiente, el Ministerio de la Guerra le concedía una pensión de 4.000 Francos por sus 40 años de servicio en el ejército. Fue, sin embargo, privado de su título de Par de Francia y expulsado de la Cámara.

Durante el reinado de Carlos X, fue el líder de la oposición Liberal hasta su muerte, acaecida el 18 de marzo de 1829.

domingo, 5 de agosto de 2012

BARNAVE: Las dos caras de la Revolución Francesa

ANTOINE PIERRE JOSEPH MARIE BARNAVE
1761 - 1793
"Las dos caras de la Revolución"



Nació el 21 de septiembre de 1761 en Grenoble, capital del Delfinado (Departamento de Isère), y murió guillotinado el 29 de noviembre de 1793 (9 Frimario Año II), en la actual Plaza de la Concordia, París. Fue abogado (de confesión protestante) en el Parlamento de Grenoble, miembro de los Estados del Delfinado que se reunieron en el castillo de Vizille en 1788, y diputado del Tercer Estado para el Delfinado en los Estados Generales reunidos el 5 de mayo de 1789 en Versailles.

Llegó a Versailles junto a su amigo Mounier, precedido de una notoriedad adquirida durante la rebelión de los Estados Provinciales del Delfinado, y su nombre estuvo asociado a "La Jornada de las Tejas" (Grenoble, 1788).

Barnave era un orador nato, un "héroe parlamentario" que fue, en suma, uno de los fundadores del régimen político actual francés.

Fue uno de los fundadores del Club de los Jacobinos, antiguamente llamada "Sociedad de los Amigos de la Constitución y de la Libertad", y constituyó un "triumvirato" con Lameth y Duport que, paulatinamente, se opuso a los ministros. Presidente de la Constituyente en octubre de 1790, goza entonces de una enorme popularidad, popularidad que menguará entre los demócratas cuando se opone al Sufragio Universal y a la emancipación de los esclavos en las colonias de ultramar (los Lameth tenían intereses en las plantaciones), que le atraerán la hostilidad de Brissot, Robespierre y el abad Grégoire, "Amigos de los Negros".

Ejerció sobre la Asamblea una influencia comparable a la del Marqués de Mirabeau, al cual, junto con Alexandre de Lameth y Adrien Duport, se opuso. Durante los debates sobre la Constitución, intervino de manera constante para restringir las prerrogativas reales. Posteriormente, encargado de traer de vuelta a París al rey Luis XVI, tras la huída de Varennes, se operó un acercamiento a la Familia Real y defendió su irresponsabilidad. Mantuvo una correspondencia secreta con la reina Maria-Antonieta y se unió al Club de los "Feuillants" y al partido monárquico-constitucional, abandonando a los Jacobinos y militando contra la República y contra cualquier intento de vulnerar el derecho de propiedad.

A la muerte de Mirabeau, en 1791, fue propuesto como sucesor de éste en calidad de consejero de la Corte. El mismo año, Barnave toma la dirección del periódico "Le Logographe". Aconsejó al rey adherirse a la Constitución de 1791 y desolidarizarse de los emigrantes. No siendo elegido para la Asamblea Legislativa, se retiró en su Delfinado natal permaneciendo fiel a dos principios: nada de contra-revolución, como tampoco la intervención extranjera en los asuntos internos de Francia. Pretendió evitar la guerra que, según él, no haría más que dar paso a una revolución democrática y el advenimiento de la República. Es por ello que, a través de su correspondencia con la reina, instó a ésta a que la realeza mostrara lealtad a la Constitución y condenase la emigración, siempre perseverando en el intento de evitar la guerra contra el emperador. Se descubre, tras el 10 de agosto de 1792, que aconsejó al rey, junto con Alexandre de Lameth, oponer su veto a los decretos sobre los emigrados y los sacerdotes refractarios. El 15 de agosto de 1792, se decretó su arresto en Grenoble. Condenado a muerte por el Tribunal Revolucionario, es ejecutado el 29 de noviembre de 1793.



Decapitado durante el Terror, fue guillotinado por haber sido uno de los sostenes y defensores de la monarquía constitucional. Su cadáver, cabeza y cuerpo, fue transportado hasta una fosa común del cementerio de La Madeleine, dónde también fueron sepultados Brissot "el amigo de los Negros", y la reina Maria-Antonieta de Austria-Lorena "Viuda Capeto".

Barnave se casó con una noble, Marie-Louise de Presle, de la que tuvo un hijo y dos hijas. Una de sus principales obras, "Introducción a la Revolución Francesa", fue redactada durante su arresto en 1792, y publicado posteriormente en 1843.

Su última frase pronunciada al pie del cadalso se hizo célebre:

"He aqui el precio de todo lo que he hecho para la Libertad".