Powered By Blogger

viernes, 20 de marzo de 2015

Cita de la Semana



"Un fracasado es un hombre que ha cometido un error, y que es incapaz de convertirlo en una experiencia."

Frase de: Elbert Green Hubbard (1856-1915), artista, escritor, filósofo y editor.

martes, 17 de marzo de 2015

LUIS I, REY DE LAS ESPAÑAS

LUIS I EL BIEN AMADO
1707 - 1724
 
 

Rey a los 16 años por la abdicación de su padre, Luis I tuvo una infancia triste y bastante solitaria y una constitución física endeble y enfermiza. Lo casaron con una indeseable y murió de viruela, a los 17 años.

Fue el primogénito de Felipe V y de su primera esposa, María Luisa Gabriela de Saboya. Recibió el nombre de Luis en homenaje a su bisabuelo, el Rey Sol.

 
Retratos de Don Felipe V y Doña Maria-Luisa Gabriela de Saboya, Reyes de las Españas y de las Indias, con el Infante Luis, Príncipe de Asturias; obra de Miguel Jacinto Meléndez, 1708.


Siguiendo la tradición, fue educado hasta los siete años por mujeres. A esa edad su padre le puso su propio cuarto para que fuera servido únicamente por hombres. El rey también ordenó que empezara a ser tratado como Príncipe de Asturias aunque era sistemáticamente ninguneado por su madrastra, Isabel de Farnesio.

 
Retrato del Infante Don Luis de Borbón y Saboya, Príncipe de Asturias (1707-1724); obra de M.A. Houasse.
 
 
Cuadro de 1637 representando el Palacio del Buen Retiro en Madrid, construido para el rey Felipe IV por orden del Conde-Duque de Olivares. Bajo los Borbones, el Real Sitio del Buen Retiro se convirtió en la residencia principal de la corte española en detrimento del viejo Alcázar de los Austrias.


La reina odiaba a los hijos mayores de su marido tanto como quería proteger a los suyos; de ahí que hiciera correr el rumor de que tanto Luis como Fernando eran unos chicos débiles y enfermizos, que no vivirían mucho.

Luis permanecía semiencerrado en el palacio del Buen Retiro. El pueblo, que apenas lo veía, se preguntaba qué motivos le impedían mantener contacto con sus súbditos. Como las noticias que les llegaban sobre él estaban relacionadas con su afición a la caza, les preocupaba que, siendo un chico enfermizo, le permitieran que anduviese de cacería por las heladas montañas de la sierra madrileña. Uno de los pasatiempos del infante cuando salía de excursión era matar culebras,por las que Isabel de Farnesio sentía auténtica aversión y por lo único que le felicitaba.



Sus otras diversiones consistían en asistir a representaciones teatrales hechas siempre por hombres, que se celebraban con motivo de la onomástica de algún miembro de la Familia Real, y salir por la noche con sus criados disfrazado de chulapón.

Estas escapadas no eran del todo inocentes, pues las aprovechaba para robar fruta y calar melones de las huertas aledañas al Buen Retiro, con el consiguiente disgusto de los hortelanos, y ya en plena pubertad para visitar casas de prostitutas situadas en los arrabales madrileños.

Físicamente, Luis se parecía a los Habsburgo, y de carácter era exageradamente tímido. Para demostrar a su hermano Fernando lo mucho que lo quería le regaló la Casa de Campo de Madrid para que pudiera cazar a sus anchas. Los infantes eran conscientes de que estaban muy solos. Isabel de Farnesio, que llevaba las riendas de la familia y la política, les hacia el vacío impidiéndoles el contacto con su padre.

 
Retrato de la Princesa Luisa Isabel de Orléans, Mademoiselle de Montpensier (1709-1742), Princesa de Asturias y luego Reina de las Españas y de las Indias por unos meses; obra de M.A. Houasse.


El 20 de enero de 1722, a los 15 años, el Príncipe de Asturias se casó con Luisa Isabel de Orleans. en el castillo del duque del Infantado, en Lerma. La novia fue elegida según los intereses de Isabel de Farnesio y como cabía esperar, el matrimonio fue un auténtico fracaso.

Para conocer los motivos del desastre hay que retrotraerse a lo que era la Corte francesa, la más depravada y corrompida del siglo XVIII. El regente, Felipe de Orleans, fue un ser libertino y abyecto que se había casado, contra la voluntad de su madre, con la bastarda real de Luis XIV y la Marquesa de Montespan, Mademoiselle de Blois. La pareja tuvo cuatro hijas y un hijo, Louis de Orleans, que, sin ser un santo no llegó a ser tan pervertido como su famoso padre.

Las hijas del regente eran la duquesa de Berry, con quien el duque de Orleans mantenía supuestamente relaciones incestuosas. Le seguía Luisa Adelaida, lujuriosa abadesa. La tercera, mademoiselle de Valois, se fugó con el duque de Richelieu estando prometida al príncipe del Piamonte. Después de la escapada la casaron con el duque de Módena, a quien abandonó, siguiendo los consejos de su hermana mayor, para regresar a París y seguir divirtiéndose.

La menor, Luisa Isabel, tratada como mademoiselle de Montpensier, llegó a España con apenas 12 años. Según su abuela, la joven "tenía los ojos bonitos, la piel blanca y fina, la nariz bien hecha y la boca pequeña; sin embargo, es la persona más desagradable que he visto en mi vida" matizaba finalmente.

Como Luis y Luisa Isabel eran unos niños se esperó un tiempo prudencial para que consumaran el matrimonio, permitiendo que en su primera noche de casados, validos y confesores los vieran juntos en la cama.

EL REY LUIS EL BREVE


El 10 de enero de 1724, el Príncipe de Asturias fue proclamado rey por la abdicación de Felipe V. Al nuevo monarca, de 16 años, le faltaba adquirir una formación adecuada. Quienes lo conocían proclamaban sus buenas cualidades, pero a su vez eran públicas su timidez, su lentitud y su pereza, heredada de su padre. Su primera decisión consistió en restablecer la etiqueta de los Austria, que había sido suprimida por su progenitor. Por lo demás, se dedicaba a hacer las mismas travesuras que cuando era Príncipe de Asturias.


En cuanto a Luisa Isabel, su templanza desapareció el mismo día que se vio convertida en reina. Desde ese momento su desenfreno no conoció límite. La Soberana trataba a su marido con desdén, desoía los consejos que le daba y sentía un desprecio total y sistemático hacia la etiqueta y el sentir de los españoles.

Luisa Isabel apenas se aseaba, paseaba por palacio, en bata o camisón, exponiendo su desnudez a servidores y visitas. Su mayor entretenimiento era lavar ropa en público y limpiar los cristales y azulejos de las galerías del Buen Retiro. Coqueteaba sin reparo con los miembros de la guardia y los cortesanos. Actuaba tan escandalosamente que el rey no permitía que lo acompañara a ningún sitio.

Luis llegó a sentir tal aversión por su esposa que se alejó de ella. Además, le llegaron comentarios de la íntima amistad que la reina mantenía con Lady Kilmarnock, una de sus damas, mujer intrigante y ambiciosa, a quien culpaban del proceder de la soberana. Lady Kilmarnock aconsejaba a su señora a tenor de su propio beneficio y era la causante de que la reina abusara habitualmente del alcohol.

El malestar del monarca ha quedado reflejado en las cartas que dirigía a su padre.

"La reina, como de costumbre, no tiene sobre su cuerpo más que el camisón. Anoche, cuando fui a cenar con ella, estaba tan alegre que me pareció que se encontraba borracha".

En otra misiva le dice:

"Esta mañana la reina ha acudido a San Pablo en bata y después de almorzar bastantes tonterías -se alimentaba de ensaladas- se ha ido a lavar pañuelos".

Más ejemplos sobre lo mismo:

"Después de comer, la reina se ha puesto la bata y de esta forma se ha asomado a la gran galería de cristales desde donde la veían de todas partes lavando azulejos. No veo otro remedio que encerrarla y destinar a su servicio las personas que yo considere. Estoy desolado porque no sé lo que me espera".


 
Retrato de Isabel de Parma, Reina de las Españas y de las Indias (1692-1766); obra de M.J. Meléndez en 1724.

Como las etapas de lucidez de Felipe V eran efímeras, Isabel de Farnesio se ocupaba de responderle. "Espera y da un tiempo a la reina para ver si entra en razón". Luis terminó por prohibir a su mujer que saliera de sus habitaciones, a las que sólo tenía acceso el personal de servicio designado por él. Luisa Isabel lloraba y gritaba como una niña consentida cuando no le dan un capricho, pero el rey se mantuvo firme y se planteó pedir al Papa que anulara su matrimonio.



La viruela, una de las enfermedades más temidas, puso fin a la vida del joven Luis I. En carta a su padre, el 19 de agosto de 1724, escribía: "Voy a acostarme porque estoy ronco. Esta mañana he tenido un pequeño desvanecimiento, pero ya estoy mejor".

Isabel de Farnesio, frotándose las manos, pidió al doctor Huyghens un informe sobre el mal que aquejaba el rey. El médico le aseguró que se trataba de un fuerte constipado, pero el 21, en el cuerpo del monarca afloraron granos y pintas. El diagnóstico fue viruela benigna, por lo que lo aislaron. Luisa Isabel, que tan mal se había comportado, permaneció al lado de su marido hasta el 31 de agosto de 1724, cuando el corazón le dejó de latir. Había cumplido 17 años el 25 del mismo mes.

A su muerte, el monarca fue enterrado vestido de gala, con casaca y calzones de raso y oro, con vueltas escaroladas, corbata y sombrero, bastón y espada. Sobre su pecho descansaba el Toisón de Oro y el cordón del Espíritu Santo.

Luisa Isabel de Orleans, contagiada de viruela, pasó los primeros días de viudez totalmente sola. Tenía al pueblo en contra y se llevaba a matar con sus suegros. Decidió instalarse en París, donde siguió llevando una vida disipada hasta que el dinero no le dio más de sí. Entonces se refugió en un convento y de ahí pasó al palacio de Luxemburgo, donde murió en 1742, amargada y llena de deudas.

 

lunes, 16 de marzo de 2015

CURIOSIDADES -177-

"Reyes Anti-Taurinos"



Es poco conocido el hecho de que, durante el reinado del primer Borbón castellano, Felipe V (1683-1746), Rey de las Españas entre 1700 y 1746, la tauromaquia en tierras españolas cayó literalmente en el olvido por parte de la corte. Contrariamente a sus predecesores austríacos, los primeros Borbones despreciaron las corridas de toros e incluso dejaron de financiarlas. Tanto Felipe V como su segunda esposa italiana Isabel de Parma, despreciaron ese entretenimiento popular; ambos juzgaron que las corridas eran un espectáculo salvaje, desagradable, sanguinario, superfluo y sin sentido. En consecuencia, la corte borbónica arrinconó esa fiesta tradicional y la condenaron al ostracismo.

FELIPE V, REY DE LAS ESPAÑAS

FELIPE V EL ANIMOSO
1683 - 1746
 


Adicto al sexo y maníacodepresivo, vestido con una camisa de su mujer que no se cambiaba, y famoso por sus paseos desnudo por palacio, el primer Borbón que reinó en España, Felipe V, acabó loco pero siendo uno de los pocos monarcas que han reinado dos veces.
El fundador de la dinastía borbónica en España nació en Versalles el 19 de diciembre de 1683. Era el segundo hijo del Delfín, Luis de Francia, y nieto de Luis XIV, el más poderoso de los monarcas de la época y rey de Francia.

 
Retrato del Príncipe Felipe de Francia, Duque d'Anjou (1683-1746); obra de Joseph Vivien.


Felipe, duque de Anjou, llegó a España con 17 años, desconocía el país y el idioma, era inexperto y sin una preparación adecuada, se había criado en una Corte en la que el Rey Sol impuso el culto al lujo, la belleza y la ostentación. Su padre era un anodino personaje que se desentendía de todo y de la madre de Felipe, María Ana Cristina de Baviera, se dice que era fea, retraída e insignificante.

Con estos antecedentes no es extraño que Felipe resultara un hombre retraído, melancólico y triste. Huérfano de madre a los siete años, sus mentores fueron la duquesa de Orleans, el médico Helvetius y Fénelon, su confesor, que acuñó en la mente del niño la frase: "Antes muerto que caer en pecado mortal", algo que le marcaría toda la vida.

 
Retrato de Don Felipe V, Rey de las Españas y de las Indias en 1701; obra de H. Rigaud.


Felipe tenía el pelo rubio y rizado, la frente ancha, los ojos grandes y el labio inferior levantado, como los Habsburgo. Por cuestiones de estrategia su abuelo consideraba que había que casarlo. Eligieron a María Luisa de Saboya, una adolescente de trece años, porte airoso y rostro agradable. La princesa lloró, pataleó y se negó a contraer matrimonio. La boda por poderes se celebró el 11 de septiembre de 1701 en Turín y después en Figueras, hasta donde Felipe había viajado para recibir a su mujer.

 
Retrato de la Princesa Maria-Luisa Gabriela de Saboya, Reina consorte de las Españas y de las Indias (1688-1714).


Felipe, se enamoró de ella en cuanto vio su retrato. Mujer inteligente, María Luisa demostró tener grandes dotes para la política y para adaptarse a las costumbres de su nuevo país. Mujer de enormes cualidades, acostumbraba a salir de incógnito por Madrid para cenar al son de coplas y guitarras en las ventas situadas a las afueras de la capital

La pareja tardó tres días en consumar el matrimonio porque la reina temía el encuentro íntimo. Pero, una vez que los jóvenes saborearon las delicias del amor, no se encontraba fórmula para sacarlos de la cama.

Felipe se convirtió en un obseso sexual, condición que mantendría a lo largo de su vida. Sin embargo, sus convicciones religiosas eran tan fuertes que fue incapaz de cometer una infidelidad. Durante el tiempo que pasó desde la muerte de María Luisa a su boda con su segunda mujer, Isabel de Farnesio se negó a tomar una amante. Eso sí, en ese interregno su carácter se agrió y se convirtió en un ser insoportable. Su única razón de vivir era el sexo.

Felipe y María Luisa se querían. Ella escribía a sus antiguas damas diciéndoles que su esposo la divertía y la fascinaba. "Jugamos al cucú y al escondite para hacer más apetecible después nuestro encuentro".

Con estos juegos amorosos, a Felipe no parecía preocuparle el asalto que sufrían sus territorios y, ante su inercia, la reina, bastante más consecuente que él, lo echó de su cama. Sólo así el monarca se puso al frente de sus tropas. El fuego que llevaba dentro encontró una salida en el campo de batalla. Desde entonces se le conocería por "El Animoso". Cuando regresó se encerró con su mujer en el dormitorio y no salieron en una semana.

El 25 de agosto de 1707 nació el primogénito, a quien llamaron Luis, en homenaje al Rey Sol. En 1709, Felipe, que vivió una semana; y en 1713, el futuro Fernando VI.

Cinco meses después moría la reina, el médico confirmó que estaba tuberculosa, además de tener el hígado y los riñones muy dañados. Un diagnóstico que realizó a simple vista porque el rey no permitió que otras manos tocaran a su mujer y que otros ojos la vieran desnuda. La reina falleció con 26 años y Felipe cayó en una depresión profunda.

 
Retrato de la Princesa Isabel de Parma, Reina consorte de las Españas y de las Indias (1692-1766).


El rey precisaba con urgencia una mujer a su lado y eligió a Isabel de Farnesio, de 22 años, hija de Eduardo III, duque de Parma. Físicamente era de estatura media, rechoncha y con la cara picada de viruelas. Altiva, atrevida y ambiciosa, no era la persona que el rey necesitaba para mitigar su desequilibrio mental.

"La Parmesana" hablaba varios idiomas, tenía algún conocimiento de historia y gustaba de la pintura y la música casi tanto como de la pasta y el queso, que se hacía traer de su país. Educada como una cortesana, enseguida cogió el tranquillo a su marido. Mujer de armas tomar, rivalizaba con su esposo en las cacerías y en la cama, y si para tener contento al rey había que darle sexo, caza y comida, nunca habrían de faltarle las tres cosas. De esta manera, ella podía dedicarse a sus intrigas políticas.

 
Retrato de la Familia de Felipe V en 1743, obra de L.M. Van Loo.


El pueblo nunca la quiso y ella lo sabía. "Los españoles no me aman, pero yo también los odio", solía repetir. Provocó serios conflictos de Estado y promovió desastrosas guerras para situar a los siete hijos que tuvo con Felipe V. No le fue mal. Casó bien a las niñas, y Carlos fue rey de Nápoles, Sicilia y España, y Felipe, su amado "Pippo", duque de Parma, Piacenza y Guastalla.

Desgastado físicamente por el abuso del sexo y desequilibrado mentalmente, un buen día se puso a gritar como un poseso en el palacio del Buen Retiro porque creía que su ropa interior y las sábanas estaban embrujadas. Y empezó a coger la costumbre de no mudarse, de no lavarse, de no cortarse el pelo, ni las uñas. Envuelto en mugre, permanecía semanas enteras en la cama.

 
Retrato de Don Felipe V (1683-1746) en 1739, según L.M. Van Loo.


Cada crisis traía consigo una nueva manía. Vestía, como única prenda, una camisa de la reina porque decía que sus ropas estaban envenenadas. Otras veces se creía rana o difunto. A largos períodos de silencio le seguían otros agresivos. Paseaba desnudo por el palacio de El Pardo. Cantaba a viva voz y pegaba a su esposa, con quien discutía a grito pelado.

Despachaba con sus ministros a las dos de la madrugada, cenaba a las cinco y se acostaba a las siete. Como había perdido la potencia sexual, de la que Isabel se valía para dominarlo, empezó a ser tratado por curanderos sin ningún resultado.

El monarca había abdicado en 1724 en favor de su primogénito Luis, que tan solo reinó 7 meses porque murió de viruela. El rey, a instancias de su dominante mujer, volvió a retomar el poder y lo conservó hasta su muerte, el 6 de julio de 1746. Aparte de su locura, padecía gota y murió fulminado por una apoplejía. Su cadáver fue expuesto tres días en el salón de la primera planta del inacabado Palacio Real.

viernes, 13 de marzo de 2015

Cita de la Semana



"Del fanatismo a la barbarie solo hay un paso."

Frase de: Denis Diderot (1713-1784), escritor, filósofo y enciclopedista.

domingo, 8 de marzo de 2015

Anécdotas Históricas -269-



La Princesa Cristina de Dinamarca, Duquesa Viuda de Milán y luego Duquesa Viuda de Lorena, pasaba por ser una más que notable candidata a casarse con alguna testa coronada europea. No solo era bella, también poseía una inmejorable educación y una fortuna en rentas. Enrique VIII de Inglaterra, que ya andaba por su tercera liquidación matrimonial, sintió gran interés por la joven viuda y mandó a su embajador para tantear el terreno. Por desgracia para él, Enrique VIII ya tenía muy mala fama como marido y todas las princesas rehuían sus propuestas matrimoniales. La Duquesa Viuda de Lorena no fue la excepción. Al enviado inglés, Cristina dejó caer sarcásticamente un "No" rotundo:

-"Decid a Su Majestad que si tuviera una cabeza más en mi cuerpo, con sumo gusto la pondría a su servicio."

Anécdota de: Cristina de Dinamarca, Duquesa Vda. de Lorena (1521-1590).

Anécdotas Históricas -268-



Durante la etapa en que compaginó su carrera de actor con la de presentador de un concurso televisivo llamado "You bet your life", Groucho Marx entrevistó a una concursante que había tenido nada menos que 22 hijos. La orgullosa madre y feliz esposa añadió:

-"Amo mucho a mi marido."

Y Groucho replicó:

-"¡A mi también me gusta mi puro, pero me lo saco de vez en cuando!"

Anécdota de: Julius Henry Marx aka Groucho Marx, actor, escritor y humorista (1890-1977).

viernes, 6 de marzo de 2015

Cita de la Semana



"La libertad es incompatible con el amor. Un amante es siempre un esclavo."

Frase de: Anne Louise Germaine Necker de Coppet, Baronesa Staël von Holstein aka Madame de Staël (1766-1817), escritora.

jueves, 5 de marzo de 2015

EL SECRETO PERDIDO DE CATALINA II

 
EL BOUDOIR ERÓTICO DE LA ZARINA
 


Fue durante el cruento conflicto de la IIª Guerra Mundial cuando, en el fabuloso palacio imperial de verano de Tsarskoye Selo, el Palacio Catalina o Palacio Pushkin, a pocos kilómetros de San Petersburgo, los soldados del Soviet descubrieron asombrados una cámara secreta en los antiguos aposentos de la sexoadicta zarina Catalina II "La Grande" (1729-1796), completamente decorada y amueblada con temas francamente pornográficos: muebles, enseres, cuadros, tapices, paredes y gran diversidad de objetos que recreaban escenas sexuales explícitas y sexos tallados, esculpidos, cincelados y pintados. Maravillados por esa profusión de falos, mamas y vaginas, los soldados, en vez de arremeter contra esas imágenes, se dedicaron a inmortalizarlas haciendo una docena de fotografías para documentar su inesperado descubrimiento.





Por desgracia, durante esa guerra, parte de ese archivo fotográfico desapareció por culpa del fuego y, para colmo, en la década siguiente de 1950 y bajo el tiránico gobierno de Iosif Stalin, la habitación secreta de la emperatriz fue totalmente (en 1944) desmantelada, vaciada y su mobiliario destruído o apartado de las miradas. El personal del Museo del Ermitage fue testigo de esa desaparición, confirmando décadas después que, aunque eliminada de su antiguo emplazamiento, la habitación secreta existió realmente y apuntando que también hubo un "boudoir" decorado del mismo modo para el amante de la zarina, el Príncipe Platón Zubov, que también formó parte de la "quema" stalinista. Que la colección de arte erótico perteneciente a Catalina II fue debidamente catalogada en la década de 1930, y que el catálogo en cuestión también se perdió durante la guerra, y que dicha colección fue destruída en 1950. Solo queda, a modo de testimonio de su existencia, una exigua selección de fotografías que se salvaron milagrosamente de la destrucción.

 
Fotografía parcial de la fachada del Palacio Catalina-Pushkin, en Tsarskoye-Selo. 
 
 
 
 

Aleksander Benua, que trabajó en el Ermitage, había enseñado a la entonces élite intelectual de San Petersburgo su "colección de curiosidades no oficialmente existente", consistente en reproducciones en cera de los falos del Príncipe Grigori Potemkin y de Vassily Rozanov, supuestamente "dañados" por el uso y abuso de dedos sudorosos. Por lo visto, muchas de las citas sexuales de la soberana con sus amantes se produjeron en los baños de la sauna que se encontraba en la planta baja del Palacio de Invierno.



Un ebanista francés, Dominique Roitel, recrea desde entonces reproducciones fidedignas de algunos muebles eróticos que pertenecieron a Catalina II.

domingo, 1 de marzo de 2015

CRISTÓBAL COLÓN: La expedición salió de Catalunya

SALIÓ DEL PUERTO DE PALS Y NO DE PALOS
 
 

Una investigadora del Cercle Català d’Història, Eva Sans, ha conseguido la prueba que demuestra que la villa real de Pals, en el siglo XV ya disponía de un importante puerto comercial. Un avance que abona en la controversia con los defensores de las teorías sobre la catalanidad de Cristóbal Colón y que mantienen que en el primero de sus viajes, el descubridor partió de la villa ampurdanesa en lugar de Palos de la Frontera, en Andalucía, como así insiste en citar la historia oficial. Un documento obtenido en el archivo de la Corona de Aragón certifica que en 1406 en Pals se realizaban transacciones navieras.


El hallazgo de la documentación da mayor consistencia al trabajo de otros historiadores que, como Jordi Bilbeny, Català i Roca o Teresa Baquer, ya publicaron en su día textos reveladores sobre el que en realidad se llamó Joan-Cristófor Colom i Bertran, un noble catalán que llevó a cabo la aventura en nombre del rey Fernando el Católico y de la Corona de Aragón, con la nao y las dos carabelas que zarparon desde el puerto de Pals. En el caso de Bilbeny, lanzó su teoría sobre el puerto ampurdanés por primera vez en 1990.

El último descubrimiento de Eva Sans, un sello sigilográfico de la Corte del Castillo de Pals hallado en los archivos de la Corona de Aragón en Barcelona, muestra un escudo con tres barras y aporta valiosas informaciones. Se trata, según el Cercle Català d’Història de un escudo redondo de 40 mm impreso en papel y cera roja que acompaña un albarán en letra manuscrita donde se lee "otorgado a Joan Abril, alcalde de Pals, a N’Antoni Vinyals, patrón de llagut, de Palamós, por haber cargado en el puerto de Pals una saca de harina para descargar en Barcelona" un documento fechado en el castillo de Pals, a 29 de julio de 1406 sigillo curie nostre munitum.


Para Sans, "que hacía mucho tiempo que seguía la pista de esta prueba", al localizarla pensó que "si Pals disponía de una corte Real con toda la capacidad jurídica de la naturaleza de las villas reales" con notarios, procuradores, representantes a cortes, batlle de sach (el principal orden señorial de la época) ¿dónde estaba toda la documentación? En el pasado, explica la investigadora "todo se registraba y documentaba", como hoy en día, por lo que la desaparición masiva de la documentación relativa al puerto de Pals "como la aduana, la mesa de enrolamiento, la mesa de cambio, los contratos de seguros de barcos y mercancías" se convirtió en el principal interrogante de la investigación: ¿Por qué está desaparecida el 85% de la información relativa al ámbito marítimo catalán, comercio, puertos de la costa y todo lo que tiene relación con ello desde antes del siglo XVIII y XIX?".

Aunque ya se conocía la existencia del puerto de Pals durante los siglos XVII y XVIII y existían noticias de su existencia en el siglo XIII, no fue hasta el hallazgo de Eva Sans que se pudo garantizar que dicho puerto estaba activo y operativo el mismo siglo que el descubridor Cristóbal Colón zarpó hacia el Nuevo Mundo, lo que avalaría que la villa ampurdanesa habría sido puerto de partida de las tres carabelas.


Eva Sans ya documentó en su día que el segundo viaje de Colón, con todos los catalanes de los que habla la historia oficial (Bernat Boïl, primer vicario de las Indias, el capitán militar Pere Margarit del Castell d’Empordà, entre otros) se llevó a cabo desde el puerto de Barcelona. En realidad, mantiene que "existe un gran desconocimiento sobre la marina catalana" y demuestra que en el siglo XIV los catalanes llegaban regularmente al canal de la Mancha y al Mar del Norte por un lado y al Senegal por otro, un siglo antes que los portugueses.

"Colón no se escondía, lo han escondido" sostiene Sans en línea con la teoría sobre la manipulación de la historia que ha impuesto durante años un determinado sector de historiadores adeptos a otros regímenes políticos, como viene a demostrar el investigador de Arenys de Mar, Jordi Bilbeny, que aporta más datos como la presencia de los hermanos Pinzón en la villa marinera del Empordà. Sobre la insistente actividad censora y falsificadora que, según él "aún está vigente" le sorprende que, veinte años después de haber iniciado sus investigaciones aún "haya gente que confunda la ignorancia con todo aquello que se puede conocer".

Artículo de F.C. García in La Vanguardia.

 

sábado, 28 de febrero de 2015

EL MARQUÉS DE CONDORCET

MARIE-JEAN-ANTOINE-NICOLAS DE CARITAT
MARQUÉS DE CONDORCET
1743 - 1794
 
 


Nacido en Ribemont, Departamento de l'Aisne, el 17 de septiembre de 1743, murió en extrañas circunstancias el 28 de marzo de 1794, en Bourg-la-Reine. Condorcet fue un notorio filósofo, matemático y politólogo francés.

Procedía de la ilustre familia Caritat, que sacaba su título de la ciudad de Condorcet, en el Delfinado, cuna de su linaje. Su padre murió cuando él era aún un niño, mientras que su madre, muy devota, confió su educación a los Jesuitas de Reims, pasando luego al Colegio de Navarre, en París.

El joven Marqués de Condorcet se distinguió rápidamente por sus apreciables capacidades intelectuales. Las primeras distinciones públicas que recibió fueron en matemáticas. A sus 16 años de edad, sus capacidades de análisis llamaron la atención de D'Alembert y de A.C. Clairaut, convirtiéndose casi de inmediato en el alumno aventajado de D'Alembert.

De 1765 a 1774, se concentró sobre todo en las Ciencias. En 1765, publicó su primer trabajo sobre las matemáticas, titulado "Ensayo sobre el cálculo integral", que gozó de una gran acogida y le sirvió para empezar su carrera de matemático de renombre. Ese ensayo no sería más que el primero de una larga serie.

El 25 de febrero de 1769, fue elegido para ingresar en la Real Academia de las Ciencias.

En 1772, publicó nuevos trabajos sobre el cálculo integral, que fueron unánimamente aplaudidos y considerados como revolucionarios en muchos campos. Poco después, entablaría amistad con el economista Turgot, que iba a convertirse en administrador de provincias bajo el reinado de Luis XV (1772), y luego en Controlador General de las Finanzas bajo Luis XVI (1774).

 
Retrato en miniatura de Sophie de Grouchy, Marquesa de Condorcet (1764-1822).


Por la misma época, el Marqués de Condorcet contrae un brillante matrimonio con la noble normanda Sophie de Grouchy, hermana del Marqués de Grouchy (y futuro Mariscal del 1er Imperio Napoleónico), él mismo siendo ya cuñado de Cabanis.

En 1774, el Marqués de Condorcet fue nombrado Inspector General de la Moneda por Turgot. A partir de ese acontecimiento, Condorcet desplaza su centro de interés por las matemáticas hacia la filosofía y la política. En los años siguientes, tomó la defensa de los derechos del Hombre, y particularmente el derecho de las Mujeres y de los Negros. Asimiló las innovadoras ideas de los recién creados Estados-Unidos, y propuso en Francia proyectos de reformas políticas, administrativas y económicas.

En 1776, Turgot fue obligado a dimitir de su puesto de Controlador General y, en consecuencia, Condorcet elige dimitir de su puesto de Inspector General de La Moneda, aunque su dimisión fue rechazada por el Rey, lo que le obligó a quedarse hasta 1791. Más tarde, Condorcet escribiría "La Vida de M. Turgot" (1786), dónde expondría y probaría la validez de las teorías económicas de Turgot.

Condorcet continuaría acumulando funciones por lo menos prestigiosas: en 1777, es nombrado secretario de la Academia de Ciencias, y en 1782, se convierte en secretario de la Academia Francesa.

En 1785, Condorcet publicó uno de sus principales trabajos: el "Ensayo sobre la aplicación del análisis en la probabilidad de las decisiones dadas a la pluralidad de las voces". En esa obra, explora la "Paradoja Condorcet", que describe como la intransividad posible de la mayoría: entre un mismo electorado y durante una misma elección, es posible que una mayoría prefiera A a B, que otra mayoría prefiera B a C, y que una tercera mayoría prefiera C a A. Las decisiones tomadas a una mayoría popular mediante ese tipo de escrutinio serían pues incoherentes frente a aquellas que tomaría un individuo racional. Condorcet precisa él mismo, en sus trabajos, como poner en pie su paradoja, indicando que cuestiones de tiempo práctico del escrutinio rinden las soluciones que prevee, imposibles, al menos en su época.



Hay que tomar nota de que, contrariamente a la opinión generalizada (entre otras por Robert Badinter en su biografía de Condorcet), esta paradoja no pone en duda más que la coherencia de "algunos sistemas de votación", y no la democracia en si misma.

El Teorema de la Imposibilidad de Arrow afirmará, sin embargo, en el siglo XX, que el problema es inherente a la democracia, sobre la base de hipótesis razonables, y evidentemente discutidas teniendo en cuenta el alcance del problema.

Su ensayo expone también el método de Condorcet, un método concebido para simular elecciones por parejas de candidatos. Ese mismo método es utilizado hoy día en "data mining".

En 1786, Condorcet trabajó de nuevo sobre el cálculo integral y las ecuaciones diferenciales, mostrando un nuevo modo de abordar los cálculos infinitesimales. Esos trabajos no fueron jamás publicados. En 1789, publicó "La Vida de Voltaire", dónde se muestra totalmente opuesto a la Iglesia como lo fue Voltaire.

En 1789, cuando estalla la Revolución en Francia, Condorcet mantiene un papel notable, él, gran defensor de numerosas causas liberales, quien esperaba una reconstrucción racionalista de la sociedad. Por ello, en 1791, fue elegido representante de París en el seno de la Asamblea Legislativa, convirtiéndose incluso en el secretario de dicha Asamblea. La Asamblea adoptó, por sistema educativo de la Nación, la estructura propuesta por Condorcet: introducción de la noción fundamental de laicidad en la enseñanza. Llegó incluso a presentar un borrador de constitución para la nueva Francia. A más a más, tomó parte activa por la causa de las Mujeres, pronunciándose a favor del voto femenino en un artículo del "Periódico de la Sociedad de 1789", y publicando en 1790 su "Sobre la Admisión de las Mujeres en el derecho de ciudadanía".

Desgraciadamente, Condorcet se encontró prontamente en mala postura. Dos corrientes ideológicas se enfrentaban sobre cómo reformar el Estado Francés: los Girondinos, favorables a una reconstrucción pacífica del país, y los Jacobinos, dirigidos por Maximilien de Robespierre, que abogaban por una purga radical del pasado imperial francés. Condorcet militaba en las filas Girondinas y votó contra la ejecución del rey Luis XVI.

Los Girondinos perdieron el control de la Asamblea a favor de los Jacobinos en 1793. El Jacobino Marie-Jean Hérault de Séchelles propuso entonces una nueva constitución, muy diferente de la propuesta por Condorcet. Éste último la criticó abiertamente, lo que provocó que fuera condenado por... "traición". El 3 de octubre de 1793, la orden de arresto fue dictada contra Condorcet.



Amenazado de arresto, Condorcet se vió obligado a esconderse, encontrando refugio en casa de Madame Vernet, en la calle Servandoni (París), por espacio de cinco meses. Aprovechó su enclaustramiento para escribir su "Esbozo de un cuadro histórico de los progresos del espíritu humano", que fue publicado después de su muerte, en 1795.

El 25 de marzo de 1794, abandonó su refugio convencido que ya no estaba seguro, e intentó huír de París. Arrestado en Clamart, dos días después (el 27), es inmediatamente encarcelado. Lo encontraron muerto dos días después en su celda, habiéndose aparentemente suicidado, aunque algunos sospecharon de que lo habían asesinado.


Cita del Marqués de Condorcet:


"Un día, el sol tan solo iluminará sobre la tierra a los hombres que no reconocen más señor que su razón."

viernes, 27 de febrero de 2015

Cita de la Semana



"Intercambiar argumentos con una persona que ha renunciado a la lógica es como darle medicina a un muerto."

Frase de: Thomas Paine (1737-1809), escritor, político y filósofo.

domingo, 22 de febrero de 2015

sábado, 21 de febrero de 2015

Cita de la Semana



"Los muy ricos son diferentes de ti y de mi. Su riqueza les hace cínicos y pensar que son mejores que nosotros."

Frase de: Francis Scott Fitzgerald (1896-1940), escritor y novelista.

jueves, 19 de febrero de 2015

Frase de Cine



"La luz viaja más rápido que el sonido. Por eso hay personas que parecen brillantes hasta que los escuchas hablar."

Frase de: Jim Parsons, actor (n.1973) como Dr. Sheldon Cooper in "The Big Bang Theory", CBS TV Sitcom, 2007.

domingo, 15 de febrero de 2015

Anécdotas Históricas -267-



El septuagenario Príncipe Charles-Joseph de Ligne se encontraba en el crepúsculo de su vida cuando asistió a la inauguración del Congreso de Viena, que enterraba la epopeya napoleónica y del que se convirtió en el "maestro de los placeres". En una ocasión y presintiendo su fin, le dijo a un amigo:

-"Falta aún una cosa al Congreso: el entierro de un mariscal de campo. Voy a ocuparme de ello."

Y, efectivamente, expiró el 13 de diciembre de 1814. Tenía 79 años.

Anécdota de: Charles-Joseph, 7º Príncipe de Ligne (1735-1814), Mariscal de Campo, diplomático y hombre de letras.

CURIOSIDADES -176-

"El Príncipe Rosa"



El Príncipe Charles-Joseph de Ligne (1735-1814), gran aristócrata y mariscal belga al servicio del Imperio Austro-Húngaro, fue toda una celebridad en la alta sociedad cosmopolita de su tiempo por varias razones. Expulsado de sus tierras durante la Revolución Francesa, se exilió e instaló en Viena, donde le apodaban popularmente Der rosarote Prinz (el Príncipe Rosa), por su exagerado gusto por el color rosa. Tenía tal pasión por ese color que sus criados llevaban libreas rosas, sus calesas estaban tapizadas y pintadas en rosa, su papel de carta era rosa como también su residencia vienesa.

Proverbio Alemán



"Todo tiene un final, excepto la salchicha, que tiene dos."

-Proverbio Alemán-

Proverbio Francés



"Nunca se está mejor servido que por si mismo."

-Proverbio Francés-

Proverbio Francés



"Quien roba un huevo, roba un buey."

-Proverbio Francés-

Frase de Cine



Blanche Devereaux (Rue McClanahan):

-"Os voy a contar un secreto. Dick es cinco años más joven que yo."

Dorothy Zbornak (Beatrice Arthur):

-"¿Qué Dick, Blanche?¿Dick Turpin?"

Frases de: Rue McClanahan, actriz (1934-2010) y Beatrice Arthur, actriz (1922-2009) in "The Golden Girls / Las Chicas de Oro", NBC TV Sitcom, Susan Harris, 1985.

sábado, 14 de febrero de 2015

Proverbio Chino



"El mar más profundo tiene un fondo, la montaña más alta tiene una cima."

-Proverbio Chino-