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domingo, 14 de septiembre de 2014

CURIOSIDADES -153-

"V" DE VICTORIA



El 14 de enero de 1941, el ex ministro de Justicia belga Victor de Laveleye, exiliado en Londres desde que Bélgica andaba ocupada por los Alemanes, estaba al frente de la dirección de las emisiones de radio de habla francófona de la BBC, cuando se dirigió a sus compatriotas incitándoles a que escribieran la V de victoria (de Victoire en francés, y Vrijheid en neerlandés) en todas las ciudades para que el ocupante nazi supiera, al ver esta señal escrita por todas partes, que estaba rodeado, cercado por una inmensa multitud de ciudadanos esperando ansiosamente su primer gesto de debilidad, de fracaso, y para proceder a su liberación. En las semanas siguientes, la "V" apareció pintada en todas las calles de las ciudades de Bélgica y Francia.

Ante tamaño éxito, la BBC decidió ir más allá creando una señal audible en Morse para que sus oyentes identificasen con ella la "V" de victoria; se utilizaron 3 puntos y una raya ( . . . - ).



La "V" fue rápidamente adoptada como el símbolo de los aliados que luchaban contra el enemigo nazi. Winston Churchill, primer ministro de Gran-Bretaña, siempre que veía fotógrafos de la prensa, hacía instintamente la "V" con los dedos índice y corazón de la mano derecha, así como el General Charles De Gaulle, jefe de la Resistencia Francesa y de su gobierno en el exilio.



El mensaje implícito del "Venceremos" fue adoptado, de hecho, a raíz de un antiquísimo gesto inglés que remontaba al siglo XV (Guerra de los Cien Años) y que los arqueros del rey Enrique V utilizaban para provocar al enemigo francés desde la victoriosa batalla de Azincourt (25-10-1415), ya que éste tenía por costumbre amputar los 2 dedos de los arqueros ingleses que apresaba para que no pudieran volver a tensar sus arcos tras su liberación. El gesto en si, era una burla y una provocación hacia el enemigo que volvió a tener vigencia durante la IIª Guerra Mundial, y que fue muy popular entre los ciudadanos británicos. Desde entonces, los británicos suelen unir el gesto desafiante a la expresión de up yours (métetelos por ahí) como respuesta grosera al rival.

Los nazis y los fascistas, por su parte, se apropiaron de ese signo del mismo modo en que adoptaron el saludo romano (brazo derecho alzado) y la cruz gamada o esvástica hindú, amén de muchas otras simbologías. Esto ha llevado a muchos ignorantes de hoy día, a creer erróneamente que el signo de la "V" es de origen nazi/fascista.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Cita de la Semana


 

"Cuando los Estados Mayores deciden hacer economía, hay que evitar hacerlas sobre las habichuelas de los soldados."

Frase del: General Charles De Gaulle, Presidente de la República Francesa (1890-1970).

domingo, 20 de mayo de 2012

CURIOSIDADES -32-



Entre otras cualidades, hubo un rasgo que honraba al entonces Presidente de la República Francesa, el General Charles De Gaulle (1890-1970), Jefe de Estado entre 1959 y 1969: la economía doméstica. Cuando era cuestión de recortar gastos, tanto él como su esposa Madame De Gaulle, no se andaban con remilgos, incluso cuando ocupaban el Palacio del Elíseo.
Cuando las cortinas de palacio acusaban cierto desgaste, la Primera Dama optaba por una solución sencilla antes que gastar un solo franco en comprar nuevas: ordenaba que se les diera la vuelta y así se veían como nuevas.
En cuestión de electricidad, el Presidente era igualmente vigilante; una a una, apagaba las luces de todas las estancias que abandonaba o no utilizaba. Llegó incluso a hacer instalar un contador especial en sus apartamentos privados para evitar que la factura de la luz recayese en el contribuyente francés, abonándola de su bolsillo.

domingo, 13 de mayo de 2012

PALACIO DEL ELÍSEO -2-


UNA SEDE DE PODER:
EL PALACIO DEL ELÍSEO
II



En 1848 y bajo la joven IIª República, tras ganar las elecciones presidenciales, el Príncipe Luis Napoleón Bonaparte es curiosamente instalado en el Palacio del Elíseo, entonces bautizado como "el Eliseo-Nacional", escogido como su residencia oficial y permanente en la capital. Según el artículo 62 de la Constitución de 1848, quedaba establecido que el Presidente debía ser alojado a cuenta del Estado y residir en el lugar donde tenía sede la Asamblea Nacional: en París. Cuando el flamante Jefe de Estado elegido por sufragio universal entra por las puertas del Palacio del Elíseo, se encuentra con una residencia necesitada de una urgente restauración. Es pues bajo su mandato cuando se inician el grueso de las obras de remodelación (al estilo londinense) y ampliación: se alquilan los vecinos palacetes de Castellane y de Sébastiani, propiedades de la Condesa de Hatzfeld y del Duque de Galliera respectivamente. En 1850, sendos palacetes serían destruitos en la década de 1850 para permitir la ampliación del palacio presidencial, conservando una uniformidad arquitectónica.



Al tercer año de su mandato, el Príncipe-Presidente urdirá su golpe de Estado (diciembre de 1852) proclamando el advenimiento del IIº Imperio y la caída del régimen republicano.

De Príncipe-Presidente, como se le conoce entonces por su pertenencia a la Casa Imperial, el sobrino del Emperador Napoleón I pasa a ser Su Majestad Imperial Napoleón III, Emperador de los Franceses.

Aún soltero y viendo que las cortes europeas le dan calabazas o no parecen interesarse por proponerle alguna princesa en edad de merecer, Napoleón III acabará contrayendo un matrimonio por amor con una bella y linajuda aristócrata española: María Eugenia Palafox de Portocarrero y Kirckpatrick de Closeburn, Condesa de Teba (1826-1920), más conocida como Eugenia de Montijo por, entre otros, el título nobiliario de sus padres, Condes de Teba y de Montijo con grandeza de España.



Eugenia de Montijo, Emperatriz de los Franceses, pasaría su última noche de soltera en el Elíseo y residiría en él del 22 al 30 de enero de 1853. De allí, la pareja imperial pasará al Palacio de Las Tulerías, donde se instalará definitivamente, sin por ello dejar de lado el Palacio del Elíseo. Napoleón III decide que su antigua residencia presidencial necesita una renovación completa y encarga al arquitecto Joseph-Eugène Lacroix el proyecto. Las estructuras actuales del palacio proceden esencialmente de aquella época y, el conjunto de los trabajos que finalizan en 1867, constituyen las últimas obras magnas que se acometen en el edificio. Se añaden alas laterales, un nuevo comedor de gala en la prolongación del Salón Murat, y la gran entrada con su monumental pórtico de cuatro columnas jónicas es reemplazado por un porche en forma de arco de triunfo que aún existe. Se hacen terrazas sobre los edificios que rodean el Patio de Honor (Cour d'Honneur) y los salones de la planta baja son enteramente remodelados mientras se clausuran todas las tiendas adyacentes que antaño fueron abiertas por el matrimonio Hovyn. Por entonces, la mezcla de los estilos IIº Imperio, Luis XV y Luis XVI son juzgados como de mal gusto y sujetos a críticas. Pero, lo más extraño del reacondicionamiento del palacio sigue siendo el subterráneo secreto que se construye entre el Palacio del Elíseo (al cual se accede por la sacristía de la capilla) y el palacete de la calle Faubourg-St-Honoré nº10, residencia de la Condesa de Mercy-Argenteau, amante del emperador.




Finalmente renovado y dispuesto para ser habitado con todo el confort de la época, el Palacio del Elíseo será destinado a hospedar, como en épocas anteriores, a los soberanos foráneos en visita oficial en París. La reina Victoria I de Gran-Bretaña lo ocupará en 1855, luego sería el emperador Alejandro II de Rusia, el emperador Francisco-José I de Austria, el rey Carlos XV de Suecia y el rey Guillermo III de los Países-Bajos, el sultán otomano Abdul Aziz,... También sería escenario de las suntuosas y brillantes celebraciones imperiales: fiestas, banquetes, bailes y recepciones oficiales se sucederán entre sus paredes.

Durante la guerra franco-alemana de 1870, es del Palacio del Elíseo que partirá el primer batallón al mando del coronel Lafont. Con la caída del IIº Imperio, el palacio será nuevamente rebautizado como "El Eliseo Nacional" y devuelto al Estado el 22 de diciembre, tras servir de alojamiento al general comandante superior de las Guardias Nacionales. El edificio se salvará del pillaje y de la quema indiscriminada de los Comuneros gracias a los sellados falsos puestos por Louis Basset de Belavalle.

Con Napoleón III exiliado en 1871, se da por finalizada la época monárquica del palacio. El nuevo Presidente de la flamante IIIª República, Adolphe Thiers, solo se hospedará un par de meses entre sus muros (diciembre de 1872 y enero de 1873). El 15 de julio de 1873, es el sucesor del anterior en la jefatura del Estado, el Conde Patrice de Mac Mahon, quien acoge oficialmente al Sha de Persia entre sus muros. En septiembre de 1874, el Presidente Mac Mahon se instala con mujer e hijos de forma definitiva en el palacio y, con la ley del 22 de enero de 1879, el Elíseo se convierte oficialmente en la residencia de los presidentes de la República Francesa.

Es al Presidente Mac Mahon a quien se debe la ampliación de la antigua sala de baile imperial, convertido en Salón Napoleón III en la actualidad, para instalar un comedor de gala. Sería posteriormente adosado el invernadero por su sucesor, el Presidente Jules Grévy quien, además, mandaría instalar las primeras líneas telefónicas del palacio. Su yerno, Daniel Wilson, aprovechó su posición para instalar en unos tres o cuatro de los salones de la planta baja su "oficina" para aceptar sobornos, traficar con influencias y vender condecoraciones de la Legión de Honor y otras distinciones al mejor postor (desde 25.000 a 500.000 Francos), para financiar sus periódicos de provincia, provocando un sonado escándalo que salpicaría al Presidente de tal modo que le obligó a dimitir de su cargo en diciembre de 1887.

Otro presidente, Sadi Carnot, deseando otorgar cierta majestad a la función presidencial, mandó realizar la actual sala de fiestas ejecutada para las festividades de la Exposición Universal de 1889, por el arquitecto Chancel. Otra novedad: se procede a la instalación de alumbramiento eléctrico. La pareja Carnot, Sadi y Cécile, organizan cada año dos "garden-party" y dos grandes bailes a los que invitan a 10.000 personalidades francesas, e instauran la costumbre de poner cada navidad un abeto decorado, ofrecer un espectáculo y repartir regalos a favor de los niños pobres.



Sadi Carnot sería el primer Presidente en ser asesinado en 1894, durante una visita oficial en la ciudad de Lyon. Su cadáver sería traído de vuelta al Elíseo para el velatorio, convirtiendo en capilla ardiente el Salón del Hemiciclo para tal ocasión.

Las modificaciones posteriores tocarían principalmente la decoración interior y la modernización de las instalaciones de forma paulatina: bajo Armand Fallières, se instala el primer ascensor; con Raymond Poincaré, se completa la instalación eléctrica y se procede a la instalación de los primeros cuartos de baño; con Albert Lebrun, se instala la calefacción central.

El 10 de junio de 1940, el Palacio del Elíseo acoge el último Consejo de Ministros parisino de la historia de la IIIª República. Es entonces cuando el Gobierno decide abandonar la capital e instalarse en Vichy.

Retrato del General Charles De Gaulle.


Abandonado entre 1942 y 1946, no fue requisado por el ocupante alemán y, tras la IIª Guerra Mundial, tampoco es ocupado por los Jefes de Estado del Gobierno Provisional de la República Francesa. El General Charles De Gaulle elige el Hôtel de Brienne para instalarse, entonces sede del Ministerio de la Guerra. Es el Presidente Vincent Auriol y la Primera Dama Michelle Auriol quienes se emplearán en renovar, modernizar y restituir el antiguo aspecto que tenía el palacio antes de los dudosos añadidos de Sadi Carnot que, con su enorme marquesina y su reloj cubriendo la fachada principal, habían convertido el edificio a imagen y semejanza de una estación de ferrocarriles. Las cocinas y vestuarios serían trasladados en el sótano; las farolas de la época de Napoleón III serían arrancadas y sustituídas por lámparas de aplique colocadas en los muros de las alas que rodean el Patio de Honor; los balcones en hierro forjado de los ventanales de la planta baja recuperados y reinstalados,... ¡todo esto en tan solo 3 meses!

Cuando Charles De Gaulle llega a la presidencia, se ve forzado a instalarse en el Elíseo, lugar que detesta por culpa de sus antecedentes históricos, por sus limitaciones,... pero acaricia la idea de instalarse en otro palacio más acorde a sus gustos y con vistas más amplias: la Escuela Militar, El Louvre, Los Inválidos y, sobretodo, el Castillo de Vincennes son seriamente barajados. Pero los presupuestos para acondicionar Vincennes y convertirlo en residencia del Jefe de Estado, son demasiado elevados y los costes parecen demenciales a sus consejeros. La idea de tranferir la residencia del Jefe de Estado a Los Inválidos, a Vincennes o a la Escuela Militar se debe, sobretodo, a una cuestión de seguridad, espacio y accesos. El General De Gaulle deseaba poder tener un helipuerto, tener más espacio para los despachos de sus consejeros y mejorar el sistema de seguridad. La obsesión será recogida y perseguida por sus sucesores: Valéry Giscard d'Estaing, François Mitterrand, Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy...



A partir de 1959, el Presidente definirá la organización general del interior de palacio; una organización que, desde entonces, sigue aún vigente: para el edificio central y el Ala Oeste se reservan todas las funciones oficiales; para el Ala Este se instalan los apartamentos privados del Jefe de Estado y de la Primera Dama; en las alas laterales que rodean el Patio de Honor, se instalan los despachos y oficinas de los consejeros técnicos. De Gaulle transformaría los antiguos apartamentos privados del 1er piso central en despachos; Georges Pompidou, su sucesor, mandaría instalar la sala de proyección (sala de cine) en los sótanos; Valéry Giscard d'Estaing instalaría la computadora "Júpiter" que dirige el armamento nuclear. Desde entonces, las instalaciones militares y de seguridad serían capaces de "proteger" al Presidente y a sus consejeros durante varias semanas en caso de conflicto.

Es con Giscard d'Estaing que el Palacio del Elíseo se abre por vez primera al público: el 14 de julio de 1977. En tan solo 3 horas, desfilaron nada menos que 10.000 curiosos en fila india por los salones de la planta baja. Sin embargo, dada la enorme afluencia de visitantes, la experiencia no pudo repetirse en los años siguientes al provocar un colapso de los servicios de seguridad. Un año más tarde, el mismo presidente recuperaba el "garden-party" para la festividad nacional del 14 de julio (1978), suprimida indefinidamente en 2010 por otro presidente, Nicolas Sarkozy de Nagy-Bocsa; la crisis global financiera empuja al Gobierno a recortar gastos suntuarios.

Sin embargo, y desde 1990, aprovechando las llamadas "Jornadas del Patrimonio" -en las que los museos, castillos y palacios de toda la nación hacen puertas abiertas-, el Palacio del Elíseo es abierto nuevamente al público.

El tema de que la Presidencia abandone el Elíseo para instalarse en una residencia estratégicamente más segura y mejor protegida, sigue siendo un proyecto vigente que casi se lleva a cabo en 2008 pero, al estallar la crisis, la decisión se pospuso al tener en cuenta que semejante gasto sería mal acogido por la opinión pública.

Dibujo esquemático del Castillo Real de Vincennes: los edificos numerados 5 y 6 son los palacios construídos para Luis XIV en la década de 1660, y denominados Pabellón del Rey y de la Reina respectivamente.

En julio de 2010, el Plan "Escala" preveía la evacuación del Palacio del Elíseo en caso de crecida del Sena (recordando la catástrofe de 1910). La Presidencia habría entonces preparado, en esa eventualidad, un repliegue sobre el Castillo Real de Vincennes, reputado seguro y habitable.

En el Elíseo han vivido, hasta hoy día, 23 Presidentes de las cuatro repúblicas (de la IIª a la Vª): desde Luis-Napoleón Bonaparte en 1848 hasta Nicolas Sarkozy en mayo 2012. El recién elegido François Hollande será, a partir del 15 de mayo de este año, el 24º Presidente de la República Francesa en vivir entre los muros de un palacio cargado de historia.