Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta escritora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escritora. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de noviembre de 2015

Cita de la Semana



"La mayoría de los hombres desean más ser admirados que amados. La admiración satisface el amor propio, y todos los hombres lo tienen. La amistad es un asunto de sentimiento, y hay mucha gente que no lo tiene."

Frase: Marie-Geneviève Charlotte Darlus, Madame Thiroux d'Arconville (1720-1805), escritora, historiadora y química.

viernes, 23 de octubre de 2015

Cita de la Semana



"Cuando nuestros sueños se han cumplido es cuando comprendemos la riqueza de nuestra imaginación y la pobreza de la realidad."

Frase de: Anne de Lenclos alias Ninon de Lenclos (1620-1705), cortesana y escritora.

sábado, 25 de abril de 2015

Cita de la Semana



"No es tan culpable el que desconoce un deber como el que lo acepta y lo pisa."

Frase de: Concepción Arenal Ponte (1820-1893), escritora y feminista.

viernes, 6 de marzo de 2015

Cita de la Semana



"La libertad es incompatible con el amor. Un amante es siempre un esclavo."

Frase de: Anne Louise Germaine Necker de Coppet, Baronesa Staël von Holstein aka Madame de Staël (1766-1817), escritora.

martes, 5 de agosto de 2014

Cita de la Semana



"Las mujeres nulas siguen la moda, las pretenciosas la exageran, pero las mujeres con gusto pactan agradablemente con ella."

Frase de: Gabrielle Émilie Le Tonnelier de Breteuil, Marquesa du Châtelet-Lomont (1706-1749), escritora, matemática y física.

martes, 15 de julio de 2014

CURIOSIDADES -152-

"Vacaciones de pesadilla"



Entre finales de 1838 y principios de 1839, la escritora francesa George Sand pasa el invierno en la isla de Mallorca con su amante, el compositor Frédéric Chopin. Tras un mes de estancia, la salud de Chopin, aquejado de tisis, se deteriora. Los habitantes de la isla le creen contagioso y la pareja, considerada como 'apestada', es expulsada del alojamiento que ocupa. Los amantes encuentran refugio en la Cartuja de Valldemossa, residencia poética rodeada de una naturaleza grandiosa y salvaje. Chopin recibe un piano y sus melodías retumban bajo las bóvedas de su 'celda'. Pero, allí donde la naturaleza es bella y generosa, los hombres son malvados y avaros.

Cuando deciden dejar la isla, ningún cochero acepta llevarlos y les obligan a hacer la travesía marítima a bordo de un barco cargado de marranos. Llegados a Marsella en febrero de 1839, George Sand escribe una carta detallando la mala 'experiencia' vivida y sentencia:

"¡España es una odiosa nación!"

domingo, 18 de mayo de 2014

Anécdotas Históricas -251-



La escritora Olympe de Gouges, dramaturga y defensora de los derechos de la mujer, no gozaba de mucha simpatía entre los parisinos inmersos en el febril proceso revolucionario, sobretodo entre los del sexo masculino. En una ocasión en que paseaba por una calle de la capital, un hombre la reconoció, se abalanzó sobre ella y, agarrándola fuertemente por los cabellos, espetó a voz en grito a los transeúntes:

-"¿Quién quiere la cabeza de Olympe? ¡La doy por 15 sueldos!"

Sin perder la compostura, Olympe soltó a su captor:

-"Te doy 30 y me la quedo."

Y el rufián la soltó por 30 sueldos.

Anécdota de: Marie Gouze aka Olympe de Gouges (1748-1793), escritora, dramaturga, panfletista y autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana.

lunes, 7 de abril de 2014

Cita de la Semana



"Es curioso, pero solamente cuando ves a las personas hacer el ridículo, te das cuenta lo mucho que las quieres."

Frase de: Agatha Christie, escritora (1890-1976).

lunes, 20 de enero de 2014

MADAME DE TENCIN

CLAUDINE ALEXANDRINE DE GUÉRIN
MADAME DE TENCIN
1682 - 1749
 
 
Claudine Aléxandrine de Guérin, Madame de Tencin, nació en 1682 en Grenoble, y falleció en 1749. Fue la hija de un parlamentario de Grenoble, Antoine de Guérin, Conde de Tencin. Su hermana Marie-Angélique, Condesa de Ferriol, fue un personaje muy influyente en los círculos políticos parisinos; su hermano, François, llegó a ser nombrado presidente del Parlamento de Grenoble; su otra hermana Marie-Françoise, fue Condesa de Grolée-Virville y el segundo hermano, Pierre de Guérin (1679-1758), fue cardenal, ministro de Estado, rector de la Sorbona y arzobispo de Lyon (Cardenal de Tencin).


A la edad de 16 años, fue obligada por su familia, como era habitual en la época, a entrar en religión. Profesó sus votos en el monasterio de las Dominicas de Montfleury.

 
Retrato del Cardenal Pierre de Guérin de Tencin (1679-1758), Arzobispo de Embrun y luego de Lyon.


Con la ayuda de su hermano Pierre, futuro arzobispo-duque d'Embrun y luego arzobispo de Lyon, consiguió huír sin esperar a obtener la anulación de sus votos, partiendo a París donde no tardó en convertirse en una celebridad. Su fama vino en primer lugar por sus devaneos amorosos. Entre sus amantes se contaron al Marqués d'Argenson, al abad y luego cardenal Guillaume Dubois y al caballero Destouches, del cual tendría un hijo ilegítimo, el futuro D'Alembert, matemático y co-redactor de la Enciclopedia, que abandonaría en las escaleras de una iglesia poco después de dar a luz.

Pero su celebridad procede sobretodo del salón que inauguró, un salón "capitalista" que servía de cuartel general para las transacciones del Banco de Law (calle Quincampoix), y en el que acudían en masa los especuladores llamados "los ricos mississippianos". Allí consiguió reunir a los más reverenciados nombres de las Letras y de las Artes: el abad Prévost, Pierre Carlet de Chamblain de Marivaux, el abad de Saint-Pierre, el académico Jean-Jacques Dortus de Mairand, Louis La Vergne, Conde de Tressan, el doctor Jean Astruc, Louis Racine, poeta jansenista e hijo del célebre dramaturgo Jean Racine, Jean-Baptiste de Mirabaud, el abad Le Blanc, Charles-Augustin, Conde d'Argental, Jean-Baptiste-Antoine Suard, Louise-Marie Dupin, Charles Pinot-Duclos, académico, el Barón de Montesquieu, Claude Helvétius, el escritor Alexis Piron, el académico Jean-François Marmontel, la Marquesa de Belvo, Madame de La Popelinière, Bernard-Joseph Saurin, Sir Lucas Schaub, Nicolas-Charles-Joseph Trublet, el Conde Charles-Henri de Hoym, Bernard Le Bovier de Fontenelle, el abad Gabriel Bonnot de Mably, Antoine de Ferriol, Conde de Pont de Veyle, el médico Théodore Tronchin, Lord Chesterfield y Lord Bolingbroke.

En 1726, un suicidio, el del consejero Charles Joseph de La Fresnaye, en el salón mismo de Madame de Tencin, dió una nota discordante en la aventurosa vida de la dama. El suicida la acusaba falsamente en una carta. Encarcelada en La Bastilla, mantuvo sin embargo un salón "miniatura" en su propia celda, recibiendo en ella a Voltaire, igualmente detenido. Finalmente, Madame de Tencin fue liberada.



Publicó anónimamente novelas que obtuvieron cierto éxito: "Memorias del Conde de Comminges", "El Asedio de Calais" o "Las Desgracias del Amor" llaman la atención por el equilibrio entre el conformismo ambiente y algunas reivindicaciones femeninas.

viernes, 25 de octubre de 2013

Cita de la Semana



"El amor es deseable. El dinero es absolutamente indispensable."

Frase de: Jane Austen, novelista (1775-1817).

viernes, 19 de julio de 2013

ELINOR GLYN: La escritora de éxito de los Años Locos


ELINOR SUTHERLAND GLYN
1864 - 1943
 
 
Elinor Sutherland, esposa de Clayton Glyn, fue una famosa novelista británica nacida en Jersey, en 1864. Su familia emigró a Canadá a la muerte de su padre, instalándose en casa de su abuela, una aristócrata francesa, hasta que su madre volvió a casarse y regresaron a Jersey. A sus 28 años, Elinor se casó con un rico propietario inglés, Clayton Glyn, pasando la luna de miel en Brighton. Allí, Elinor provocó la ira de su flamante marido al bañarse totalmente desnuda en Brill's Bath de Pool Valley.

Elinor empezó a escribir cuentos y novelas de ficción por gusto y, en 1900, publicó su primera novela: Las Visitas de Elizabeth. Siguió a ésta otra novela titulada Tres Semanas en 1907, considerada escandalosa por su contenido, aunque pronto se convirtió en una novela de éxito y de gran tiraje al venderse como panecillos. Supuso entonces su consagración como escritora de éxito y tremendamente popular, ya que sus novelas rosas y de ficción eran osadas, picantes y siempre se desarrollaban sobre un trasfondo aristocrático teñido de bajas pasiones carnales. Su público era mayoritariamente femenino y popular.

 
Cartel de la película muda "It!" protagonizada por la actriz Clara Bow.


En 1920, precedida por su fama de novelista, llegó a Hollywood (USA), donde los estudios le encargaron varios guiones para el cine mudo de entonces. Escribió el guión de Tres Semanas e inventó su famosa historia It! , película que sería interpretada por la alocada estrella de la pantalla americana Clara Bow.

Volvería frecuentemente a Brighton, Inglaterra, donde se instalaría durante años en el apartamento nº17 de Curzon House, en Saltdean.

 
Fotografía de Lady Lucy Duff-Gordon (1863-1935), alias "Lucile".


Su hermana mayor era Lady Lucy Duff-Gordon, esposa del aristócrata inglés Sir Cosmo Duff-Gordon, 5º Baronet, una afamada crítica y exitosa diseñadora de moda más conocida con el nombre de Lucile. Ésta tenía como clientela a la flor y nata de la alta sociedad europea entre las que se contaban Victoria-Eugenia de Battenberg, reina de España, María de Edimburgo, reina de Rumanía, Evelyn Walsh McLean, Gertrude Vanderbilt Whitney, la condesa de Warwick, la reina María de Gran-Bretaña, la princesa Patricia de Connaught, Alice Joyce, la actriz Marion Davies (amante del millonario americano Rudolph Hearst), Edith Wilson, primera dama de EE.UU., la princesa Alice de Gran-Bretaña, Consuelo Vanderbilt, duquesa de Marlborough, y lady Elizabeth Bowes-Lyon, duquesa de York (madre de la reina Elizabeth II de Gran-Bretaña).

Lady Duff-Gordon también era muy solicitada en la alta sociedad no solo por su carrera como diseñadora de ropa femenina, ya que fue una de las supervivientes del hundimiento del transatlántico "Titanic".

 
Retrato de Mrs. Elinor Sutherland Glyn, en su madurez.


Se sabe que Elinor Glyn fue amante del Duque de Portland, el cual la colmó de fabulosas joyas como las esmeraldas que lleva en el retrato que hizo de ella el afamado pintor húngaro-británico Philip Alexius de Lászlo, en 1915.

 
Cartel de la película "The Cat's Meow" (del director Peter Bogdanovich, USA-UK-Alemania, 2001), basada en un acontecimiento real de 1924 que acabó en crimen, y en el que se vieron involucradas importantes personalidades de la época.


Murió en 1943, pero sus novelas rosas y de intriga siguen vendiéndose tanto como las de Barbara Cartland o Danielle Steel, y en el año 2001 se hizo una película de intriga y crimen titulada The Cat's Meow donde sale su personaje, junto a otros de la talla de Charlie Chaplin, Marion Davies y Rudolph Hearst, recordando un macabro asesinato a bordo del yate del millonario Hearst.

 

Cita de la Semana



"Hay dos tipos de personas en la Tierra. Aquellas que se elevan y aquellas que se inclinan."

Frase de: Ella Wheeler Wilcox, poeta y escritora (1850-1919).

sábado, 22 de junio de 2013

Cita de la Semana



"La pequeñez de espíritu, la ignorancia y la presunción dan lugar a la obstinación, porque los obstinados no quieren creer más que en lo que conciben y conciben poquísimas cosas."

Frase de: Madeleine de Souvré, Marquesa de Sablé, escritora (1599-1678).

sábado, 23 de marzo de 2013

Cita de la Semana



"Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado."

Frase de: Amandine Aurore Lucile Dupin, Baronesa Dudevant alias George Sand, novelista (1804-1876).

sábado, 23 de febrero de 2013

Cita de la Semana



"Encanto es lo que tienen algunos hasta que empiezan a creérselo."

Frase de: Simone de Beauvoir, novelista e intelectual existencialista (1908-1986).

viernes, 7 de diciembre de 2012

Cita de la Semana



"Lo más razonable que se ha dicho sobre el matrimonio y sobre el celibato, es esto: hagas lo que hagas, te arrepentirás."

Frase de: Agatha Christie, novelista (1890-1976).

martes, 4 de diciembre de 2012

EDITH WARTHON

EDITH WHARTON
1862-1937
 
 

 

¿Quién no ha visto la película "La Edad de la Inocencia" de Martin Scorsese? Quien lo haya hecho seguro que no podrá olvidar nunca esa trágica y hermosa historia que a mí me llevó a su magistral autora y su magnifica obra: Edith Warthon.

Edith Warthon, en su vida, en gran medida, encarnó las heroinas de sus novelas nada rosas, todas ellas jóvenes que se ven ahogadas por la sociedad a la que pertenecen en su búsqueda por la autorrealización personal. Edith, en su vida real, hija de la sociedad neoyorkina que refleja en sus novelas, se vió envuelta en esas redes que intentaron circunscribir su vida al rol de señora de sociedad, respetuosa con las normas sociales imperantes, aunque éstas ahogasen tu libertad de vivir. Pero, a diferencia de sus desgraciadas heroinas, Edith superó esas barreras y consiguió el éxito personal que se negaba a la mujer en sus círculos.

Edith Newbold Jones, de soltera, nació en Nueva York en 1862, en el seno de una rica familia de financieros norteamericanos. Fue la menor y única chica de tres hermanos, los dos mayores ya adolescentes cuando ella nació. La alta sociedad neoyorkina a la que pertenecía tenia aspiraciones de elegancia y "charme" europeo, y por ello, como se dice vulgarmente, era más papista que el Papa en cuestiones de etiqueta y comportamiento moral. Una moral de esas de "haz lo que quieras mientras no lo sepa nadie y aparentemente cumplas con lo establecido", detrás de lo cual no dejaba de haber un feroz provincianismo que tanto luchaban por dejar atrás. En esa sociedad de fiestas, reuniones sociales y cotilleo sin tregua y viajes de recreo por Europa, Edith recibió una mediana educación, encaminada a su formación de florero, que ella aumentó de forma autodidacta leyendo toda la biblioteca familiar, cosa que nadie le impidió. Muy pronto comenzó a escribir en solitario historias que transcendian la aburrida cotidianeidad de su "brillante" circulo, que daban salida de escape a inquietudes personales de las que no solia hablar porque no solia encontrar espíritus comprensivos con esas inquietudes. Tengamos en cuenta que en una sociedad donde el papel de la mujer era ser una perfecta esposa florero, una chica con inquietudes no prometia grandes dotes en ese aspecto.

Edith, sin embargo, vivió su juventud dentro de los cánones establecidos, aun teniendo una rica vida interior que plasmaba en sus escritos. A los 25 años se casó con Edward Robbins Warthon, un amigo de sus hermanos doce años mayor que ella. Durante su matrimonio, no excesivamente feliz, las inquietudes literarias de Edith crecen y en 1897 se atreve a darle salida publicando, no una novela, sino un manual de decoración, que fue bien acogido porque el buen gusto formaba parte de la educación de una dama.



Pero el gran salto de su vida lo dió al conocer en 1902 a Henry James, el gran novelista americano afincado en Londres, maestro del "retrato interior" de los personajes, quien al leer las historias de Edith adivinó su gran potencial literario y la animó sin reparos a escribir y publicar. Edith aprendió mucho de su maestro y así surgió "La casa de la alegria", publicada en 1905, que narra la historia de una hermosa muchacha sin fortuna, obligada a vivir en una sociedad donde el dinero lo es todo y sin el cual no puede pero debe moverse en el mundo al que pertenece por nacimiento, sociedad que no le ha dado una educación para valerse por si misma -pues las damas no trabajan- y fuera de la cual no puede encontrar el marido adecuado -al que ella desea amar, no a cualquier precio- que le de acceso a la unica vida que sabe vivir. Esa sociedad acaba poniendola entre la espada y la pared, sin darle ninguna salida digna ni comprensión hacia su situación. Es una historia estremecedora que consiguió un gran éxito, principalmente en Europa. Después publicaria "Etham Frome", un increible retrato humano fuera de los salones neoyorkinos, "El arrecife" -retrato de la sociedad de apariencias en la que creció y de la dificultad de relaciones sinceras en ella-, "Las bucaneras" -retrato de las jovencitas ricas americanas que terminaban casadas con la arruinada nobleza europea (de la que es ejemplo Jenny Jerome, madre de Sir Winston Churchill)- y en 1920 publicó "La edad de la inocencia" que le valió el Premio Pulitzer. Es el magnifico retrato de la condena de una mujer por desear ser libre y de su guapo enamorado, prometido de su prima, que, preso de las convenciones sociales, se ve obligado a renunciar a la mujer que ama sin darse cuenta de cómo ha caido en la trampa de esas convenciones hasta que es demasiado tarde.

Mientras su carrera literaria asciende, la personal no va tan bien. En 1913, a los 51 años, decide divorciarse acabando con un matrimonio infeliz y sus posteriores relaciones no fructificaran con éxito. Pero al contrario que sus desgraciadas heroinas, Edith Warthon consigue realizar sus sueños de éxito y realización personal. Durante la Iª Guerra Mundial, colaboró en la atención a los heridos y trabajó duramente a favor de la causa aliada, lo que le valió la Legión de Honor y de cuya etapa dejó la novela "Un hijo en el frente". Y dejó muchísimas otras novelas profundas y magníficas que ahora están publicándose en castellano.

Convertida en una personalidad, Edith murió en su casa de Francia en 1937. Pero sus novelas tienen tal actualidad en el reflejo del alma humana, no solo de la mujer, que merece un lugar entre los grandes literatos de la historia.

Camarada_Ane / Edith Wharton / in: Retratos de la Historia.

martes, 27 de noviembre de 2012

LA EXTRAVAGANTE DUQUESA DE NEWCASTLE





LADY MARGARET LUCAS CAVENDISH
DUQUESA DE NEWCASTLE
1623 - 1673
 
 

"Madge la loca"
 
Fue una aristócrata y escritora inglesa, más conocida por la biografía que ella misma escribió sobre su marido, y que fue publicada en 1667, en pleno reinado de Carlos II.

Lady Margaret Lucas nació en el seno de una de las más opulentas familias aristocráticas del condado de Essex, octava hermana de los ocho retoños nacidos del matrimonio de Sir Thomas Lucas de Saint-John de Colchester, Sheriff de Essex, y de la Honorable Elizabeth Leighton. Muy conocidos fueron dos de sus hermanos, Sir John Lucas (1606-1671), 1er Barón Lucas de Shenfield & Par de Inglaterra -a partir de 1645-, y Sir Charles Lucas de Colchester -Lord Lucas a título póstumo- (1613-1648), que fueron figuras de proa del movimiento realista durante la Guerra Civil británica.

Presentada e introducida en la corte del rey Carlos I en 1643, se convirtió en dama de honor de la reina Enriqueta-Ana de Francia, a la que siguió en el exilio instalándose en la corte del joven rey Luis XIV de Francia (1644), tras la derrota de las tropas reales en Marston Moor. Fue en el curso de su estancia en el exilio francés donde conoció al que sería su marido, Sir William Cavendish, Barón de Ogle, 1er Marqués de Newcastle (1592-1676) -y futuro 1er duque de Newcastle-; al contraer matrimonio en 1645, se convertía en su 2ª esposa, teniendo ella 22 años y él 53. Era entonces un hombre inmensamente rico, perteneciente a una de las más eminentes familias británicas (los Condes de Devonshire), y que desempeñaba el cargo de gobernador del Príncipe de Gales -futuro rey Carlos II-. Sin embargo, dimitió de su cargo en el curso de las maquinaciones políticas que iban a desembocar en la guerra civil inglesa y optó por exiliarse.




 
Retrato de William Cavendish & de Margaret Lucas, Marqueses de Newcastle; obra de Rubens.

En 1651, Margaret regresó a Inglaterra para una breve estancia durante el mes de noviembre, empleando su tiempo en escribir su primera obra.

De regreso a Inglaterra con la "Restauración" de 1660, que ponía un término a la república dictatorial puritana de los Cromwell y devolvía el trono a Carlos II, Lord William Cavendish fue recompensado con la erección de su marquesado en ducado y Margaret se convirtió en la flamante 1ª Duquesa consorte de Newcastle (1665).

Siempre atenta a los chismorreos y rumores cortesanos, y de los secretos más íntimos de sus contemporáneos, Margaret encontraría de sobras buen material en terreno tan abonado para sus trabajos literarios.



Mujer poeta, filósofa, ensayista, dramaturga y, sin duda, eficiente e incansable publicista de si misma y de sus obras, dió el primer paso, sin precedentes entre las mujeres de tan alto rango, publicando ella misma sus trabajos sin adoptar seudónimos, consciente del peligro que acechaba a los escritores cuando éstos, por miedo y prudencia, publicaban sus obras bajo nombres falsos y exponiéndose a ver cómo otros se atribuían el mérito o las ideas. Hasta este punto era consciente del valor de la propiedad intelectual. Puntualicemos que, pese a haber recibido una educación propia de las mujeres de su tiempo, que se limitaba a la música, el baile, la escritura, el saber estar, las manualidades domésticas y otras artes del estilo, Margaret se hizo a si misma gracias a su sed de saber y su enorme curiosidad.

 
Retrato de Samuel Pepys (1633-1703)


El famoso cronista londinense y contemporáneo de la duquesa, Samuel Pepys, dijo de ella que era una "... loca, vanidosa y ridícula..." . Sus enemigos y detractores, que la desprecian por su condición de fémina y por su osadía de convertirse en escritora aplaudida, se burlan de su extravagancia en el momento de vestirse: original hasta en el más nimio detalle, crea sus propios vestidos y los luce sin ruborizarse, creando escuela... Lo que está claro es que, como escritora, se salía de lo normal; en su obra "New Blazing World", Margaret escribió la que se considera como la primera novela de ciencia ficción de la época. Y, prodigiosamente activa, permanece siendo la única mujer de su tiempo en haber publicado más de un libro, al menos en Europa.

 
Retratos de Thomas Hobbes (izq.) y de René Descartes (derecha).


Como filósofa, Margaret rechazó el pronunciado Aristotelianismo del siglo XVII en su "Natures Pictures", y combatió los puntos de vista de Thomas Hobbes (rebatiendo su "Leviathan"), de René Descartes (argumentando sobre la dignidad y racionalidad de los hombres y los animales), Robert Boyle y otros eminentes miembros de la Royal Society de Londres, que frecuenta asiduamente pese a que, por su condición de mujer, le es inicialmente vetada la asistencia.

Interesada en todos los avances científicos, criticó a los experimentalistas argumentando que la razón debía guiar los sentidos, y anotó la desconfianza existente acerca de los telescopios y microscopios, cuando ella disponía de una colección de 7 telescopios adquiridos por su marido entre 1644 y 1660, y que utilizaba para observar el firmamento, tal era su entusiasmo por la astronomía.

 
Arundel House fue, a partir de 1667, la sede de la Royal Society de Londres; obra de Cornelis Bol, s. XVII.


Tras una obstinada insistencia, la duquesa consigue asistir a una sesión de experimentos de Robert Boyle en la Royal Society (1667). La victoria no fue fácil: sus insistentes peticiones provocaron un alud de discusiones entre los académicos, y no pocos desaires por parte de éstos, antes de que se avinieran a concederle ese deseo.

Retirada en las posesiones de su marido, en Welbeck Abbey (Nottinghamshire), Margaret Lucas-Cavendish, duquesa de Newcastle, fallece súbitamente el 15 de diciembre de 1673, con tan solo 50 años y con nada menos que 14 obras publicadas en su haber. Tal es su prestigio, que Carlos II dispone que sea sepultada con honores en la Abadía de Westminster (Londres), privilegio que se concede únicamente a los personajes más relevantes del país.


 
Estátuas yacentes de las tumbas de William Cavendish y Margaret Lucas, Duques de Newcastle, en la Abadía de Westminster, Londres.
 

El duque de Newcastle, viudo y aquejado de la enfermedad degenerativa de Parkinson, moriría 3 años después, en 1676, y a la avanzada edad de 84 años.

En sus "Opiniones Filosóficas y Físicas", la duquesa escribió sobre la condición de las mujeres de entonces:

"Paupérrima educación, exclusión de las instituciones públicas, subordinación política y desamparo, dictados fisiológicos desde la niñez, y la convicción social en ver a las mujeres como seres incompetentes, irresponsables, incapaces de inteligencia e irracionales."

Algunas de sus obras importantes, entre las 14 que dejó a la posteridad, fueron:

-Poems and Fancies, 1653

-Philosophical and Physical Opinions, 1655

-Natures Pictures, 1656

-A True Relation, 1656 (autobiografía)

-Playes & Orations of Divers Persons, 1662

-Philosophical Letters, 1664

-New Blazing World, 1666

-The Convent of Pleasure

-Atomic Poems

-The Life of William Cavendish, 1667 (biografía de su marido)

-Observations upon Experimental Philosophy, 1668

-Grounds of Natural Philosophy, 1668

etc.



LA DUQUESA EXCÉNTRICA Y GENIAL

Texto de Pola Oloixarac
Correcciones de Arnau Lucas.


 
Retrato de Robert Boyle (1627-1691)
 
  Es mayo de 1667, Robert Boyle se apresta a disolver un cordero en ácido sulfúrico. Hombres de negro y peluca rizada lo secundan, y la Duquesa de Newcastle asiste maravillada al desfile de experimentos: bombas de vacío, imanes, telescopios –Boyle expone su teoría del color, Hooke le muestra su microscopio-. La Duquesa recorre la Royal Society de Londres (donde Newton postularía la gravedad dos décadas después) con un vestido de cola de seis metros, que manejan sus seis doncellas. Es la primera mujer a la que se permite presenciar esas ceremonias. En la calle, una multitud se agolpa para verla pasar; de frente, algunos la confunden con un joven caballero, porque también lleva un sombrero de ala ancha a la D'Artagnan y una entallada chaqueta de montar.




Para entonces la Duquesa de Newcastle ya era la autora más versátil del barroco inglés. Catorce años antes, en 1653, publicaba sus Atomic Poems, fantasías sobre la teoría atómica y De rerum Natura de Lucrecio, precedidas de algunas cartas defendiendo las capacidades femeninas para la poesía (verbigracia: si es deseable que tejamos, ¿por qué no escribir poesía, que es tejer con el cerebro?); tres meses después se imprime Philosophical Fancies, donde propone una alternativa para el sistema mecánico de la naturaleza; en 1655, un libro sobre física y metafísica, con una carta arengando a Cambridge y Oxford a que lean sus escritos. Se había puesto en duda que sus textos fueran la obra de una mujer, y se conjeturó que el verdadero autor era Lord Cavendish, su marido. Ansiosa por ser leída y discutida por las eminencias de su tiempo, piensa que quizás no asimilen sus ideas de manera inmediata; mientras, la Duquesa publica una historia de sí misma, algunas obras de teatro y un libro con escenas de la naturaleza. Y como sus interlocutores soñados persisten en ignorarla, recurre a un subterfugio incomparable: publica en 1663 un falso epistolario, Philosophical Letters, donde intercambia cartas con una mujer ficticia y discute sus propias ideas oponiéndose al mecanicismo de Hobbes, a Van Helmont y Descartes.

En 1666, cuando la peste negra asola Londres, aparece la primera novela de ciencia-ficción, The Blazing World, que relata la existencia de otros mundos a los que se llega por el Polo Norte, donde la narradora se pasea entre civilizaciones y decide invadir Inglaterra con un blitzkrieg de hombres-pájaro, ataques submarinos de hombres-pez y catapultas de diamantes que arrojan piedras de fuego. En el frontispicio del libro, la Duquesa posa para el lector… en toga. En el epílogo, invita gentilmente a los lectores interesados a convertirse en sus súbditos.

Escribe con la irresponsabilidad de una niña y la arrogancia de una Duquesa, reprobó Virginia Woolf. ¿Por qué no tradujo los clásicos, por qué no intercambió cartas con los genios masculinos de su tiempo? La Duquesa tenía "una inclinación salvaje por la extravagancia" que la privó de gozar, lamenta Woolf, de la humilde, oscura carrera a la que podía aspirar una mujer cuando publicar un libro con el nombre propio era una trasgresión emparentada con el ridículo.


Tres damas fueron reconocidas como intelectuales entonces: Anna Maria von Schurman (un libro sobre la educación de las mujeres), la Princesa de Bohemia (se cartea con Descartes) y Anne Conway (un libro anónimo y póstumo). La Duquesa, no. Aunque conoció a Hobbes, Gassendi y Descartes (los Cavendish fueron mecenas de los primeros), la Duquesa sólo mantuvo correspondencia en inglés con Glanville y Huygens, deidades menores; participaba en silencio de las tertulias ofrecidas en su castillo, donde Hobbes era un familiar, y se retiraba a sus habitaciones a despotricar contra lo que había escuchado o presentido. Su verdadera vida, escribió, estaba atesorada en sus libros; en su obra de teatro The Convent of Pleasure (1668) describe una comunidad de mujeres solas, libres y felices (con apuntes para un amor lésbico); en The Blazing World, explica que al escribir ha construido "un reino para sí misma", lo que le da más gloria y placer "de la que jamás sintieron Alejandro o César al conquistar el orbe terrestre".

Llega al teatro de Londres con un vestido de encaje por donde se adivinan sus pezones; especula sobre la naturaleza de la luna y la materia infinita; sale corriendo del laboratorio de su castillo con las enaguas incendiadas; diseña sus vestidos y los de sus damas; critica la noción de verdad única, la óptica de Hooke y el método experimental; se da cuenta que sus ideas van más rápido que sus dedos y contrata un amanuense, John, al que sienta al lado de su puerta a la espera del grito: "¡John, John, tengo ideas!"  
 

 

Antes de entregarse a la grafomanía, la joven Margaret (de soltera apellidada Lucas, hija de un rico baronet, sheriff de Essex) fue dama de honor de la Reina Enriqueta María de Francia.
Escapando de la guerra civil se exilió con la corte en Francia y allí conoció a Lord William Cavendish, entonces Marqués de Newcastle, con quien más tarde (al cabo de un volumen de poemas amorosos) se casaría.

En el prefacio de sus Observations upon Natural Philosophy la Duquesa escribe: "Es probable que, como dicen, mi hábito de escribir constantemente sea una enfermedad. Pero entonces debe tratarse de la enfermedad más augusta, pues tengo el honor de estar infectada con el mismo mal que marcó las vidas de Agustín, Cicerón, Homero, Paracelso…" (la lista sigue).


La ciencia del siglo XVII abunda en fantasías violentas, de alto voltaje sexual. Según Bacon, el científico, debe arrancarle a la naturaleza su secreto, perseguirla hasta su recámara y violarla si persiste en no entregárselo. La discusión intelectual que Margaret buscó, en vano, era un acontecimiento indescifrable para la época, como lo siguió siendo para el canon feminista inglés, que no le perdonó lo desparejo de su prosa, su fama de excéntrica, su desmesura (retrocesos en la causa). (Esto último quizás es justo: acostumbrada a vagabundear por su castillo, un cuarto propio le hubiera resultado inhabitable.) Como Bathory, que también fue prolífica pero en asesinatos, la Duquesa no puede comprender la censura ajena –su connubio con su yo escritor es demasiado íntimo, absoluto-. Escribir es algo que corresponde a su altísima dignidad; fue pionera en hacer de la escritura una forma de visibilidad, una jactancia, una aventura.



 

domingo, 25 de noviembre de 2012

Cita de la Semana



"Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único."

Frase de: Agatha Christie, novelista (1890-1976).

sábado, 6 de octubre de 2012

Cita de la Semana



"Lo importante no es lo que nos hace el destino, sino lo que nosotros hacemos de él."

Frase de: Florence Nightingale, enfermera, escritora y estadística (1820-1910).