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miércoles, 22 de enero de 2014

CURIOSIDADES -127-

"Solidaridad Principesca"



Cuando en 1770 el Estado de Baviera padeció una alarmante escasez de trigo, provocando la hambruna entre los bávaros, su soberano el Elector Maximiliano III José de Baviera (1727-1777) no vaciló a la hora de proporcionar el remedio necesario para combatir la crisis de aprovisionamiento: ordenó que parte de las joyas de la Corona fueran vendidas inmediatamente para comprar los necesarios cargamentos de ese cereal (tan básico en la alimentación de sus súbditos), a los países vecinos que disponían de excedentes.

sábado, 9 de abril de 2011

VICIOS, LOCURAS, MANÍAS & ENFERMEDADES REGIAS -9-



Luis II, rey de Baviera (1845-1886), empezó a oír voces cuando tenía 14 años, 4 años antes de que subiera al trono. En 1870, el kronprinz Federico de Prusia anotó que el entonces rey bávaro de 25 años, era extremadamente nervioso, poco hablador y nunca esperaba a recibir una respuesta a sus preguntas, saltando de una conversación a otra indistintamente. El héroe por excelencia, el ídolo de Luis II fue el rey Luis XIV de Francia; intentaba emularle en todos los más nimios detalles, incluso en el andar. Levantó una auténtica y titanesca réplica del palacio de Versalles en la isla de Herrenchiemsee, hasta en sus más pequeños detalles.


Tal era su obsesión que pretendió un día haber cenado con Luis XIV, Luis XV, Madame de Pompadour y Madame de Maintenon.

Fue también el principal mecenas y protector de Richard Wagner, quien le llamaba "el dios de mi vida". Su derroche era tal, construyendo castillos de cuentos de hadas, que casi lleva a la bancarrota la hacienda real.

El 13 de junio de 1886, pocos días después de haber sido declarado incapaz de gobernar y apartado de sus funciones por su tío, el ya cuarentón Luis II encontró la muerte en un lago, falleciendo junto a él su médico-psiquiatra, el doctor Bernhard von Gudden. Aún hoy persiste la duda de si fue un suicidio o un asesinato...