¿Has pensado alguna vez cuantas historias se esconden tras un retrato? Pues ésas son las que componen lo que llamamos "Historia".
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lunes, 18 de enero de 2016
miércoles, 23 de septiembre de 2015
CURIOSIDADES -188-
"Prescripción Médica"
Cuando el político británico Sir Winston Spencer Churchill (1874-1965) tuvo que ir a Estados Unidos en 1932, como hombre precavido, tomó las medidas pertinentes para no tener problemas legales. Dada su afición al alcohol y que en EE.UU. imperaba la prohibición (Ley Seca), recurrió a su médico para que le recetara "para su salud" el consumo diario mínimo de 250 cms. cúbicos de alcohol y así lo hiciera constar oficialmente.
Cuando el político británico Sir Winston Spencer Churchill (1874-1965) tuvo que ir a Estados Unidos en 1932, como hombre precavido, tomó las medidas pertinentes para no tener problemas legales. Dada su afición al alcohol y que en EE.UU. imperaba la prohibición (Ley Seca), recurrió a su médico para que le recetara "para su salud" el consumo diario mínimo de 250 cms. cúbicos de alcohol y así lo hiciera constar oficialmente.
domingo, 14 de septiembre de 2014
CURIOSIDADES -153-
"V" DE VICTORIA
El 14 de enero de 1941, el ex ministro de Justicia belga Victor de Laveleye, exiliado en Londres desde que Bélgica andaba ocupada por los Alemanes, estaba al frente de la dirección de las emisiones de radio de habla francófona de la BBC, cuando se dirigió a sus compatriotas incitándoles a que escribieran la V de victoria (de Victoire en francés, y Vrijheid en neerlandés) en todas las ciudades para que el ocupante nazi supiera, al ver esta señal escrita por todas partes, que estaba rodeado, cercado por una inmensa multitud de ciudadanos esperando ansiosamente su primer gesto de debilidad, de fracaso, y para proceder a su liberación. En las semanas siguientes, la "V" apareció pintada en todas las calles de las ciudades de Bélgica y Francia.
Ante tamaño éxito, la BBC decidió ir más allá creando una señal audible en Morse para que sus oyentes identificasen con ella la "V" de victoria; se utilizaron 3 puntos y una raya ( . . . - ).
La "V" fue rápidamente adoptada como el símbolo de los aliados que luchaban contra el enemigo nazi. Winston Churchill, primer ministro de Gran-Bretaña, siempre que veía fotógrafos de la prensa, hacía instintamente la "V" con los dedos índice y corazón de la mano derecha, así como el General Charles De Gaulle, jefe de la Resistencia Francesa y de su gobierno en el exilio.
El mensaje implícito del "Venceremos" fue adoptado, de hecho, a raíz de un antiquísimo gesto inglés que remontaba al siglo XV (Guerra de los Cien Años) y que los arqueros del rey Enrique V utilizaban para provocar al enemigo francés desde la victoriosa batalla de Azincourt (25-10-1415), ya que éste tenía por costumbre amputar los 2 dedos de los arqueros ingleses que apresaba para que no pudieran volver a tensar sus arcos tras su liberación. El gesto en si, era una burla y una provocación hacia el enemigo que volvió a tener vigencia durante la IIª Guerra Mundial, y que fue muy popular entre los ciudadanos británicos. Desde entonces, los británicos suelen unir el gesto desafiante a la expresión de up yours (métetelos por ahí) como respuesta grosera al rival.
Los nazis y los fascistas, por su parte, se apropiaron de ese signo del mismo modo en que adoptaron el saludo romano (brazo derecho alzado) y la cruz gamada o esvástica hindú, amén de muchas otras simbologías. Esto ha llevado a muchos ignorantes de hoy día, a creer erróneamente que el signo de la "V" es de origen nazi/fascista.
El 14 de enero de 1941, el ex ministro de Justicia belga Victor de Laveleye, exiliado en Londres desde que Bélgica andaba ocupada por los Alemanes, estaba al frente de la dirección de las emisiones de radio de habla francófona de la BBC, cuando se dirigió a sus compatriotas incitándoles a que escribieran la V de victoria (de Victoire en francés, y Vrijheid en neerlandés) en todas las ciudades para que el ocupante nazi supiera, al ver esta señal escrita por todas partes, que estaba rodeado, cercado por una inmensa multitud de ciudadanos esperando ansiosamente su primer gesto de debilidad, de fracaso, y para proceder a su liberación. En las semanas siguientes, la "V" apareció pintada en todas las calles de las ciudades de Bélgica y Francia.
Ante tamaño éxito, la BBC decidió ir más allá creando una señal audible en Morse para que sus oyentes identificasen con ella la "V" de victoria; se utilizaron 3 puntos y una raya ( . . . - ).
La "V" fue rápidamente adoptada como el símbolo de los aliados que luchaban contra el enemigo nazi. Winston Churchill, primer ministro de Gran-Bretaña, siempre que veía fotógrafos de la prensa, hacía instintamente la "V" con los dedos índice y corazón de la mano derecha, así como el General Charles De Gaulle, jefe de la Resistencia Francesa y de su gobierno en el exilio.
El mensaje implícito del "Venceremos" fue adoptado, de hecho, a raíz de un antiquísimo gesto inglés que remontaba al siglo XV (Guerra de los Cien Años) y que los arqueros del rey Enrique V utilizaban para provocar al enemigo francés desde la victoriosa batalla de Azincourt (25-10-1415), ya que éste tenía por costumbre amputar los 2 dedos de los arqueros ingleses que apresaba para que no pudieran volver a tensar sus arcos tras su liberación. El gesto en si, era una burla y una provocación hacia el enemigo que volvió a tener vigencia durante la IIª Guerra Mundial, y que fue muy popular entre los ciudadanos británicos. Desde entonces, los británicos suelen unir el gesto desafiante a la expresión de up yours (métetelos por ahí) como respuesta grosera al rival.
Los nazis y los fascistas, por su parte, se apropiaron de ese signo del mismo modo en que adoptaron el saludo romano (brazo derecho alzado) y la cruz gamada o esvástica hindú, amén de muchas otras simbologías. Esto ha llevado a muchos ignorantes de hoy día, a creer erróneamente que el signo de la "V" es de origen nazi/fascista.
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lunes, 26 de mayo de 2014
sábado, 12 de octubre de 2013
miércoles, 10 de julio de 2013
Anécdotas Históricas -229-
Ésta es una anécdota que, según algunos, podría ser discutible, ya que distintos historiadores contemporáneos la atribuyen a diferentes damas de la política británica (Elizabeth Margaret Braddock o Lady Astor), que pertenecían al Partido Laborista y, por tanto, se oponían al líder del Partido Conservador, Churchill. Pero, a mi parecer, me inclino más por la teoría de que el intercambio de insultos entre el Primer Ministro y la diputada Laborista, sucedió realmente con Bessie Braddock.
En cierta ocasión, al final de una velada en la que se encontraban Sir Winston Spencer-Churchill, con dos copas de más, y la poco agraciada diputada socialista "Bessie" Braddock, esta última soltó al primero con un tono despreciativo:
-"Winston, está borracho. Es más, está usted asquerosamente borracho."
-"Mi querida Bessie, sois fea. Es más, sois asquerosamente fea. Pero, mañana estaré sobrio y usted seguirá siendo asquerosamente fea."
Anécdota de: Sir Winston Spencer-Churchill, Primer Ministro de Gran-Bretaña, K.G. (1874-1965) y de Elizabeth "Bessie" Braddock, Diputada del Parlamento por Liverpool (1899-1970).
sábado, 25 de mayo de 2013
Anécdotas Históricas -225-
A finales de la IIª Guerra Mundial y justo antes del desembarco de Normandía, el entonces Primer Ministro Winston Churchill recordó graciosamente a los oficiales británicos al despedirles:
-"Recuerden, caballeros, no sólo es por Francia que estamos luchando, ¡es por el champagne!"
Anécdota de: Sir Winston Spencer-Churchill, K.G., Primer Ministro de Gran-Bretaña (1874-1965).
jueves, 16 de agosto de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
CECIL RHODES
CECIL JOHN RHODES
1853 - 1902
Os propongo un recuerdo para uno de esos personajes que, con su ambición, son capaces de cambiar el mundo. Ese fue el inglés Cecil Rhodes, el verdadero fundador de la actual Sudáfrica.
Sudáfrica es hoy sinónimo de diamantes, apartheid -aunque este régimen haya sido abolido- y por ser el más rico Estado de Africa. El pasado boer esta rodeado de una aureola de leyenda gracias a esa guerra "romántica" que fue la guerra entre los puritanos colonos boer de origen holandes y los codiciosos ingleses. En el origen de esa guerra estuvo, como principal impulsor, Cecil Rhodes.
Rhodes fue un aventurero de ambición sin límites y escrúpulos muy limitados para conseguir sus objetivos. ¿Que objetivos? Convertirse en un potentado, en el gran monopolista del mercado de diamantes de Sudáfrica respaldando la expansión colonial inglesa. LLegó con 17 años a Sudáfrica, a los 18 ya habia fundado una pequeña compañia que empezó a hacer la competencia a los otros mineros, fuesen ingleses o boer. Las republicas boers tambien explotaban las minas con mano de obra inglesa y, sobre todo negra, a la que negaban todo derecho politico. Los boers, protestantes calvinistas, puritanos y racistas hasta la médula, temian tanto a los negros por el peligro de mezcla racial como a los ingleses, a los que su ambición podia dejar a la comunidad boer en minoria, y que, además, solo por adquirir derecho a intervenir en la politica boer, criticaban la politica racista establecida, presentandose como defensora de la dignidad de las razas. Dicha postura no engañaba a los boers, sobre todo a sabiendas de que Rhodes estableció en sus minas un regimen de esclavitud hacia los mineros negros, a los que no dejaba salir del campamento - prisión, rodeados de guardias y perros, durante los meses de sus miserrimos contratos y a cuya finalización tenian que someterse a la correspondiente "inspección" para que no pudiesen llevarse ni un diamante.
Rhodes acabó barriendo a sus oponentes ingleses, creando una gran compañia monopolizadora del mercado de diamantes. Acabó accediendo a la politica en la republica inglesa de El Cabo, convirtiendose en el hombre fuerte de Sudáfrica. El tema de los boers, su resistencia a cederle la soberania de sus minas y su negativa a aceptar la concesión de derechos politicos a los ingleses desencadenó la conspiración de Rhodes para desencadenar la famosa guerra.
Fue esta la primera guerra seguida a diario por la prensa de todo el mundo. Era presentada como la guerra por la "civilización", frente a los atrasados y racistas boers. Churchill, como joven reportero, siguió la guerra cayendo prisionero de los boers. Su aventurera huida dio mucho que hablar, pero Churchill comprendia perfectamente la naturaleza de esa guerra y las intenciones de Rhodes. Este, durante los años anteriores, habia conseguido que la clase politica inglesa viese en los intereses de Rhodes la via para la expansión colonial inglesa, de forma que la Corona no dudó en embarcarse en la guerra boer. La guerra, que empezó con grandes victorias para los boers gracias a la guerra de guerrillas, acabaria inclinandose a favor de los ingleses gracias a su superioridad militar. Y fue en la paz donde se vió la realidad de esa guerra. Los boers aceptaron la soberania inglesa y la preponderancia económica inglesa previa concesión del poder en el país, en el que implantarian el racista regimen que se prolongó durante casi todo el siglo XX con la plena aceptación de Gran Bretaña. El espiritu boer no fue en absoluto derrotado, su espiritu rigió la politica posterior del pais sudafricano.
La ambición de Rhodes le llevó a la conquista de lo que hoy es Zimbawe, que recibió el nombre de Rhodesia. Cien años después de su muerte en 1902, el presidente de Zimbawe propuso que la tumba de Rhodes, responsable de las matanzas que supusieron la conquista, y que descansa en ese pais, fuese profanada y sus restos esparcidos como revancha por el triste pasado del pais. Dejando a un lado la idoneidad de la idea respecto a la civilizada mentalidad occidental, lo cierto es que razones de resentimiento no les falta. Y dicha conquista fue apoyada por la Corona británica, que de ese modo evitaba que el territorio cayese en manos de sus oponentes franceses o portugueses.
Cecil Rhodes es, en resumen, el paradigma de los hombres sin escrúpulos que construyeron los imperios coloniales europeos. Hoy dia, esos hombres siguen controlando esos paises desde sus despachos de las grandes multinacionales, incidiendo en mercados y vidas a nivel mundial con el pleno apoyo de los gobiernos. Ya no brillan tanto como Rhodes, las ganancias millonarias les compensan de la gloria personal que buscó Rhodes. Pero el mundo, en absoluto ha cambiado tanto como pretenden hacer creer los actuales amos del mundo.
Texto de: Camarada Ane para Retratos de la Historia.
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lunes, 24 de octubre de 2011
sábado, 14 de mayo de 2011
ELIZABETH II R. , 60 años en el trono
ELIZABETH II R.
60 años reinando.
Ficha Técnica:
*_Nacida en Londres, 21 abril de 1926, hija primogénita del rey Jorge VI de Gran-Bretaña e Irlanda (1895-1952) _entonces duque de York_ y de Lady Elizabeth Bowes-Lyon (1900-2002) _hija del Conde de Strathmore & de Kinghorne_.
*_Casada con el Príncipe Philip Mountbatten (nacido Príncipe de Grecia y de Dinamarca en 1921), Duque de Edimburgo y "Príncipe Consorte", el 20 de noviembre de 1947.
4 hijos:
-Charles, Príncipe de Gales (1948)
-Anne, Princesa Real (1950)
-Andrew, Duque de York (1960)
-Edward, Conde de Wessex (1964)
*_Accede al trono británico el 6 de febrero de 1952.
*_Coronada en la Abadía de Westminster, Londres, el 2 de junio de 1953.
Elizabeth, Princesa Real
Con 60 años ejerciendo como soberana de Gran-Bretaña e Irlanda del Norte, Elizabeth II es hoy día la reina con más "tablas" del reducido mundo de las monarquías europeas supervivientes, sin olvidarnos de las del resto del Mundo. También es una mujer que ha despertado no pocas controversias durante estas últimas décadas, siempre en el punto de mira de la crítica, sea en la prensa mundial como en la opinión pública (lo cual resulta inevitable cuando se es soberana y figura pública): se ha criticado desde su mal gusto en el vestir, hasta su aparente falta de sensibilidad en público al fallecer su ex-nuera más rebelde, Diana Spencer, así como su flagrante ausencia "contributiva" al ser una de las mujeres más ricas del Mundo según la revista Forbes...
Quizás la envarada educación recibida en la corte británica, que prohíbe de manera tajante cualquier muestra de sensibilidad supérflua en público, tenga mucho que ver. Para comprender su personalidad, el exámen psicológico y un exhaustivo repaso sobre su infancia son la clave. Sin embargo, no disponemos de tanto tiempo ni de tantos elementos como para dedicarnos de lleno a su perfil psicológico; solo puntualizar que, desde su infancia, siente un incondicional amor por los animales y que su deseo infantil de que si no hubiera nacido princesa habría querido ser un caballo, provocó sonrisitas... De hecho, cría pura sangres que han competido y triunfado en las célebres carreras de Ascot.
Fotografía del Príncipe Albert "Bertie" y de Elizabeth Bowes-Lyon, Duques de York.
Elizabeth II de Gran-Bretaña nace en Londres el 21 de abril de 1926, hija del duque de York (futuro Jorge VI) y de Lady Elizabeth Bowes-Lyon (1900-2002), hija ésta de Claude Bowes-Lyon, décimo cuarto conde de Strathmore y de Kinghorne (1855-1944) y de Nina Cavendish-Bentinck (1862-1938), biznieta del duque de Portland. Reina entonces en Gran-Bretaña e Irlanda su abuelo paterno Jorge V (1865-1936), monarca de talante franco y valeroso durante las hostilidades de la Primera Guerra Mundial 1914-1918, así como en los difíciles años de la postguerra. Su padre, el duque de York, no es más que el 2º hijo varón del rey Jorge V y sin perspectivas de llegar a reinar algún día, puesto que su hermano mayor Eduardo, príncipe de Gales (1894-1972), es el heredero del trono. Tras él vienen dos hermanos y una hermana más: Henry, duque de Gloucester (1900-1974), George, duque de Kent (1902-1942) y la Princesa Mary (1897-1965), casada desde 1922 con Henry Lascelles, 6º Conde de Harewood (1882-1947).
En 1930, nace la 2ª hija de los duques de York: la princesa Margaret (1930-2002).
Retrato de los reyes Jorge V y Mary de Teck junto con dos de sus hijos: Eduardo, Príncipe de Gales -futuro Eduardo VIII- y la princesa Mary -futura 6ª Condesa de Harewood- en 1913, según Sir John Lavery.
Retrato del rey Eduardo VIII de Gran-Bretaña (1894-1972), en 1936.
Seis años más tarde, Jorge V fallece el 20 de enero de 1936 aquejado de septicemia (envenenamiento de la sangre), y le sucede naturalmente su primogénito aún soltero: Eduardo VIII. Tiene entonces la princesa Elizabeth 10 años de edad. El nuevo monarca, antes de su coronación, provoca un sonado escándalo al declarar públicamente sus intenciones de contraer matrimonio con una plebeya, filonazi, americana y, para colmo de males, divorciada por dos veces consecutivas: la Señora Wallis Simpson, nacida Warfield. Tanto la clase política como el Imperio Británico rehusaron tajantemente dar su bendición a semejante acto desafiante a las viejas tradiciones. A favor de una fuerte presión política y popular, Eduardo VIII no tuvo más remedio que abdicar la corona en su hermano el duque de York, convenientemente desposado con una noble dama escocesa y padre de dos niñas. La firma oficial de dicha abdicación tiene lugar el 11 de diciembre de 1936: Eduardo VIII se convierte entonces en "S.A.R. el Duque de Windsor", y puede finalmente contraer matrimonio con Wallis Simpson el 3 de junio de 1937, en el castillo de Candé, en Tours (Francia).
Retrato de Wallis Simpson, Duquesa de Windsor (1896-1986).
El mismo 11 de diciembre de 1936, el duque de York es proclamado rey de Gran-Bretaña e Irlanda, emperador de la India con el nombre de Jorge VI. El 12 de mayo de 1937, es coronado solemnemente en la abadía de Westminster. Elizabeth siendo la mayor de sus dos hijas, y a falta de heredero vaón, es entonces saludada como Princesa Real y no como Princesa de Gales, título de los herederos del trono británico, por decisión de sus padres pese a la propuesta del Gobierno.
1936: el año de los tres reyes
Postal de 1936 con los retratos de los tres monarcas del año: Jorge V (a la izquierda), Eduardo VIII (a la derecha) y Jorge VI (en el centro).
El año 1936 fue sin duda alguna el más movido del siglo XX para la Corona Británica, ya que desfilaron en cuestión de meses tres reyes. El 20 de enero fallecía el rey Jorge V sucediéndole Eduardo VIII... Un reinado corto ya que fue desde el 20 de enero hasta el 11 de diciembre (325 días). El mismo 11 de diciembre de 1936, tras la abdicación formal de Eduardo VIII por las razones que conocemos, el entonces duque de York, que cumpliría los 41 años de edad tres días más tarde, se convertía en el nuevo monarca de Gran-Bretaña e Irlanda con el nombre de Jorge VI para marcar una continuidad entre su padre y él. Como nuevo jefe de Estado, Jorge VI debía hacerse cargo de levantar de nuevo el prestigio de la institución que representaba, que salía mal parada gracias a la renuncia de su predecesor en el trono y a su escandaloso matrimonio con la americana Wallis Simpson. En el ámbito familiar, la nueva soberana no perdonaría jamás a Wallis Simpson el hecho de haber desviado a su cuñado Eduardo VIII de los deberes de la Corona, recayendo sobre Jorge la responsabilidad de reparar el desprestigio, asumiendo la dignidad y todo el peso del Imperio Británico... Las razones de la ex-duquesa de York, Lady Elizabeth Bowes-Lyon, ahora elevada a la dignidad de reina consorte, no carecían de fundamentos: su marido tenía una salud demasiado precaria y del propio nerviosismo, Jorge VI solía tartamudear en sus discursos públicos. Temía que el peso de tanta responsabilidad acabara por minar la delicada salud de su marido, al cual adoraba sinceramente.
12 de Mayo de 1937, Día de la Coronación: la Familia Real saluda a los londinenses desde el balcón principal de Buckingham Palace. De izq. a derecha: la Reina Elizabeth, la Princesa Real Elizabeth, la Reina-Madre Mary de Teck -viuda de Jorge V-, la Princesa Margaret y el Rey Jorge VI.
De hecho, Jorge VI no solo tuvo que afrontar el difícil reto de reflotar la reputación de la monarquía, sino también asumir que Gran-Bretaña se encaminaba inexorablemente hacia un conflicto que le iba a costar muchas vidas humanas. La beligerancia alemana ya despuntaba con Adolf Hitler en el poder, amenazando a toda Europa. Añadamos que el coqueteo de los duques de Windsor con el nazismo y sus intrigas políticas con el führer, en esa época pre-bélica, enfrían aún más si cabe la tensa relación de la familia real con la pareja afincada en París y que se ha convertido en la vergüenza de la Casa Real.
Retrato de Neville Chamberlain (1869-1940), Primer Ministro de Gran-Bretaña y sucesor de Stanley Baldwin en el Nº10 de Downing Street.
Guerra contra la Alemania Nazi
En 1938, el Primer Ministro Neville Chamberlain firmaba un acuerdo con Hitler en Munich, en un desesperado intento de frenar las perspectivas bélicas que ya se cernían sobre Europa. Las promesas de no agresión de Hitler no eran más que una treta... El fracaso de Chamberlain se hace patente al estallar la IIª Guerra Mundial en 1939, cuando Alemania invade sin previo aviso a su vecina Polaca. Ante la invasión de Polonia, Francia y Gran-Bretaña declaran automáticamente la guerra al IIIer Reich Alemán.
En 1940, las tropas británicas son catastróficamente evacuadas del continente desde las playas de Dunkerque (Francia), tras ser derrotada e invadida Francia por las tropas alemanas. París debe rendirse y casi todo el país es ocupado por los alemanes que avanzan hasta las costas de Normandía. Gran-Bretaña se encuentra sola frente al avance imparable de Adolf Hitler. El mismo año, Sir Winston Spencer Churchill, es elegido Primer Ministro de Gran-Bretaña. Las Islas británicas soportan entonces las terribles incursiones de la aviación alemana (la Luftwaffe), que no tardaría en bombardear las ciudades más importantes de Inglaterra, entre ellas Londres, muy castigada por las bombas. No sería hasta el bombardeo de Pearl Harbor, en 1941, cuando Estados Unidos decide entrar en el conflicto mundial declarando la guerra a Japón y a su aliada alemana.
Los reyes Jorge VI y Elizabeth con el Primer Ministro Sir Winston Spencer Churchill.
En 1942, las fuerzas británicas triunfan sobre las alemanas en la decisiva batalla de El-Alamein, en el Norte de África. Dos años más tarde, en 1944, llega el Día "D": británicos y americanos unen sus fuerzas desembarcando en las playas de Normandía, con el objetivo de echar a los alemanes de Francia y lo consiguen gracias a la preciosa ayuda de la Resistencia Francesa, que se ocupa de los sabotajes. Los alemanes deben retroceder tanto en Francia como en Italia ante las invasiones de los Aliados. A pesar de la orden de Hitler de dinamitar París antes de desocuparla, los nazis abandonan la capital francesa sin cumplir dicha orden y los Aliados entran tiunfalmente en ella. En 1945, Berlín capitula ante los Aliados (Gran-Bretaña, USA, Rusia) y Hitler se suicida en su búnker: Alemania se rinde y cae el IIIer Reich. Poco después, Estados Unidos consigue la rendición de Japón tras soltar las bombas atómicas en las ciudades de Nagasaki e Hiroshima.
1945: La Familia Real rodeando al Primer Ministro Sir Winston Churchill, saludan con entusiasmo a los londinenses el Día de la Victoria.
Tras la terrible y devastadora experiencia vivida durante la IIª Guerra Mundial, se crean las Naciones Unidas en 1945. El mismo año, los británicos elegían un gobierno liberal frente al partido conservador de Sir Winston Churchill. Dos años más tarde, Jorge VI ratificaba con su firma la independencia de sus colonias de la India y Pakistán (1947). Desde el reinado de Victoria, 5 monarcas británicos habían sido emperadores de la India, y Jorge VI fue el último. El Imperio Británico se diluía poco a poco, encaminándose lentamente hacia la "Commonwealth". En la metrópoli se conseguían mejoras sociales: se creaba la Seguridad Social con asistencia sanitaria gratuita para todos (1948). En 1951, Sir Winston Churchill era reelegido Primer Ministro por 2ª vez, tras vencer en las urnas al partido Laboralista.
Durante la contienda, Jorge VI no pudo ponerse al frente de las tropas británicas, al prohibírselo su entonces Primer Ministro Winston Churchill, quien temía que cayera en manos de los alemanes. A pesar de las limitaciones impuestas, Jorge VI estuvo al tanto de la evolución de la guerra, y siempre cercano a las tropas, procuró levantarles el ánimo en los momentos más difíciles, cuando no iba a consolar con su esposa a las víctimas de los bombardeos. También viajó al Norte de África en Junio de 1943, para felicitar a las tropas del General Montgomery que habían vencido a las fuerzas germano-italianas mandadas por el General Rommel.
La princesa Elizabeth y su flamante esposo Philip Mountbatten, Duques de Edimburgo, recién casados.
Boda Real y Fin de un reinado
En 1947, la princesa Elizabeth, heredera del trono británico, hacía público su compromiso con el oficial Philip Mountbatten (nacido en 1921), hijo del príncipe Andrés de Grecia y de Dinamarca (1882-1944), y nieto del rey Jorge I de los Helenos, que se había cambiado el apellido paterno por el de su madre, Lady Alice Mountbatten (1885-1969), hija ésta del príncipe Louis de Mountbatten, marqués de Milford-Haven (1854-1921) y de la princesa Victoria de Hessen (1863-1950), nieta de la reina Victoria de Gran-Bretaña. El 20 de noviembre de 1947, en la abadía de Westminster, la princesa Elizabeth se desposaba pues con Philip Mountbatten, creado "duque de Edimburgo" para la ocasión. Al año siguiente, en 1948, nacía su primer hijo: Charles, futuro príncipe de Gales, y en 1950, una hija: Anne, que sería "Princesa Real de Gran-Bretaña e Irlanda". La sucesión de la dinastía de los Windsor estaba asegurada.
El 6 de febrero de 1952, Jorge VI, visiblemente enfermo y con la salud muy desgastada, fallecía prematuramente a la edad de 56 años en su residencia de Sandringham, mientras la princesa Elizabeth se encontraba viajando en África con su marido. Al volver a Londres, Elizabeth desembarcaba como nueva soberana de Gran-Bretaña e Irlanda, con el nombre de Elizabeth II, y contando tan solo 25 años de edad.
Elizabeth II, Reina de Gran-Bretaña e Irlanda del Norte
El 6 de febrero de 1952, la entonces Princesa Real, Elizabeth, se encontraba junto a su esposo de visita oficial en plena selva de Kenia, cuando le sobrevino la triste noticia de que su padre, el rey Jorge VI, enfermo de un cáncer de pulmón, había fallecido de una trombosis coronaria. Ante tamaña pérdida, la que se convertía automáticamente en la nueva soberana de Gran-Bretaña e Irlanda del Norte, de Canadá, Australia, Nueva Zelanda, amén de otros territorios y reinos desperdigados por toda la orbe, saludada como Jefe de la Commonwealth Británica y "Fidei Defensor" (Defensora de la Fe... anglicana, claro está), interrumpió su estancia en el país africano para regresar urgentemente a Londres, donde le esperaba en riguroso luto el Primer Ministro Sir Winston Spencer Churchill, el político y héroe por excelencia de la IIª Guerra Mundial, el mismo que al ser elegido por primera vez como ocupante de la casa nº 10 de Downing Street, prometió sangre, sudor y lágrimas a unos británicos fustigados por los bombardeos alemanes.
Dieciséis meses después, tras observar el luto protocolario en memoria del difunto Jorge VI, Elizabeth II ultimaba los preparativos de su coronación en la real abadía de Westminster. El 2 de junio de 1953, Elizabeth II era ungida y coronada reina de Gran-Bretaña e Irlanda, en medio de un boato ceremonial a la par majestuoso como anacrónico, que batió todos los récords de audiencia al ser retransmitida por vez primera en directo por todas las televisiones del Mundo.
Tras las festividades de la coronación, los británicos celebraron el ascenso de Sir Edmund Hillary y de Tenzing Norgay a la cumbre del monte Everest justo antes del día de la consagración de la reina en Westminster. En reconocimiento a su hazaña, Elizabeth II armó caballeros a los autores de la hazaña.
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viernes, 15 de abril de 2011
Anécdotas Históricas -29-
126/ Se cuenta que en una ocasión, queriendo Sir Winston Churchill poner en ridículo a Lady Nancy Astor durante una sesión parlamentaria, le preguntó cuántos dedos tenían las patas de un cerdo, a lo que la diputada contestó:
-"Descálcese, hombre, y cuéntelos usted mismo!"
anécdota de: Nancy Witcher Langhorne Astor, 2ª Vizcondesa Astor (1879-1964), política.
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