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domingo, 16 de noviembre de 2014

CURIOSIDADES -163-

"Regreso post-mortem"



El ex Rey Estanislao II Augusto de Polonia (1732-1798), último monarca electo de aquel país desgarrado entre tres voraces potencias vecinas (Prusia, Rusia y Austria), falleció exiliado en San Petersburgo, víctima de una apoplejía en 1798. Casi un siglo y medio más tarde, una mañana de julio de 1938, los aduaneros de una pequeña estación ferroviaria de la frontera polaca descubren, no sin sorpresa, un ataúd de plomo depositado en un vagón de mercancías aparcado en una vía de garaje. Picados por la curiosidad, lo abren y, estupefactos, descubren un esqueleto envuelto en un ajado manto de púrpura forrado de armiño, coronado y agarrando un cetro real: es el ex Rey Estanislao II Augusto Poniatowski, que los Soviéticos han devuelto a su país de origen ¡en virtud de un tratado de restitución de trofeos de guerra!

sábado, 10 de mayo de 2014

CURIOSIDADES -149-

"Balance de una dictadura"



El general golpista y dictador Francisco Franco Bahamonde , que gobernó con mano de hierro a España durante casi 40 años (1938-1975), después de sumirla en una sangrienta guerra civil, dejó tras de si una impresionante lista de víctimas:
 
-180.000 víctimas durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura.
-280.000 presos en las cárceles españolas.
-200.000 presos esclavizados.
-50.000 muertos por enfermedades y desnutrición.
-30.000 niñas y niños separados forzosamente de sus familias.
-6.000 casos de bebés robados durante el franquismo.
-500.000 exiliados.
-entre 6.000 y 7.000 exiliados españoles murieron en el campo de concentración de Mauthausen.
-2.500 fosas comunes.
-Más de 180 campos de concentración.
-200.000 personas desaparecidas.

sábado, 13 de octubre de 2012

FRANCO: El azote de los Masones



Franco y la masonería

 
 
En la España de los siglos XIX y XX la masonería tuvo momentos de gran poder hasta la Guerra Civil de 1936. Con la dictadura del general Francisco Franco, los masones se convirtieron en el símbolo por excelencia de los enemigos de la Patria, y fueron perseguidos sin tregua. ¿Qué tenía la masonería para que Franco la odiara tanto? ¿Era cierta la famosa confabulación judeo-masónica? ¿Es verdad que Franco fue masón en algún momento de su vida?

por Javier Navarrete

"Lo de Franco con la masonería era una verdadera fijación, una manía persecutoria, aunque la idea de la confabulación judeo-masónica no es suya, se acuña a finales del siglo XIX por autores antimasónicos, algunos pertenecientes a los jesuitas. Franco la toma de ellos, incorporándola a su particular discurso contra los masones." Así se expresa el masonólogo Alberto Valín, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Vigo, confirmando que, para Francisco Franco Bahamonde, la masonería se convirtió en una verdadera obsesión, algo así como un enemigo personal al que atribuía todos los males de la Patria.

De hecho, el flamante general dio tempranas muestras de su peculiar fobia, antes de iniciarse la Guerra Civil. Cuando fue nombrado director de la Academia Militar General de Zaragoza, los enemigos que más encarnizadamente persiguió, expurgándolos como cizaña de aquel ámbito sagrado, fueron el comunismo, los masones y la sífilis, para él verdaderos jinetes del Apocalipsis. Y al levantarse en armas contra el gobierno republicano en julio de 1936, ya proclamó que lo hacía para liberar a España del comunismo y la masonería. El diario El defensor de Córdoba lo dejaba claro el 24 de ese mes: "Luchamos para formar un solo frente nacional contra los judíos y las logias de masones, contra Moscú y las sociedades obreras de tipo marxista". El 15 de septiembre, Franco publicó el primer edicto antimasónico de la España sublevada, declarando a la francmasonería fuera de la ley y culpando a sus miembros de "crimen de rebelión".

Archivo General de la Guerra Civil

Cumpliendo con esta proclama, persiguió a la masonería con especial empeño. En las ciudades que iban cayendo al avance de sus tropas, los masones eran encarcelados, sus bienes confiscados y anotados los datos de parientes y amigos. Por citar dos entre innumerables ejemplos, el local de la Logia Turdetana de Córdoba fue incendiado, y el Templo Masónico de Santa Cruz de Tenerife, incautado y convertido en sede de Falange.

Su afán inquisidor fue tan exhaustivo que el fichero de miembros y simpatizantes engordaba de forma espectacular, por lo que, en 1937, nombró a Marcelino Ulibarri director del Servicio de Recuperación de Documentos, con sede en Salamanca, para reunir allí todo lo incautado a las logias y centralizar la información sobre sus miembros. Y cumplió su misión mejor que bien. El profesor Valín, buen conocedor de la documentación elaborada en esa época, señala que "siendo alrededor de 4.500 los masones activos en la España de 1936, el Servicio llegó a confeccionar más de 80.000 expedientes personales de masones y simpatizantes, fichando incluso a quienes lo habían sido en el siglo XIX, tanto en la Península como en las colonias". Hoy es el Archivo General de la Guerra Civil, y cuenta con el más importante fondo documental sobre la masonería y su persecución en esos tiempos.

Perseguidos después de muertos

Entre los muchos datos que reflejan la peculiar obsesión de Franco por acabar con la masonería y borrar, incluso, el rastro de su memoria, resulta llamativo el que, el 21 de diciembre de 1938, diera un plazo de dos meses para eliminar de todos los cementerios cualquier símbolo masónico que existiera en sus tumbas y panteones.

Cuando, en 1939, dictó la Ley de Responsabilidades Políticas que declaraba fuera de la ley a las logias masónicas y a sus miembros, tuvo la cruel argucia de hacer retroactiva su aplicación hasta 1934, lo que le permitió perseguir impunemente a todos aquellos que eran masones cuando su actividad resultaba perfectamente legal en los años previos a la Guerra Civil.

Su inquina llegó a establecer que las sanciones económicas se cobrarían "aunque el responsable falleciere antes de iniciarse el procedimiento", haciéndolas efectivas con cargo a la herencia, e incluso responsabilizando de la deuda a los herederos. Ni la muerte, pues, limpiaba la mancha de ser masón.

La amenaza permanente

Terminada la contienda, en marzo de 1940 Franco promulgó la Ley para la Represión de la Masonería y el Comunismo, creando el Tribunal Especial del mismo nombre para su aplicación. Esta ley castigaba a masones y simpatizantes con penas que alcanzaban los 30 años de cárcel para los grados más altos. La masonería, en definitiva, representaba tan grave pecado que nadie podía ser miembro de un Tribunal de Honor militar si tenía algún pariente, hasta segundo grado de consanguinidad, que hubiera sido masón.

Franco convirtió su monomanía antimasónica en uno de los pilares ideológicos del Régimen, y en sus discursos nunca faltaba la tradicional coletilla sobre la confabulación judeo-masónica unida al comunismo internacional. La masonería era la amenaza permanente del "enemigo que acecha en la sombra" y la causa de todos los desastres históricos de España, desde la pérdida de Gibraltar a la de los territorios de América, pasando por Cuba y Filipinas. Incluso hubo quien consideró a la IIª República Española, en bloque, como una "operación masónica", ya que seis de sus jefes de gobierno pertenecieron a la masonería y en las cortes constitucionales de 1931, de los 470 diputados existentes, se estima que 150 eran masones. Repartidos, eso sí, entre todos los partidos políticos, tanto de la izquierda como del centro y la derecha.

¿Perteneció Franco a la masonería?

Parece imposible que quien tanto empeño puso en acabar con la masonería, hubiera sido masón. Y, sin embargo, hay datos que apuntan en esta dirección y la posibilidad de que sea cierto, reconoce el profesor Valín, "todavía se discute en algunos foros".

Francisco Franco Bahamonde pertenecía a una familia de ideas liberales y marcada vocación militar, en la que no faltaron miembros de la masonería. Entre ellos, uno de los hermanos de Francisco: Ramón, quizás el más brillante de todos. Aviador militar, fue el héroe que realizó la travesía del Atlántico sur en el famoso hidroavión Plus Ultra. Claramente liberal y antimonárquico, cuando se produjo el levantamiento dirigido por su hermano se alineó, sin embargo, en sus filas. Otro hermano, Nicolás, no llegó a ser masón pero se quedó en puertas ya que se hizo rotario, antesala entonces de la masonería.

¿Y Francisco Franco? El conocido investigador de la masonería española Ferrer Benimeli apuntó la posibilidad de que, cuando menos, Franco intentara ingresar en la masonería siendo teniente coronel, en Larache, hacia 1926. Citó dos logias como probables objetivos del intento: la Lukus y la Lixus. Al parecer, fueron sus propios compañeros de armas los que le pusieron el veto por no reunir los méritos necesarios. Algunos afirman que volvió a intentar el ingreso en 1932, ya en Madrid, con el mismo resultado. No obstante, no se ha encontrado documentación que corrobore definitivamente esta sospecha, y el tema sigue siendo objeto de estudio.

En cualquier caso, si fuera cierto, es muy posible que Franco guardara profundos agravios contra la organización que lo rechazó. Una malquerencia a la que se sumaba su aversión a las ideas liberales y a los movimientos políticos en los que habían participado los masones durante la turbulenta IIª República. Quizá fuera esto lo que despertó su fobia, activa hasta tal punto que llegó a escribir personalmente artículos en la prensa y una novela que culminó en la película Raza, dando así rienda suelta a su obsesión antimasónica…

 
"Franco y la Masonería" in "Mas Alla" Nº194, Abril 2005.

domingo, 17 de junio de 2012

ENIGMA VAMPÍRICO -II-



Seis años más tarde, en 1939, el obispo encontró la solución en otro mito ligado parcialmente al cristianismo; pero ya era demasiado tarde. Demasiado viejo y sabiéndose condenado a morir dentro de poco, no encontró a nadie lo suficientemente fuerte para continuar su obra. Además, el lugar donde había que ir a buscar el "remedio", se encontraba en territorio enemigo.

Al final de su vida, poco tiempo antes de que estallase la IIª Guerra Mundial, mandó que viniera a verle su sobrino Ange Urbain, panadero residente en Bruselas y abuelo del testigo que relató esta increíble historia familiar. Padre de familia numerosa, estaba, por su profesión, destinado a ser un superviviente de esta horrible guerra que se acercaba a pasos agigantados. Le entregó un baúl que contenía los objetos abandonados por el doctor Schlemihl, así como todos los datos recabados por él a lo largo de sus productivas investigaciones que, sin embargo, iban a permanecer inacabadas. Le hacía la entrega con la condición de hacer llegar esta peculiar "herencia" al primero de sus nietos de sexo masculino, cuando hubiera cumplido los 30 años de edad. Añadió que no podía confiar el secreto a nadie que no estuviera directamente implicado. Pensaba, sin duda, que aún estarían a tiempo para retomar el combate contra el Mal.

El sobrino panadero cometió la imprudencia de confiar el secreto al padre Abel, un sacerdote amigo de la familia. El clérigo, poco tiempo después, se mató en un accidente de moto.

El obispo Eugenius Van Rechem dejó este valle de lágrimas en 1943. Sus restos descansan, desde entonces, en la cripta de la catedral de San Bavón de Gante, entre las preciosas reliquias y el tesoro religioso del lugar que le aseguran una forma de protección post-mortem, donde un vampiro nunca podrá ir a buscarle. Su retrato figura en la galería del palacio episcopal y su lápida se encuentra en el subsuelo del templo.

¿Qué contenía el baúl de Eugenius Van Rechem legado a su sobrino el panadero? Pues se encontró una bolsa llena de luises de plata, una curiosa moneda mostrando un grifo protegiendo un tesoro, una pequeña figura de bronce que se asemeja a un peregrino, el material necesario para testar las capacidades de un medium, un plano del Círculo de Wolmar, un documento fechado en 1821, obras de Allan Kardec sobre el espiritismo, fotos y más objetos añadidos por Ange Urbain Van Rechem...

A simple vista, todos estos objetos no nos dicen nada.

El sobrino-nieto del obispo, se deshizo de la extraña "herencia", entregándola a una organización de espiritistas e investigadores a los que juzgaba más dignos para intentar descifrar el contenido del baúl. Éstos investigaron, con ayuda de un genealogista profesional, el documento fechado en 1821. El genealogista descubrió que dicho documento había sido redactado por Wolfram von Eschenbach, un hombre con una siniestra reputación de aventurero. Del documento se desprende que el texto esconde un mensaje criptográfico que el genealogista renunció a descifrar por su enorme dificultad.

Wolfram von Eschenbach se llamaba en realidad Karl Maria Eschenbach, nacido en la granja-castillo de Ballod en el año 1765, hijo de Ludwig Eschenbach y de Ilse Kundry. Con espíritu aventurero, abandonó el hogar a temprana edad para recorrer los caminos de los Países-Bajos y de Francia, antes de embarcarse en el "Astrolabe", en el puerto francés de Dieppe, y del cual acabaría siendo comandante. Había añadido a su apellido el "von" probablemente para identificarse con el autor del Parsifal, y adoptado el nombre de pila "Wolfram".

En 1807, navega en compañía del célebre Robert Surcouf, el corsario francés que acabó siendo barón del 1er Imperio y que vivió entre 1773 y 1827. Entre febrero de 1808 y marzo de 1812, Wolfram von Eschenbach "desaparece" sin dejar rastro ni mención alguna. En marzo de 1812 reaparece y abandona su navío sin razón aparente, para instalarse en su granja-castillo de Ballod. De sus aventuras marinas, ha regresado con una colosal fortuna.

Una leyenda corre sobre él: al final de su vida de pirata, habría, accidentalmente, herido mortalmente al último Rey Pescador (el mítico guardián del Santo Grial y de la lanza de Longinus). Le hace entonces la solemne promesa de esconder sus preciosos tesoros en un santuario inviolable.

La única prueba favorable a esta tesis es la moneda de cobre, fechada en 1663, y llevando el emblema de un grifo sobre un cofre, símbolo del guardián de un tesoro.

Wolfram von Eschenbach fallece el 5 de abril de 1822, de fiebres tifoides. Deja tras de sí una colosal fortuna y no tiene herederos conocidos.

Puesto que el desciframiento del documento era extremadamente complicado, lo entregaron a un criptógrafo de la Comandancia de las Fuerzas Aéreas Tácticas de Bélgica, en Bruselas, para ver si conseguían sacar algo en claro o al menos algunos indicios que les pusieran sobre una pista.

Analizado el documento, el criptógrafo comentó que la forma de la letra "G" correspondía al símbolo de la espiral, eso quería decir del laberinto, lo que significaba sin lugar a dudas que el texto contenía un secreto bien escondido. El especialista tan solo pudo descifrar una parte..., pero tampoco entendía su significado:

"...horizontalmente, verticalmente, jamás en diagonal..."

"el Grifo se mueve, el dinero se fija"

"...lejos del mar"

y las cifras 5-2-3-3-1

Establecía una relación, en su informe, con el célebre tesoro de Wolmar, pero todo acababa en un callejón sin salida.

A falta de mejores pistas, se pusieron entonces de acuerdo para pedir ayuda a una joven vidente y espiritista de 22 años, cuyas capacidades habían sido comprobadas exitosamente. Tras la sesión con la ayuda de una ouija, que reveló más pistas de las esperadas, la organización se puso en marcha para llevar a cabo la búsqueda del tesoro de Wolmar.

Días después de árdua búsqueda en el castillo de Ballod, encontraron un cofre podrido que contenía una pequeña copa de vidrio azul en forma de cornucopia, de cuerno de la abundancia, y un antiquísimo clavo oxidado. Se comparó el clavo con una reliquia ofrecida por la Iglesia de la Santa-Cruz en Jerusalén, siendo muy parecidos en la forma y tamaño, pero si el relicario presenta un modelo del clavo de la crucifixión fabricado en 1860, el del cofre, con los análisis pertinentes, reveló tener nada menos que 2000 años de antigüedad.

Según expertos consultados, la copa de vidrio azul, parece proceder de una tumba de los alrededores de Tira (Líbano), y dataría de principios de nuestra Era. Roma se manifiesta otra vez más allá del tiempo. Añaden los expertos que fue exhumada en los alrededores del año 1000, por los Guardianes del Temple.

Tras la caída del Temple, y el martirio de su último gran-maestre, Jacques de Molay, fue confiada a una orden secreta de Guardianes, llamados Reyes Pescadores, y protegida de la barbarie humana.

Los Templarios, como los Asasinos del viejo de la montaña, Ibn-Al-Sabbah, poseían más de una cosa en común: ambos se hacían llamar "Guardianes de la Fe" (Asasino procede de la palabra Asaïs, guardián de la fe, y no de la palabra "Haschichianos" como algunos han supuesto).

Ambos tuvieron un papel similar dentro de la cristiandad y el islam.

Esos guardianes infiltraron la mayoría de las ordenes esotéricas a lo largo de los siglos, como en la Orden del Dragón (en Hungría), en la Masonería o en la de los Rosacruces, para insertar en sus diversos rituales iniciáticos las llaves que permitiesen descifrar y reactivar el secreto del Grial. Llaves que se encuentran, en estos días, aún escondidas entre los rituales masónicos del segundo grado.

¿Era esa pequeña copa el famoso Grial?



Nadie lo ha visto jamás. La palabra "Grial" o "Graal" procedería quizás de gradalis, que significa grados, representando la iniciación a los misterios. Es el instrumento de la Redención o de la Aniquilación del género humano. Otros, sostienen que el "Santo Grial" no es más que la deformación de "Sang Raal" (Sangre Real), que designa la extirpe descendiente de Jesucristo, habida con Santa Magdalena -también conocida como María de Betania-, la misma que permaneció al pie de la cruz, la que se acercó la primera a la tumba de Cristo, la que huyó a Egipto junto a José de Arimatea ( y supuestamente con los hijos nacidos de su unión con Jesús), y de allí a Marsella, en Francia. Hay quien sostiene que los descendientes de Jesús y de Magdalena se convirtieron en extirpe real y dieron a Francia los reyes Merovingios... y que aún hoy permanecen a la espera de recuperar el trono, protegidos por una organización poderosa encargada de su supervivencia y de cumplir con su triunfal retorno.

Según las obras de Cristiano de Troyes, de Robert de Boron, o de Wolfram von Eschenbach, refiriendose al Santo Grial, se baraja que puede ser una piedra caída de la frente de Lucifer, un libro, una copa, algo indefinido, un espejo, entre otros objetos. Algunos piensan que puede ser un jarrón o un plato (cráter). Hay para todos los gustos...

Lo que si se sabe es que el "Grial" está directamente relacionado con los calderos mágicos célticos, al Xvarnah persa, a las piedras caídas del cielo o a los cuernos de la abundancia greco-romanas. La cabra Amaltea, de la mitología griega, de la cual proviene el cuerno de la abundancia, tiene su lugar de entre las estrellas bajo el signo de Capricornio. Este signo zodiacal está directamente relacionado con el Grial, porque se dice que se trata del signo astrológico por el cual el hombre puede reunirse con los dioses.



En cuanto a la lanza de Longinus (o Longino), ésta fue buscada por Adolf Hitler, quien ansiaba hacerse con ella. Lo consiguió finalmente durante el Anschluss, la invasión de Austria en 1938. Sabía que habría podido ser una temible arma en manos de sus adversarios y oponentes, y el Führer se dió prisa en sacarla del Tesoro Imperial de los Habsburgo-Lorena, para esconderla en Nuremberg.

Otros aspectos de la Biblia son, por lo menos, inquietantes: si los Hebreos rechazan con violencia cualquier consumo de sangre, los Cristianos, ellos, adoptan una actitud totalmente opuesta. Cristo no dijo: "Bebed, pues ésta es mi sangre."?



La Iglesia que transmite el mensaje de Cristo es la de Pedro o mejor dicho de Pablo, que fue vendido a los romanos. Es en el seno de la Iglesia Católica y Romana que la sangre de Cristo adquiere categoría de "Alianza Nueva" entre Dios y los Hombres. La auténtica heredera de las enseñanzas originales Esenianas, la Iglesia de Jaime (o Jacobo, o Santiago), hermano de Cristo, la verdadera Iglesia Eseniana y Esotérica, será perseguida y exterminada por Roma a lo largo de los siglos. Basta con estudiar la historia de los Cátaros, Bogomilos, Templarios, o de la Inquisición misma para darse cuenta de su barbarie. No hay solo un cadáver en los armarios del Vaticano...

Es quizás por eso que el obispo Van Rechem no confió sus preciosos testimonios y objetos, y los resultados de sus indagaciones a la Iglesia de Roma.

¿Poncio Pilatos, el primer vampiro? ¿Quienes fueron los demás? ¿Quizás el emperador Constantino, Robespierre, Erszebeth Báthory, Gengis Khan, Lenin o Stalin?¿Cuantos fueron?¿Quién será el próximo?¿Quién es el actual, mejor dicho?

miércoles, 27 de abril de 2011

LA CONDESA DE WARWICK: de aristócrata a socialista

DAISY, CONDESA DE WARWICK

1861 - 1938



Lady Frances Evelyn "Daisy" Maynard nació el 10 de diciembre de 1861 en la mansión familiar de Easton Lodge (Great Dunmow, Essex Co.) siendo una de los tres hijos habidos entre el Muy Honorable Coronel Charles Henry Maynard y la Honorable Blanche Adeliza Fitzroy, descendiente ésta del rey Carlos II de Inglaterra, de Nell Gwyn y de la duquesa de Cleveland. Su abuelo paterno fue Henry Maynard, 3er Vizconde y 8º Barón Maynard, del cual heredaría en 1865 al fallecer prematuramente su padre 3 meses antes.

La mansión de Easton Lodge, en Great Dunmow, Essex, según una acuarela de 1834.

Viuda su madre y dos años después de haber enterrado al marido, volvió a casarse con un importante miembro de la corte británica muy apreciado por la reina Victoria, el 4º Conde de Rosslyn*. Del segundo matrimonio de su madre con Lord Rosslyn nacerían sus medio-hermanas y medio-hermanos que siguen:

-Lady Millicent Fanny St. Clair-Erskine (1867-1955), futura Duquesa de Sutherland.

-James Francis Harry St. Clair-Erskine (1869-1939), 5º Conde de Rosslyn.

-Hon. Alexander FitzRoy St. Clair-Erskine (1870-1914).

-Lady Sybil Mary St. Clair-Erskine (1871-1910), futura 13ª Condesa de Westmoreland.

-Lady Angela Selina Bianca St. Clair-Erskine (1876-1950), futura esposa del teniente coronel Sir James Stewart Forbes.


Retrato del Príncipe Leopold de Gran-Bretaña, Duque de Albany (1853-1884), hijo menor de la reina Victoria I y del Príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha.

Siendo una beldad e hijastra de su querido y apreciado Lord Rosslyn, la reina Victoria consideró a la joven Daisy como una excelente opción entre las jóvenes casaderas de la alta sociedad que pudieran dar su mano a su hijo menor el príncipe Leopold, Duque de Albany. Aunque la reina deseaba que tal compromiso se celebrase, Leopold rechazó tal posibilidad al hallarse su corazón ocupado por otra mujer. Puesto que no iba a haber tal boda y que Daisy seguía siendo un partido interesante por ser una rica heredera, le encontraron finalmente un novio adecuado en la persona de Francis Richard Charles Greville, Lord Brooke, heredero del 4º Conde de Warwick. Tras celebrarse el noviazgo, Daisy y Francis se casaron en 1881 y nacieron, casi consecutivamente, tres de sus cinco hijos. En 1893, la flamante Lady Brooke se convirtió en la 5ª Condesa de Warwick al fallecer su suegro y ella y su marido se mudaron al histórico Castillo de Warwick, residencia solariega de la familia Greville que en 1871 había sufrido un devastador incendio y una posterior reconstrucción.


Caricatura de Francis Greville, Lord Brooke (1853-1924), 5º Conde de Warwick a partir de 1893, según el dibujante Spy para la revista Vanity Fair.

Entre 1882 y 1904, los Condes de Warwick tuvieron los siguientes hijos:

-Leopold Guy Francis Maynard Greville, Lord Brooke (1882-1928), futuro 6º Conde de Warwick.

-Lady Marjorie Blanche Eva Greville (1884-1964), futura 2ª Condesa de Feversham of Ryedale y luego 1ª Baronetesa Beckett.

-Hon. Charles Algernon Cromartie Greville (1885-1887).

-Hon. Maynard Greville (1898-1960).

-Lady Mercy Greville (n.1904), futura Sra. Dean, luego Sra. Gamble y finalmente Sra. Marter.


Retrato de Lady Frances Evelyn "Daisy" Maynard Greville, Lady Brooke y luego 5ª Condesa de Warwick en 1893.


Retrato de los Príncipes de Gales, Alberto Eduardo "Bertie" y su esposa la princesa Alexandra de Dinamarca con dos de sus hijos en su finca de Sandringham; obra de H. von Angeli, 1876.

A partir de 1881, Daisy se convirtió en una de las más distinguidas damas de la alta sociedad londinense que todo el mundo invitaba bajo cualquier pretexto. Lady Warwick pasó a ser, junto con su marido, un importante miembro del círculo de Marlborough House formado entorno a los príncipes herederos Albert Edward "Bertie" y Alexandra de Dinamarca, Príncipes de Gales. Mundana, sociable, coqueta, elegante, bella e inteligente, se codeaba con lo más granado de la high society, con los poderosos y los embajadores extranjeros y, a partir de 1883, empieza a tener varios flirteos extraconyugales con personajes de gran peso y poder político... Como la discreción no era una de sus principales virtudes, casi siempre se sabía al momento con quién había tenido devaneos amorosos sin que por ello se ofendiera su esposo, siempre en pos de una ocasión para sacar partido de los "asuntos" de alcoba de su mujer y obtener beneficios o ventajas. A fin de cuentas, en la alta sociedad británica como en el resto de la vieja Europa, se veía como cosa normal y provechosa para promocionar la carrera política o social del marido consentidor. Llegados a este punto, no puede sorprender que Daisy se convirtiera desde 1883 en la amante del Príncipe de Gales**, que era como hacerse con el premio gordo de la lotería. ¿Qué mejor partido que ése?

La asiduidad de Bertie con Daisy llevó al marido a pagar de su bolsillo la construcción de una estación de tren en la finca familiar de Easton Lodge y una conveniente y discreta ruta que pudiera ser utilizada por el real amante en sus visitas privadas. Durante casi 15 años, el Príncipe de Gales fue un invitado habitual de Lady Warwick, siendo su punto de encuentro Easton Lodge.


Retrato de Daisy, Lady Warwick, a sus 38 años en 1899.

Sin embargo y, por lo visto, simultáneamente, Daisy se convirtió en la amante secreta de Lord Beresford, por el cual sentía una pasión muy violenta y mucho menos interesada como su relación, consentida por su marido, con el heredero del trono. Su falta de prudencia, y sobretodo su correspondencia privada con Charles Beresford, a quien le confió demasiadas intimidades, precipitaron el final de su "affair" con Bertie. Cuando el Príncipe de Gales se enteró de la secreta infidelidad de Lady Warwick y de su indiscreción sobre su relación sentimental, el asunto tomó otros tintes y degeneró prontamente en un conflicto entre él y Lord Beresford. El príncipe, por lo visto, quiso recuperar una carta comprometedora que Lady Warwick había escrito a Lord Beresford y que dicha carta había caído en manos de Lady Beresford. Las trifulcas entre Lord Beresford y el Príncipe de Gales no cesaron hasta que intervino el Marqués de Salisbury, entonces primer ministro del Gobierno de Su Graciosa Majestad, para poner un término a semejante escándalo y conseguir un entendimiento entre las dos partes. Aunque la intervención del primer ministro consiguió calmar las aguas, la relación entre el Príncipe de Gales y Lord Beresford se rompió definitivamente y, en 1898, el real amante dejaba a la Condesa de Warwick por la bella Alice Keppel, cesando toda relación con ella y su marido.



Por culpa de sus repetidas indiscreciones sobre sus "affairs" con otros eminentes personajes masculinos, Lady Warwick acabó siendo apodada en sociedad como "The Babbling Brooke" (la Balbuceante Brooke) y, según dicen, se inspiraron en ella para componer la popular canción de "Daisy Bell".


Retrato de la Condesa de Warwick con su hijo menor el Honorable Maynard Greville, según J. Singer Sargent en 1904-1905.

Dada su ruptura con el Príncipe de Gales y futuro rey Eduardo VII, Daisy se dedicó a escribir y a publicar una docena de libros, convirtiéndose en una activa y feroz socialista a partir de sus repetidos encuentros con el periodista y editor del "The Clarion" Robert Blatchford, autor de una dura crítica contra ella y su modo de vida a raíz de su famoso "Bal Poudré"(1), celebrado en su castillo de Warwick en la década de 1890. Los argumentos de Blatchford causaron tal impacto en la condesa que ésta acabó uniéndose a la Federación Social-Demócrata en 1904. Se convirtió en la principal benefactora de la organización al entregarle grandes sumas de dinero para su financiación y apoyando, en particular, su campaña para conseguir comedores gratuitos para los escolares. Erigida en principal benefactora de numerosas parroquias, favoreció un clero netamente socialista, se opuso como pacifista a la Gran Guerra de 1914-1918 y acogió con satisfacción la Revolución de Octubre en Rusia. Tras la Iª Guerra Mundial, se unió abiertamente al Partido Laborista, militando en sus filas y apoyando a sus candidatos.



Su gran labor social y sus esfuerzos por mejorar las condiciones de la clase obrera fue, desde luego, notoria. Llegó incluso a fundar una escuela de costura en Easton (Essex) y otra de agricultura para mujeres, convirtiéndose también en la generosa anfitriona de los encuentros de los sindicalistas nacionales organizados en su mansión de Easton Lodge. En esa misma finca, creó hermosos jardines y hasta un pequeño zoológico para uso y disfrute del público, y acogió al novelista H.G. Wells como arrendatario de una de sus casas ubicada en su propiedad entre 1910 y 1928.

Su círculo de amistades cambió radicalmente al convertirse en el icono del socialismo británico, reuniendo en su casa a artistas, escritores y políticos de inicios del siglo XX, con los que compartía las mismas o similares convicciones políticas. Entre sus nuevas amistades podríamos citar a Gustav Holst, H.G. Wells, Ramsay MacDonald, Ellen Terry, A. A. Milne, Manny Shinwell, George Bernard Shaw, H. De Vere Stacpoole y Charles Chaplin.


Jorge V, Rey de Gran-Bretaña e Irlanda (1865-1936).


En 1910, a la muerte del rey Eduardo VII, Daisy trató torpemente de extorsionar a su sucesor el rey Jorge V: amenazó con publicar toda una serie de cartas de amor escritas por el difunto monarca si no le compensaban monetariamente. El caso es que Lady Warwick atravesaba una mala temporada, económicamente hablando, por culpa de sus extravagancias y beneficencias. Lejos de amedrentarse, Jorge V consiguió impedir tales publicaciones gracias a la intervención de su experimentado y astuto consejero privado, Lord Stamfordham (2), quien logró detener la impresión aduciendo que los derechos de autor de tales cartas eran propiedad exclusiva del rey.


La 5ª Condesa de Warwick en una de sus últimas fotografías y a la edad de 75 años.


El 5º Conde de Warwick moriría en 1924 y Daisy, condesa vda. de Warwick, acabaría sus años entre serias penurias económicas; sus prodigalidades, su extrema generosidad para con los sindicatos obreros, el partido Laborista (al que quiso ofrecer su mansión de Easton Lodge como sede), sus escuelas y sus obras sociales y benéficas, acabaron por pasarle factura ya que, aunque había heredado una considerable fortuna de su abuelo, ésta había enormemente menguado hasta el punto de verse abocada al patético episodio de tener que chantajear a la Casa Real, para sacar rédito económico de las cartas de amor del finado Eduardo VII. La que fue antaño una de las mujeres más bellas del Imperio Británico durante la Belle Époque, icono del socialismo y del movimiento pacifista de inicios del siglo XX, falleció finalmente el 26 de julio de 1938 con 76 años, cubierta de deudas y casi arruinada.


El Castillo de Warwick, Warwickshire, a vista de pájaro.

El primogénito y heredero del mayorazgo, Leopold Guy Francis Maynard Greville, Lord Brooke, sucedió a su padre en el título condal como 6º Conde de Warwick en 1924 y falleció escasamente cuatro años después, en 1928. Había abrazado la carrera militar combatiendo en la Guerra de los Boer entre 1899 y 1901, siendo ascendido al grado de 2º teniente de la Life Guard en noviembre de 1900, para luego servir como ayuda de campo de Lord Milner entre 1901 y 1902 en Sudáfrica. Corresponsal de Reuters durante la Guerra Ruso-Japonesa de 1904-1905, prosiguió como ayuda de campo del Inspector General de las Fuerzas Armadas en 1907. Por sus eminentes servicios en el seno del Ejército Británico, el 6º Conde fue condecorado con la Real Orden Victoriana (M.V.O.). Se había casado con Elfrida Marjorie Eden, que le dio 3 hijos.




Su finca de Easton Lodge sería heredada por su hijo menor el Honorable Maynard Greville y, en 1939, la mansión y su parque serían requisados por el Ministerio de Guerra para la Royal Air Force con los consiguientes destrozos. Pero la IIª Guerra Mundial no fue tan nociva para la mansión ancestral de los Maynard como el terrible incendio que destruyó sus tres cuartas partes en 1950, salvándose tan solo el ala conocida como "Ala Warwick", que siguió siendo residencia privada de Lady Mercy Greville, hija pequeña de Daisy. Las ruinas ennegrecidas de Easton Lodge fueron finalmente arrasadas poco después.

En cuanto al castillo de Warwick, clasificado monumento nacional por su dilatada historia y la belleza de su arquitectura gótica y tudoriana, fue finalmente vendido por el nieto de Daisy, el 7º Conde de Warwick (Charles Guy Fulke Greville, 1911-1984) al Museo Tussaud de Londres.



(*)_Se trata de Robert Francis St. Clair-Erskine, 4º Conde de Rosslyn (1823-1890) que, antes de heredar el título en 1866 llevó el de Lord Loughborough. Fue un eminente cortesano de la Era Victoriana y un político escocés perteneciente al Partido Conservador que gozó de la amistad de la reina Victoria y del primer ministro Lord Salisbury. Casaría el 8 de noviembre de 1866 con la viuda de Charles Henry Maynard, heredero del 3er y último Vizconde Maynard, Blanche Adeliza Fitzroy (1839-1933).

(**)_Futuro rey Eduardo VII de Gran-Bretaña e Irlanda a partir de 1901.

(1)_Del francés "Bal Poudré", Baile Empolvado, que consistió en un extravagante baile de disfraces ofrecido en 1895, en el incomparable marco del castillo de Lord y Lady Warwick, y en el que todos sus distinguidos invitados tuvieron que vestirse a la moda del siglo XVIII con pelucas rizadas y empolvadas.

(2)_Arthur John Bigge, 1er Barón Stamfordham (1849-1931), fue el Secretario Privado de la reina Victoria durante los últimos años de su reinado y principalmente del rey Jorge V, sobre el que ejerció gran influencia. Fue él quien sugirió al rey cambiar el nombre de la dinastía Sajonia-Coburgo-Gotha por el de Windsor y quien le convenció para no acoger en suelo británico a la derrocada familia imperial rusa, forzándoles a quedarse en Rusia (con la consecuente encarcelación de éstos y posterior ejecución sumaria en Ekaterinburg).