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martes, 4 de diciembre de 2012

EDITH WARTHON

EDITH WHARTON
1862-1937
 
 

 

¿Quién no ha visto la película "La Edad de la Inocencia" de Martin Scorsese? Quien lo haya hecho seguro que no podrá olvidar nunca esa trágica y hermosa historia que a mí me llevó a su magistral autora y su magnifica obra: Edith Warthon.

Edith Warthon, en su vida, en gran medida, encarnó las heroinas de sus novelas nada rosas, todas ellas jóvenes que se ven ahogadas por la sociedad a la que pertenecen en su búsqueda por la autorrealización personal. Edith, en su vida real, hija de la sociedad neoyorkina que refleja en sus novelas, se vió envuelta en esas redes que intentaron circunscribir su vida al rol de señora de sociedad, respetuosa con las normas sociales imperantes, aunque éstas ahogasen tu libertad de vivir. Pero, a diferencia de sus desgraciadas heroinas, Edith superó esas barreras y consiguió el éxito personal que se negaba a la mujer en sus círculos.

Edith Newbold Jones, de soltera, nació en Nueva York en 1862, en el seno de una rica familia de financieros norteamericanos. Fue la menor y única chica de tres hermanos, los dos mayores ya adolescentes cuando ella nació. La alta sociedad neoyorkina a la que pertenecía tenia aspiraciones de elegancia y "charme" europeo, y por ello, como se dice vulgarmente, era más papista que el Papa en cuestiones de etiqueta y comportamiento moral. Una moral de esas de "haz lo que quieras mientras no lo sepa nadie y aparentemente cumplas con lo establecido", detrás de lo cual no dejaba de haber un feroz provincianismo que tanto luchaban por dejar atrás. En esa sociedad de fiestas, reuniones sociales y cotilleo sin tregua y viajes de recreo por Europa, Edith recibió una mediana educación, encaminada a su formación de florero, que ella aumentó de forma autodidacta leyendo toda la biblioteca familiar, cosa que nadie le impidió. Muy pronto comenzó a escribir en solitario historias que transcendian la aburrida cotidianeidad de su "brillante" circulo, que daban salida de escape a inquietudes personales de las que no solia hablar porque no solia encontrar espíritus comprensivos con esas inquietudes. Tengamos en cuenta que en una sociedad donde el papel de la mujer era ser una perfecta esposa florero, una chica con inquietudes no prometia grandes dotes en ese aspecto.

Edith, sin embargo, vivió su juventud dentro de los cánones establecidos, aun teniendo una rica vida interior que plasmaba en sus escritos. A los 25 años se casó con Edward Robbins Warthon, un amigo de sus hermanos doce años mayor que ella. Durante su matrimonio, no excesivamente feliz, las inquietudes literarias de Edith crecen y en 1897 se atreve a darle salida publicando, no una novela, sino un manual de decoración, que fue bien acogido porque el buen gusto formaba parte de la educación de una dama.



Pero el gran salto de su vida lo dió al conocer en 1902 a Henry James, el gran novelista americano afincado en Londres, maestro del "retrato interior" de los personajes, quien al leer las historias de Edith adivinó su gran potencial literario y la animó sin reparos a escribir y publicar. Edith aprendió mucho de su maestro y así surgió "La casa de la alegria", publicada en 1905, que narra la historia de una hermosa muchacha sin fortuna, obligada a vivir en una sociedad donde el dinero lo es todo y sin el cual no puede pero debe moverse en el mundo al que pertenece por nacimiento, sociedad que no le ha dado una educación para valerse por si misma -pues las damas no trabajan- y fuera de la cual no puede encontrar el marido adecuado -al que ella desea amar, no a cualquier precio- que le de acceso a la unica vida que sabe vivir. Esa sociedad acaba poniendola entre la espada y la pared, sin darle ninguna salida digna ni comprensión hacia su situación. Es una historia estremecedora que consiguió un gran éxito, principalmente en Europa. Después publicaria "Etham Frome", un increible retrato humano fuera de los salones neoyorkinos, "El arrecife" -retrato de la sociedad de apariencias en la que creció y de la dificultad de relaciones sinceras en ella-, "Las bucaneras" -retrato de las jovencitas ricas americanas que terminaban casadas con la arruinada nobleza europea (de la que es ejemplo Jenny Jerome, madre de Sir Winston Churchill)- y en 1920 publicó "La edad de la inocencia" que le valió el Premio Pulitzer. Es el magnifico retrato de la condena de una mujer por desear ser libre y de su guapo enamorado, prometido de su prima, que, preso de las convenciones sociales, se ve obligado a renunciar a la mujer que ama sin darse cuenta de cómo ha caido en la trampa de esas convenciones hasta que es demasiado tarde.

Mientras su carrera literaria asciende, la personal no va tan bien. En 1913, a los 51 años, decide divorciarse acabando con un matrimonio infeliz y sus posteriores relaciones no fructificaran con éxito. Pero al contrario que sus desgraciadas heroinas, Edith Warthon consigue realizar sus sueños de éxito y realización personal. Durante la Iª Guerra Mundial, colaboró en la atención a los heridos y trabajó duramente a favor de la causa aliada, lo que le valió la Legión de Honor y de cuya etapa dejó la novela "Un hijo en el frente". Y dejó muchísimas otras novelas profundas y magníficas que ahora están publicándose en castellano.

Convertida en una personalidad, Edith murió en su casa de Francia en 1937. Pero sus novelas tienen tal actualidad en el reflejo del alma humana, no solo de la mujer, que merece un lugar entre los grandes literatos de la historia.

Camarada_Ane / Edith Wharton / in: Retratos de la Historia.

domingo, 2 de diciembre de 2012

CRONOLOGÍA DE LOS REYES DE BÉLGICA



REYES DE BÉLGICA
REYES DE LOS BELGAS
 
 

Cronología de los reinados de los monarcas belgas

Dinastía de Nassau / Casa de Nassau-Orange-Dietz-Dillenburg



-Guillermo I, 1772-1843, Rey de los Países-Bajos en 1815-1840, Rey de Bélgica en 1815-1830

Revolución Belga en septiembre de 1830 / Estalla la insurrección popular y el secesionismo belga / Guillermo I presenta su candidatura al trono belga en un desesperado intento por evitar que Bélgica se separe de los Países-Bajos, pero es automáticamente rechazada / El Gobierno Neerlandés intenta, infructuosamente, aplastar militarmente a los insurrectos.

04-10-1830: Bélgica se proclama reino independiente de los Países-Bajos / El Congreso Nacional Belga ofrece la corona al Príncipe Luis de Orléans, Duque de Nemours y 2º hijo del rey Luis-Felipe I de los Franceses / Luis-Felipe I rehusa en nombre de su hijo por temor a desencadenar un conflicto europeo en el que Francia se encontraría sola frente a Gran-Bretaña.

Los Belgas ofrecen la corona al duque Leopoldo de Sajonia-Coburg-Gotha, viudo de la Princesa Carlota de Gales, el 26 de junio de 1831.





Dinastía de Wettin / Casa de Sajonia-Coburg-Gotha



-Leopoldo I de Sajonia-Coburgo-Gotha, 1790-1865, Rey de los Belgas de 1831 a 1865

21-07-1831: Leopoldo I jura la Constitución Belga / La fecha de su jura se convierte en Fiesta Nacional.

02-08-1831: Entrada oficial de Leopoldo I en la ciudad de Lieja / Declaración de guerra de los Países-Bajos / Francia acude al socorro de Bélgica y el ejército neerlandés bate retirada.

09-08-1832: Leopoldo I se casa con la Princesa Luisa de Orléans, hija del rey de los Franceses Luis-Felipe I.

1839: Guillermo I de Holanda reconoce oficialmente la independencia y soberanía de Bélgica.





-Leopoldo II, 1835-1909, Rey de los Belgas de 1865 a 1909, Rey del Congo en 1885

-Alberto I, 1875-1934, Rey de los Belgas de 1909 a 1934 (muerto en accidente de montaña)

Iª Guerra Mundial / Alemania viola la neutralidad Belga en 1914 e invade su territorio.





-Leopoldo III, 1901-1983, Rey de los Belgas de 1934 a 1951 (abdica)

1935: Muere en accidente de automóbil la reina Astrid de Suecia, consorte de Leopoldo III desde 1926.

1939: IIª Guerra Mundial / Violación de la neutralidad Belga / Invasión & ocupación Alemana 1940.

28-05-1940: el Ejército Belga es derrotado y se rinde a los Alemanes / Leopoldo III permanece al frente del Estado y renuncia a huir al extranjero para evitar la eventual división del país por parte del IIIer Reich.

11-09-1941: Leopoldo III se casa con Lilian Baels.

Deportación del rey Leopoldo III y de su familia a Alemania en 1944-1950, al producirse el desembarco de los Aliados: a la fortaleza de Hirschtein primero y a Strobl, en Austria, después. La familia real es liberada por los americanos el 7-05-1945.

Regencia de Carlos, Conde de Flandes de 1944 a 1950 / Liberación de Bélgica en 1945

Un referéndum invita a Leopoldo III a volver a Bruselas en 1950 / Crisis de la Monarquía debida a los enfrentamientos entre "leopoldistas" y "anti-leopoldistas".

11-08-1950, el rey Leopoldo III nombra a su primogénito Balduino "Príncipe Real", lo que implica delegarle sus poderes. / El Príncipe Balduino jura la Constitución en presencia de las cámaras reunidas, en medio de una gran tensión y de manifestaciones republicanas.




16-07-1951, Leopoldo III abdica la corona en su hijo y heredero Balduino I.

-Balduino I, 1930-1993, Rey de los Belgas de 1951 a 1993

17-07-1951, Balduino I se convierte en el quinto rey de los Belgas.

1955: viaje oficial y gira de Balduino I en el Congo Belga / Manifestaciones de parte de los congoleños a favor de una mayor autonomía y de una soñada independencia.

1957: creación de la Comunidad Económica Europea.

1958: Exposición Universal en Bruselas.

1959: Bélgica concede la Independencia del Congo.

16-09-1960, Balduino I anuncia su compromiso con una súbdita española, Fabiola de Mora y Aragón.

15-12-1960: Balduino I y Fabiola de Mora y Aragón contraen matrimonio en la catedral de los Santos Miguel y Gúdula de Bruselas / En junio de 1961, el Palacio Real anuncia el embarazo de la reina Fabiola que se traducirá en el primer aborto de los 4 que padecerá en total, confirmando su imposibilidad para tener descendencia.

1971: propuesta de ley Lallemand-Michielsen para legalizar el aborto en Bélgica; la propuesta es rechazada gracias a las presiones de numerosas figuras políticas, de la Iglesia Católica y del rey.

1975: el Gobierno Belga impide a los reyes a asistir a los funerales del dictador español Francisco Franco.

1983: Fallece el ex rey Leopoldo III, padre del rey Balduino I.

1990: Balduino I se opone nuevamente a sancionar el proyecto de ley abortista aprobado por el Parlamento, amparándose en su conciencia de católico y provoca una grave crisis institucional / El Gobierno y el Parlamento Belga encuentran una argucia "legal" en la Constitución para "suspender o incapacitar" temporalmente al rey en sus funciones y así sancionar la ley aprobada por mayoría, el 03-04-1990. / Balduino I es restablecido, tras una votación de las dos cámaras, en sus funciones de Jefe de Estado el 05-04-1990.

1991: los médicos diagnostican al rey Balduino la "Enfermedad de Barlow", encontrando calcificaciones en la válvula mitral de su corazón, y le operan de urgencia.

31-07-1993: Balduino I fallece de un infarto en su residencia veraniega de Motril (España) / Le sucede en el trono su hermano Alberto, Príncipe de Lieja, casado con la princesa Paola Ruffo di Calabria.




-Alberto II, 1934-.... , Rey de los Belgas de 1993 a 2013.

09-08-1993: Alberto II jura la Constitución Belga ante las cámaras del reino, como 6º rey de los Belgas.

17-02-1994: Alberto II firma la nueva Constitución que convierte al reino de Bélgica en un Estado Federal / El monarca estima que su papel principal es el de alentar y sostener el entendimiento entre el nivel federal, las tres regiones y las tres comunidades, y defiende un mayor conocimiento de las tres lenguas co-oficiales: francés, flamenco y alemán. / Partidario de una sociedad multicultural, denuncia regularmente el alarmante aumento del racismo y de la xenofobia, defendiendo y patrocinando activamente el Centro de Igualdad de Oportunidades y la lucha contra el racismo. / Desde su subida al trono, Alberto II se ha negado categóricamente a recibir representantes de partidos de extrema-derecha y a invitarles a las recepciones del Palacio Real / Contrariamente a su antecesor y hermano Balduino I, Alberto II relega sus creencias religiosas al ámbito de lo estrictamente privado para no entorpecer la modernización democrática y la aprobación de las nuevas leyes votadas por el Parlamento, y defiende la laícidad del Estado / Pese a la oposición de la Iglesia Católica, Alberto II firmará las leyes que despenalizan la eutanasia y reconocen los matrimonios homosexuales.

1996: estalla el "Caso Dutroux", al ser arrestado el asesino, secuestrador, torturador y violador de 6 menores y adolescentes; una serie de errores policiales y judiciales en el caso provocan airadas protestas sociales y ponen en entredicho la eficacia de la Justicia Belga. / Durante una semana, tanto el rey Alberto II como la reina Paola reciben a todos los padres de las víctimas, y promueven la creación de Child Focus en Bruselas, organización europea para niños desaparecidos y sexualmente explotados / Durante esos meses tan críticos, tan solo la institución monárquica sale reforzada y como mejor valorada por la opinión pública.

2006: Alberto II reforma y moderniza la institución monárquica, abriéndola a los medios de comunicación / Supresión del cargo de "Gran Mariscal de la Corte", juzgado trasnochado.

2010-2011: grave crisis política que dura 541 días, y que deja Bélgica sin un Gobierno estable y fuerza al Rey a asumir la dirección de los asuntos de Estado, al no existir un entendimiento entre los partidos políticos / Alberto II evita que Bélgica estalle y se divida a pesar del enfrentamiento entre walones y flamencos.

05-12-2011: el socialista Elio di Rupo es elegido Primer Ministro y pone fin a la crisis política que amenazaba la supervivencia de Bélgica.

2012: la prensa se hace eco de rumores persistentes sobre una posible abdicación en 2013 del rey Alberto II en su hijo y presunto heredero Felipe, Duque de Brabante, debido a sus problemas de salud.

03-07-2013: Alberto II anuncia oficialmente por TV su próxima abdicación en su heredero.

21-07-2013: el rey Alberto II abdica la corona en su hijo y heredero el Duque de Brabante, que pasa a ser proclamado nuevo rey de los Belgas con el ordinal de Felipe I.



-Felipe I, 1960-...., Rey de los Belgas desde 2013 a actualmente.

21-07-2013: Felipe I jura la Constitución Belga y se convierte en el 7º rey de los Belgas, la misma mañana en que abdica solemnemente su padre y predecesor en el trono, Alberto II. / Por economía, los nuevos monarcas rehúsan invitar a las otras testas coronadas europeas y a otros jefes de Estado a las ceremonias oficiales y reducen a la mínima expresión los festejos.

05-12-2014: Fallece la Reina Viuda Fabiola de Bélgica, consorte del difunto rey Balduino, en el Castillo de Stuyvenberg.







 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Cita de la Semana



"Los hombres se casan por cansancio y las mujeres por curiosidad. En lo único que coinciden es que, al cabo de los años, ambos se desilusionan."

Frase de: Oscar Wilde, dramaturgo, escritor y poeta (1854-1900).

jueves, 29 de noviembre de 2012

EL PRÍNCIPE DE SOUBISE


CHARLES DE ROHAN
DUQUE DE ROHAN-ROHAN
PRÍNCIPE DE SOUBISE
1715 - 1787
 
 



Charles de Rohan, Príncipe de Soubise (1715-1787), duque de Rohan-Rohan y de Ventadour, señor de Roberval, par y mariscal de Francia en 1758, fue un militar y ministro de los reinados de Luis XV y Luis XVI de Francia. Último representante varón de su ilustre rama, fue también el bisabuelo del último príncipe de la Casa de Borbón-Condé, el duque de Enghien, asesinado por Napoleón Bonaparte en los fosos del castillo de Vincennes en 1804.

El célebre príncipe de Rohan-Soubise nació en Versailles el 16 de julio de 1715, siendo hijo de Jules François Louis de Rohan, príncipe de Soubise, teniente-capitán de los Gendarmes de La Guardia del Rey, y de Anne-Julie Adélaïde de Melun d'Epinoy. Sus padres fallecerían juntos en París, víctimas de la viruela en 1724. Huérfano de padres con 9 años de edad, su educación es entonces confiada a su abuelo el príncipe Hercules-Mériadec de Rohan-Soubise, que vive en la corte. De este modo, introducido en el entorno del rey Luis XV (de su misma edad), se convierte en su compañero de juegos y en su más leal amigo hasta el fin de su vida.

Carrera militar y política

 
Retrato del Rey Luis XV de Francia y de Navarra (1710-1774); obra de J.B. Van Loo.

El Príncipe de Rohan-Soubise inaugura con prontitud una fulgurante y prometedora carrera: mosquetero gris a sus 17 años, capitán a sus 18, brigadier a sus 25, mariscal de campo a sus 28. Ayudante de campo e íntimo amigo del rey Luis XV, protegido además por la favorita regia, Madame de Pompadour, participa en la famosa batalla de Fontenoy en 1745 y es nombrado teniente-general en 1748, justo un año antes de heredar del señorío de Roberval, de Rhuis y de Saint-Germain.

En 1751, Luis XV le nombra gobernador general de Flandes y de Henao (Hainaut), además de gobernador, jefe y gran baílio de la ciudad de Lille. El mismo año dimitía de su cargo de gobernador de Champagne. Cuatro años después (1755), el rey le nombra ministro de Estado, dándole asiento en el Consejo de Arriba. De 1754 a 1756, será efectivamente un ministro con cartera: el rey le nombra controlador general de Finanzas (Ministerio de Hacienda).

En 1756, Austria provoca una nueva guerra contra Prusia, al pretender recuperar el ducado de Silesia que había perdido a manos de Federico II de Prusia. El Príncipe de Rohan-Soubise es enviado por Luis XV para dar su ayuda a Austria, encabezando un ejército. Sin embargo, y gracias a los errores y titubeos de su homónimo alemán el Príncipe de Sajonia-Hildeburghausen, es derrotado en la batalla de Rossbach en 1757. Soubise pierde el control de sus tropas y la descoordinación provoca la esperada catástrofe. La noticia de este desastre militar dará la ocasión, en Francia, a la opinión pública de mofarse abiertamente del protegido de la Marquesa de Pompadour (y de ésta, a través de Soubise), a través de pamfletos y canciones insultantes que serían recopiladas bajo el título de "La Soubisade".

Pese a todo, Soubise conseguirá resarcirse y saborear la revancha en 1758, venciendo en Sondershausen y en Lutzelberg. Ambas victorias, que jamás borrarán su derrota de Rossbach muy a su pesar, le valdrán el reconocimiento del rey quien le concede el mariscalato. En 1761, Soubise está al mando del Ejército del Rhin, formado por 110.000 hombres. Derrota al duque de Brünswick en Johannisberg en 1762. La Guerra de los Siete Años concluiría por el Tratado de Hubertsburg, firmado entre Francia, Austria y los príncipes alemanes, cediendo definitivamente Silesia a Prusia. Tras ese conflicto, el Príncipe de Soubise se mantiene en el candelero de la corte y su posición se ve reforzada por la protección de la nueva favorita real, la Condesa du Barry. En aquel momento, no existe personaje más importante e influyente en Versailles: se beneficia de todos los favores sin pedirlos.

En mayo de 1774, cuando fallece su gran amigo y protector el rey Luis XV, será el único en seguir a pie su ataúd, cabeza descubierta y bajo la lluvia. Un gesto que le honrará para siempre y sorprenderá a sus contemporáneos.

Con el nuevo monarca, Luis XVI, el Príncipe de Soubise se ve confirmado en su puesto de ministro de Estado, muy a pesar de sus relaciones con la difunta Marquesa de Pompadour y de la ex-favorita exiliada Condesa du Barry. Sin embargo, empiezan los reveses para él de una manera indirecta: primero con el escándalo de la bancarrota de su yerno, el Príncipe de Rohan-Guéméné, y luego con otro de peores proporciones y consecuencias, el Asunto del Collar de la Reina, que hunde a su otro pariente el Cardenal-Príncipe de Rohan en el descrédito. Salpicado indirectamente por esos dos sucesivos escándalos, el Príncipe de Soubise se retira del escenario público y dimite de su cargo ministerial. Muere tres años más tarde en su magnífico palacio parisiense, el 1 de julio de 1787, golpeado por una apoplejía a la edad de 72 años. De sus tres sucesivos matrimonios tan solo obtuvo dos hijas, significando la extinción de la rama de los Rohan-Soubise con su desaparición.

Personalidad


El príncipe fue un hombre de gran valentía a lo largo de su carrera militar, pese a no tener el necesario genio de estratega; fue bravo, infatigable y puntilloso en cuestiones disciplinarias, además de ser muy humanitario con sus soldados. Pese a sus grandes cualidades, a sus virtudes, la opinión pública no le perdonó la derrota de Rossbach en 1757, y fue su cruz hasta el fin de sus días aunque posteriormente consiguiera dos victorias sucesivas sobre el enemigo prusiano.

En su vida privada, tuvo una vida sentimental bastante movidita. Cuando en 1734 se casa por primera vez, la novia tiene tan solo 12 años de edad (y él 19); la pierde cinco años más tarde y se vuelve a casar en 1741, con una princesa de 24 primaveras, teniendo él 26. Cuatro años después enviuda al fallecer ésta en el parto. En 1745 contrae por tercera vez matrimonio con una linajuda princesa alemana: Ana-Victoria-Maria-Cristina, Princesa de Hessen-Rheinfelds-Rothenburg. Como su esposo, ésta tiene una vida agitada: es arrestada en 1757, por orden del rey, cuando intentaba fugarse con 900.000 libras en diamantes y joyas para reunirse con su amante. Soubise, tremendamente disgustado por el escándalo, la devuelve a su familia con una asignación anual de 24.000 libras y la separación de cuerpos (divorcio).

 
Retrato de la Princesa Ana Victoria Maria Cristina von Hessen-Rheinfels-Rothenburg, Princesa de Soubise, Duquesa de Rohan-Rohan y de Ventadour (1728-1792).


Gran seductor de mujeres y jovencitas, el príncipe no fue un marido modélico y muy fiel a sus tres esposas sucesivas. Mantuvo a la señorita Guimard en el lujo más elegante e increíble, y se echó otra amante de 15 años cuando él ya era un setentón en ciernes.

Libertino pero gran bibliófilo, representó perfectamente el espíritu del Siglo Ilustrado, como lo prueba su correspondencia con Voltaire. Melómano y organizador de conciertos en su palacio de París, es él quien ordenó instalar el primer quiosco de música en Francia (inventado por Lord Ranelagh en Inglaterra), en los jardines del castillo real de La Muette, del cual era gobernador.

En cuanto a sus aficiones culinarias, a él se debe la "salsa Soubise", en una época en que era elegante y bien visto ser un chef amateur con inventiva. El gastrónomo Soubise se hizo célebre con su salsa a base de cebollas que acompañaban sus viandas, huevos duros y verduras.

Las Hijas



-C
harlotte Elisabeth Godefride de Rohan-Soubise (1737-1760), la primogénita del Príncipe de Soubise y único fruto de su primer matrimonio con la Princesa Anne-Marie-Louise de La Tour d'Auvergne, casaría con el Duque Luis V José de Borbón, 8º Príncipe de Condé (1736-1818). Fue la madre de sus tres hijos antes de fallecer prematuramente a la edad de 23 años:

-Luis VI Enrique de Borbón, 9º Príncipe de Condé (1756-1830)

-Maria de Borbón-Condé (1756-1759).

-Luisa Adelaida de Borbón-Condé (1757-1824), Abadesa de Remiremont y luego del Temple.



-Victoire Armande Josèphe de Rohan-Soubise (1743-1807), medio-hermana de la anterior e hija del segundo matrimonio del Príncipe de Soubise con la Princesa Ana-Teresa de Saboya-Carignano, fue más conocida como "Madame de Guéméné" o como "Princesa de Guéméné", tras contraer matrimonio en 1761 con su primo Henri Louis Marie de Rohan, Príncipe de Rohan-Guéméné (1745-1809), gran chambelán de Francia y sobrino del célebre Cardenal de Rohan, víctima del famoso asunto de "El Collar de la Reina" en 1785.

Por su parte, la hija del Mariscal de Soubise ostentó el cargo de Gobernanta de los Infantes de Francia (hijos del rey Luis XVI) y de la futura Duquesa de Fleury.

Su marido y ella se instalarían en París, en un palacio construído en la entonces Place Royale (actual Plaza de los Vosgos), en el cual llegaría a vivir en el siglo XIX el famoso escritor Victor Hugo.

El fastuoso tren de vida de la pareja les llevaría a contraer deudas por valor de 30 millones de libras de entonces, por lo que no pudiendo hacer frente a la desastrosa situación financiera causada por su dispendiosa manera de vivir, tuvieron que declararse en bancarrota. El escándalo fue tan enorme que Luis XVI les tuvo que pedir que dimitieran de todos sus cargos en la corte y abandonasen Versailles en octubre de 1782.

Cuando estalló la Revolución de 1789, los Príncipes de Rohan-Guéméné optaron por emigrar a Alemania, aprovechando su condición de príncipes del Sacro Santo Imperio Romano Germánico. La pareja tuvo un hijo nacido en Versailles el 18 de enero de 1764: el Príncipe Charles Alain Gabriel de Rohan-Guéméné, Duque de Montbazon y Par de Francia.

martes, 27 de noviembre de 2012

LA EXTRAVAGANTE DUQUESA DE NEWCASTLE





LADY MARGARET LUCAS CAVENDISH
DUQUESA DE NEWCASTLE
1623 - 1673
 
 

"Madge la loca"
 
Fue una aristócrata y escritora inglesa, más conocida por la biografía que ella misma escribió sobre su marido, y que fue publicada en 1667, en pleno reinado de Carlos II.

Lady Margaret Lucas nació en el seno de una de las más opulentas familias aristocráticas del condado de Essex, octava hermana de los ocho retoños nacidos del matrimonio de Sir Thomas Lucas de Saint-John de Colchester, Sheriff de Essex, y de la Honorable Elizabeth Leighton. Muy conocidos fueron dos de sus hermanos, Sir John Lucas (1606-1671), 1er Barón Lucas de Shenfield & Par de Inglaterra -a partir de 1645-, y Sir Charles Lucas de Colchester -Lord Lucas a título póstumo- (1613-1648), que fueron figuras de proa del movimiento realista durante la Guerra Civil británica.

Presentada e introducida en la corte del rey Carlos I en 1643, se convirtió en dama de honor de la reina Enriqueta-Ana de Francia, a la que siguió en el exilio instalándose en la corte del joven rey Luis XIV de Francia (1644), tras la derrota de las tropas reales en Marston Moor. Fue en el curso de su estancia en el exilio francés donde conoció al que sería su marido, Sir William Cavendish, Barón de Ogle, 1er Marqués de Newcastle (1592-1676) -y futuro 1er duque de Newcastle-; al contraer matrimonio en 1645, se convertía en su 2ª esposa, teniendo ella 22 años y él 53. Era entonces un hombre inmensamente rico, perteneciente a una de las más eminentes familias británicas (los Condes de Devonshire), y que desempeñaba el cargo de gobernador del Príncipe de Gales -futuro rey Carlos II-. Sin embargo, dimitió de su cargo en el curso de las maquinaciones políticas que iban a desembocar en la guerra civil inglesa y optó por exiliarse.




 
Retrato de William Cavendish & de Margaret Lucas, Marqueses de Newcastle; obra de Rubens.

En 1651, Margaret regresó a Inglaterra para una breve estancia durante el mes de noviembre, empleando su tiempo en escribir su primera obra.

De regreso a Inglaterra con la "Restauración" de 1660, que ponía un término a la república dictatorial puritana de los Cromwell y devolvía el trono a Carlos II, Lord William Cavendish fue recompensado con la erección de su marquesado en ducado y Margaret se convirtió en la flamante 1ª Duquesa consorte de Newcastle (1665).

Siempre atenta a los chismorreos y rumores cortesanos, y de los secretos más íntimos de sus contemporáneos, Margaret encontraría de sobras buen material en terreno tan abonado para sus trabajos literarios.



Mujer poeta, filósofa, ensayista, dramaturga y, sin duda, eficiente e incansable publicista de si misma y de sus obras, dió el primer paso, sin precedentes entre las mujeres de tan alto rango, publicando ella misma sus trabajos sin adoptar seudónimos, consciente del peligro que acechaba a los escritores cuando éstos, por miedo y prudencia, publicaban sus obras bajo nombres falsos y exponiéndose a ver cómo otros se atribuían el mérito o las ideas. Hasta este punto era consciente del valor de la propiedad intelectual. Puntualicemos que, pese a haber recibido una educación propia de las mujeres de su tiempo, que se limitaba a la música, el baile, la escritura, el saber estar, las manualidades domésticas y otras artes del estilo, Margaret se hizo a si misma gracias a su sed de saber y su enorme curiosidad.

 
Retrato de Samuel Pepys (1633-1703)


El famoso cronista londinense y contemporáneo de la duquesa, Samuel Pepys, dijo de ella que era una "... loca, vanidosa y ridícula..." . Sus enemigos y detractores, que la desprecian por su condición de fémina y por su osadía de convertirse en escritora aplaudida, se burlan de su extravagancia en el momento de vestirse: original hasta en el más nimio detalle, crea sus propios vestidos y los luce sin ruborizarse, creando escuela... Lo que está claro es que, como escritora, se salía de lo normal; en su obra "New Blazing World", Margaret escribió la que se considera como la primera novela de ciencia ficción de la época. Y, prodigiosamente activa, permanece siendo la única mujer de su tiempo en haber publicado más de un libro, al menos en Europa.

 
Retratos de Thomas Hobbes (izq.) y de René Descartes (derecha).


Como filósofa, Margaret rechazó el pronunciado Aristotelianismo del siglo XVII en su "Natures Pictures", y combatió los puntos de vista de Thomas Hobbes (rebatiendo su "Leviathan"), de René Descartes (argumentando sobre la dignidad y racionalidad de los hombres y los animales), Robert Boyle y otros eminentes miembros de la Royal Society de Londres, que frecuenta asiduamente pese a que, por su condición de mujer, le es inicialmente vetada la asistencia.

Interesada en todos los avances científicos, criticó a los experimentalistas argumentando que la razón debía guiar los sentidos, y anotó la desconfianza existente acerca de los telescopios y microscopios, cuando ella disponía de una colección de 7 telescopios adquiridos por su marido entre 1644 y 1660, y que utilizaba para observar el firmamento, tal era su entusiasmo por la astronomía.

 
Arundel House fue, a partir de 1667, la sede de la Royal Society de Londres; obra de Cornelis Bol, s. XVII.


Tras una obstinada insistencia, la duquesa consigue asistir a una sesión de experimentos de Robert Boyle en la Royal Society (1667). La victoria no fue fácil: sus insistentes peticiones provocaron un alud de discusiones entre los académicos, y no pocos desaires por parte de éstos, antes de que se avinieran a concederle ese deseo.

Retirada en las posesiones de su marido, en Welbeck Abbey (Nottinghamshire), Margaret Lucas-Cavendish, duquesa de Newcastle, fallece súbitamente el 15 de diciembre de 1673, con tan solo 50 años y con nada menos que 14 obras publicadas en su haber. Tal es su prestigio, que Carlos II dispone que sea sepultada con honores en la Abadía de Westminster (Londres), privilegio que se concede únicamente a los personajes más relevantes del país.


 
Estátuas yacentes de las tumbas de William Cavendish y Margaret Lucas, Duques de Newcastle, en la Abadía de Westminster, Londres.
 

El duque de Newcastle, viudo y aquejado de la enfermedad degenerativa de Parkinson, moriría 3 años después, en 1676, y a la avanzada edad de 84 años.

En sus "Opiniones Filosóficas y Físicas", la duquesa escribió sobre la condición de las mujeres de entonces:

"Paupérrima educación, exclusión de las instituciones públicas, subordinación política y desamparo, dictados fisiológicos desde la niñez, y la convicción social en ver a las mujeres como seres incompetentes, irresponsables, incapaces de inteligencia e irracionales."

Algunas de sus obras importantes, entre las 14 que dejó a la posteridad, fueron:

-Poems and Fancies, 1653

-Philosophical and Physical Opinions, 1655

-Natures Pictures, 1656

-A True Relation, 1656 (autobiografía)

-Playes & Orations of Divers Persons, 1662

-Philosophical Letters, 1664

-New Blazing World, 1666

-The Convent of Pleasure

-Atomic Poems

-The Life of William Cavendish, 1667 (biografía de su marido)

-Observations upon Experimental Philosophy, 1668

-Grounds of Natural Philosophy, 1668

etc.



LA DUQUESA EXCÉNTRICA Y GENIAL

Texto de Pola Oloixarac
Correcciones de Arnau Lucas.


 
Retrato de Robert Boyle (1627-1691)
 
  Es mayo de 1667, Robert Boyle se apresta a disolver un cordero en ácido sulfúrico. Hombres de negro y peluca rizada lo secundan, y la Duquesa de Newcastle asiste maravillada al desfile de experimentos: bombas de vacío, imanes, telescopios –Boyle expone su teoría del color, Hooke le muestra su microscopio-. La Duquesa recorre la Royal Society de Londres (donde Newton postularía la gravedad dos décadas después) con un vestido de cola de seis metros, que manejan sus seis doncellas. Es la primera mujer a la que se permite presenciar esas ceremonias. En la calle, una multitud se agolpa para verla pasar; de frente, algunos la confunden con un joven caballero, porque también lleva un sombrero de ala ancha a la D'Artagnan y una entallada chaqueta de montar.




Para entonces la Duquesa de Newcastle ya era la autora más versátil del barroco inglés. Catorce años antes, en 1653, publicaba sus Atomic Poems, fantasías sobre la teoría atómica y De rerum Natura de Lucrecio, precedidas de algunas cartas defendiendo las capacidades femeninas para la poesía (verbigracia: si es deseable que tejamos, ¿por qué no escribir poesía, que es tejer con el cerebro?); tres meses después se imprime Philosophical Fancies, donde propone una alternativa para el sistema mecánico de la naturaleza; en 1655, un libro sobre física y metafísica, con una carta arengando a Cambridge y Oxford a que lean sus escritos. Se había puesto en duda que sus textos fueran la obra de una mujer, y se conjeturó que el verdadero autor era Lord Cavendish, su marido. Ansiosa por ser leída y discutida por las eminencias de su tiempo, piensa que quizás no asimilen sus ideas de manera inmediata; mientras, la Duquesa publica una historia de sí misma, algunas obras de teatro y un libro con escenas de la naturaleza. Y como sus interlocutores soñados persisten en ignorarla, recurre a un subterfugio incomparable: publica en 1663 un falso epistolario, Philosophical Letters, donde intercambia cartas con una mujer ficticia y discute sus propias ideas oponiéndose al mecanicismo de Hobbes, a Van Helmont y Descartes.

En 1666, cuando la peste negra asola Londres, aparece la primera novela de ciencia-ficción, The Blazing World, que relata la existencia de otros mundos a los que se llega por el Polo Norte, donde la narradora se pasea entre civilizaciones y decide invadir Inglaterra con un blitzkrieg de hombres-pájaro, ataques submarinos de hombres-pez y catapultas de diamantes que arrojan piedras de fuego. En el frontispicio del libro, la Duquesa posa para el lector… en toga. En el epílogo, invita gentilmente a los lectores interesados a convertirse en sus súbditos.

Escribe con la irresponsabilidad de una niña y la arrogancia de una Duquesa, reprobó Virginia Woolf. ¿Por qué no tradujo los clásicos, por qué no intercambió cartas con los genios masculinos de su tiempo? La Duquesa tenía "una inclinación salvaje por la extravagancia" que la privó de gozar, lamenta Woolf, de la humilde, oscura carrera a la que podía aspirar una mujer cuando publicar un libro con el nombre propio era una trasgresión emparentada con el ridículo.


Tres damas fueron reconocidas como intelectuales entonces: Anna Maria von Schurman (un libro sobre la educación de las mujeres), la Princesa de Bohemia (se cartea con Descartes) y Anne Conway (un libro anónimo y póstumo). La Duquesa, no. Aunque conoció a Hobbes, Gassendi y Descartes (los Cavendish fueron mecenas de los primeros), la Duquesa sólo mantuvo correspondencia en inglés con Glanville y Huygens, deidades menores; participaba en silencio de las tertulias ofrecidas en su castillo, donde Hobbes era un familiar, y se retiraba a sus habitaciones a despotricar contra lo que había escuchado o presentido. Su verdadera vida, escribió, estaba atesorada en sus libros; en su obra de teatro The Convent of Pleasure (1668) describe una comunidad de mujeres solas, libres y felices (con apuntes para un amor lésbico); en The Blazing World, explica que al escribir ha construido "un reino para sí misma", lo que le da más gloria y placer "de la que jamás sintieron Alejandro o César al conquistar el orbe terrestre".

Llega al teatro de Londres con un vestido de encaje por donde se adivinan sus pezones; especula sobre la naturaleza de la luna y la materia infinita; sale corriendo del laboratorio de su castillo con las enaguas incendiadas; diseña sus vestidos y los de sus damas; critica la noción de verdad única, la óptica de Hooke y el método experimental; se da cuenta que sus ideas van más rápido que sus dedos y contrata un amanuense, John, al que sienta al lado de su puerta a la espera del grito: "¡John, John, tengo ideas!"  
 

 

Antes de entregarse a la grafomanía, la joven Margaret (de soltera apellidada Lucas, hija de un rico baronet, sheriff de Essex) fue dama de honor de la Reina Enriqueta María de Francia.
Escapando de la guerra civil se exilió con la corte en Francia y allí conoció a Lord William Cavendish, entonces Marqués de Newcastle, con quien más tarde (al cabo de un volumen de poemas amorosos) se casaría.

En el prefacio de sus Observations upon Natural Philosophy la Duquesa escribe: "Es probable que, como dicen, mi hábito de escribir constantemente sea una enfermedad. Pero entonces debe tratarse de la enfermedad más augusta, pues tengo el honor de estar infectada con el mismo mal que marcó las vidas de Agustín, Cicerón, Homero, Paracelso…" (la lista sigue).


La ciencia del siglo XVII abunda en fantasías violentas, de alto voltaje sexual. Según Bacon, el científico, debe arrancarle a la naturaleza su secreto, perseguirla hasta su recámara y violarla si persiste en no entregárselo. La discusión intelectual que Margaret buscó, en vano, era un acontecimiento indescifrable para la época, como lo siguió siendo para el canon feminista inglés, que no le perdonó lo desparejo de su prosa, su fama de excéntrica, su desmesura (retrocesos en la causa). (Esto último quizás es justo: acostumbrada a vagabundear por su castillo, un cuarto propio le hubiera resultado inhabitable.) Como Bathory, que también fue prolífica pero en asesinatos, la Duquesa no puede comprender la censura ajena –su connubio con su yo escritor es demasiado íntimo, absoluto-. Escribir es algo que corresponde a su altísima dignidad; fue pionera en hacer de la escritura una forma de visibilidad, una jactancia, una aventura.



 

lunes, 26 de noviembre de 2012

CURIOSIDADES -86-

"Mi imperio por un hombre!"



Poquísimas mujeres, y mucho menos reinas y emperatrices como Catalina II "la Grande" de Rusia (1729-1796), gastaron tanto oro en la historia para satisfacer sus ansias de amor y pasión. Catalina II no tenía medida en cuanto a asuntos de corazón se refiere; gastó en ellos sin contar.

Teniendo en cuenta que el presupuesto anual del Estado Imperial Ruso era entonces de 70 millones de rublos, la emperatriz repartió y regaló, literalmente, 92 millones a sus amantes a lo largo de su reinado. Si eso no es generosidad,...

domingo, 25 de noviembre de 2012

1847: EL ASESINATO DE LA DUQUESA DE PRASLIN


UN SANGRIENTO CRIMEN EN LA ALTA SOCIEDAD



París, 18 de Agosto de 1847
Al alba del día 18 de agosto de 1847, surgen terribles gritos desde el palacio sito en el número 55 de la calle del Faubourg-Saint-Honoré. Ruidos, muebles tirados, gritos desgarradores,... un breve silencio y luego pasos. La campanilla de la alcoba de la Duquesa de Choiseul-Praslin advierte a los criados. Éstos están hasta la coronilla de sus señores y de sus incesantes peleas conyugales, que duran desde hace tiempo. Sus excelencias discuten día si y día también. El ambiente es tan tenso que se puede cortar con cuchillo. Acuden rechinando de los dientes. Entran en las habitaciones de la duquesa y ¡horror! ante el espectáculo que se ofrece a sus ojos. Una auténtica carnicería que da náuseas; su señora de 40 años, yace en el centro de la estancia, en medio de un charco de sangre y aún da señales de vida pese a las decenas de heridas que se perciben en su pecho, sin contar con la más grave, en la cabeza. Una pistola se encuentra cerca de ella. Hay salpicaduras de sangre que cubren las paredes, el parquet, las alfombras, las cortinas; los muebles tirados al suelo, rotos; un candelabro de plata tiene aún pegado en su pie trocitos de carne sanguinolenta y mechones de cabellos. La agresión ha tenido que ser muy violenta.

Hay humo que sale de la puerta que da al aposento de su marido, Charles Hugues Théobald de Choiseul, 5º Duque de Praslin y Par de Francia. Aparece, en ese momento, con un aire alelado, como si hubiera caído de otro planeta. Reaccionando, pregunta brutalmente a los criados cual de ellos ha entrado el primero. Manda que avisen a la policía y que acuda un médico. Demasiado tarde, la pobre duquesa exhala su último aliento, sin haber podido pronunciar una palabra ni nombrar a su asesino.

La policía, llegada al lugar de los hechos, constata que la víctima ha resistido valientemente a su agresor. Varios de sus dedos han sido seccionados, sin duda por arma blanca. El inspector, señala a los investigadores que, de todos los accesos a la estancia, solo el que lleva al aposento del duque presenta una puerta forzada. Para colmo, hay un rastro de sangre que marca el recorrido entre los dos aposentos. Descubren que, en el cuarto del duque, acaban de consumirse en la chimenea unas prendas de vestir masculinas, y en una jofaina agua teñida de sangre. La policía pide al duque que se desvista y ¡oh, sorpresa! su ropa interior está manchada de salpicaduras de sangre y, a todas luces, no es la suya. Conclusión: el duque ha matado a su esposa.


 
El Hotel de Sébastiani, en el nº 55 de la calle Faubourg-Saint-Honoré, lugar de los hechos. Fachada del palacio, plano general de la 1ª planta y plano de la escena del crimen.


En este hecho trágico, el protagonista no es un vulgar vagabundo: es un duque y par de Francia. Para poder arrestarle, hace falta el acuerdo del rey y, legalmente, el supuesto asesino beneficia del privilegio de inviolabilidad. De hecho, tan solo la Cámara de los Pares está habilitada para juzgarle y condenarle. Dada esa condición, el sospechoso tan solo es asignado a residencia, prohibiéndole que salga de su domicilio. Las autoridades tan solo pueden asignar a dos policías para guardar la puerta de su habitación. El caso salta a la primera plana de los periódicos parisinos; el escándalo es mayúsculo. La opinión pública reclama la muerte del duque y, de rebote, condena a la clase aristocrática. En las calles de la capital se oye incluso la repetida consigna de "¡Abajo Luis-Felipe!". El rey desearía poder salvar a su amigo pero, para apaciguar las calles, no le queda otra opción que mandarle a la guillotina. El duque entiende que ya no puede contar sobre sus títulos y su condición de Par de Francia, para salvar su cabeza. A partir de aquí, correrá el rumor de un montaje orquestado por el rey para que Praslin escape de la Justicia: consiste en simular su muerte por envenenamiento para, luego, enviarle de incógnito al otro lado del Océano Atlántico... ¿Dónde? A Nicaragua, nada menos.

 
Retrato de Charles Hugues Théobal de Choiseul, Vº Duque de Praslin & Par de Francia (1805-1847)


La noche misma del asesinato de la duquesa, el Duque de Praslin se puso repentinamente a vomitar sangre de manera alarmante. El médico, avisado por la policía que vigila al sospechoso, aconseja que guarde cama. Pero, a la mañana siguiente, su estado empeora. Vuelve a vomitar y se desmaya. ¿Acaso ha enfermado de colera? Nada de eso; el duque se administró una buena dosis de arsénico para no afrontar el juicio. Pese a estar moribundo, es trasladado el 21 de agosto a la cárcel del Palacio de Luxemburgo, donde fallece tres días más tarde sin haber confesado su crimen. Los parisinos están furiosos al ver que les han privado de ver a un duque y par de Francia en el banquillo de los acusados. Para rebajar la más que palpable tensión que reina en la capital, el rey decide organizar un juicio póstumo que declara al Duque de Praslin culpable del salvaje asesinato de su difunta esposa Fanny. Se cierra el caso. Sin embargo, el asunto continúa haciendo mucho ruido en la prensa que estigmatiza la decadencia de una monarquía condenada a caer.

 
Retrato de Luis-Felipe I, Rey de los Franceses entre 1830 y 1848.


¿Qué empujó al aristócrata a asesinar a su esposa? Entre los criados, los crímenes entre cónyuges son habituales pero, entre gente de la alta sociedad, es más bien extraordinario.

En 1824, la boda del duque y de la duquesa es como un cuento de hadas. El duque ha conseguido la mano de la hija de un mariscal corso del Ier Imperio, extraordinariamente bella. Por su lado, la novia Fanny Sébastiani della Porta, consigue hacer realidad su sueño: convertirse en duquesa y en la señora del fabuloso Castillo de Vaux-le-Vicomte. Hasta su décimo embarazo, el duque gusta exhibir en sociedad a su otra mitad. Pero, después de tanto parir, la esbelta anguila se ha convertido en una desbordante ballena ninfómana, que apesta a sudor y le hace escenas sin motivo. Pobre hombre... En 1837, ya está pensando en separarse de ella y echarla literalmente de casa; ya no aguanta más las contínuas escenas conyugales y los ataques de histeria de su media naranja. El gran inconveniente es que, quien tiene el dinero es ella, y él el que posee castillos ruinosos de oneroso mantenimiento. Puesto que no puede separarse de ella, ya que no está dispuesto a renunciar a su dinero, se limita a prohibir a su mujer el acceso a su alcoba y multiplica sus aventuras extra matrimoniales con un alucinante desfile de jóvenes y gráciles amantes. Cosa muy corriente en ese tipo de matrimonios...


 
El Castillo de Vaux-le-Vicomte, principal residencia de los Duques de Praslin.


En cualquier caso, el duque tampoco es que sea de una belleza apolínea. El escritor Victor Hugo lo describe así: "Una boca fea y una horrible sonrisa contraída; es un rubio insípido, pálido, lívido, con un aire inglés. No es ni gordo ni enjuto. No hay raza en sus manos, que son gordas y feas. Siempre parece dispuesto a decir algo que acaba por no decir."

Fanny acaba por abandonar el domicilio conyugal, llevándose consigo a sus diez retoños pero, por mucho que le pese, sigue locamente enamorada de su marido. Le envía decenas de cartas ardientes, en las que le exige que cumpla con sus deberes conyugales. El duque se niega rotundamente.



 
Retrato de Henriette Deluzy-Desportes, amante del Duque de Praslin.


En 1841, el duque decide que su esposa, demasiado enferma de los nervios, ya no verá más a sus hijos si no es en presencia de una gobernanta que acaba de contratar. La sujeta en cuestión, Henriette Deluzy-Desportes, es una despampanante rubia quince años más joven que la duquesa Fanny y, por supuesto, además de ocuparse de los hijos, atiende las necesidades físicas del padre. Adorada por los hijos del duque, va tomando cada vez más importancia en la casa para mayor disgusto de la duquesa. El escándalo de ese ménage-a-trois pronto trasciende más allá del aristocrático barrio del Faubourg-Saint-Honoré. Incluso los hijos del rey intervienen, aconsejando al duque que se separe de la gobernanta cuanto antes. Finalmente, y bajo la amenaza de su mujer de cerrarle el grifo, el duque resuelve despedir a su amante. El pobre hombre, sin embargo, permanece realmente enamorado de Henriette. Ambos continúan carteándose, y la ex gobernanta no está dispuesta a renunciar a su duque. La muy maquiavélica rubia pone entonces en marcha un chantaje emocional: hará creer a ese idiota de duque que se marcha a Inglaterra para casarse supuestamente con otro hombre. Choiseul-Praslin no soporta la sola idea de perderla y, entonces, decide buenamente librarse de su esposa.

Henriette Deluzy-Desportes será arrestada por presunta complicidad en el asesinato de la duquesa Fanny. Pero, la falta de pruebas no dan lugar a un juicio contra ella y la policía se ve obligada a liberarla finalmente. Apenas salida de la cárcel, la ex gobernanta toma el primer barco para Estados Unidos y allí se casa con un reverendo. Fin de la historia.

Cita de la Semana



"Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único."

Frase de: Agatha Christie, novelista (1890-1976).

jueves, 22 de noviembre de 2012

SIR THOMAS II LUCAS of SAINT-JOHN


ASCENSO & CAÍDA DE UN FAVORITO DE ELIZABETH I
 
 

Sir Thomas II Lucas of Saint-John (Saint-John Abbey, Colchester, c.1530 / 24-08-1611), IIº Señor & Caballero de Saint-John de Colchester, IIº Lord o Señor de Dunham Hall, de Sible Hedingham, del Great & Little Horkesley, de Fordham Hall, de Archentines, de Mile End, de Breewood Hall, de Lexden y de la Abadía de Saint-John en el condado de Essex; IVº Señor de Bury Saint-Edmund's Abbey y de Abbott's Hall en el condado de Suffolk.

Fue el hijo primogénito del rico y poderoso Sir John Lucas de Saint-John, de Colchester, y de su primera esposa Mary Abell, hija y heredera de una de las dos familias más ricas del condado de Essex, que habían amasado una fortuna gracias a la indústria textil y el comercio de paños. La otra familia más rica de Essex, apellidada Christmass o Christmas, daría la mano de su hija Elizabeth en segundo matrimonio a Sir John Lucas en 1550, tras enviudar de Mary Abell.

Los Lucas y su especial relación con la dinastía Tudor



El padre, Sir John, había amasado una fortuna sirviendo eficientemente al rey Enrique VIII y a su hijo Eduardo VI. De hecho, cimentó su fortuna gracias a la liquidación de monasterios, conventos y extensas propiedades de la Iglesia que él mismo dirigía para convertirlos en dinero contante y sonante en provecho de la Corona. Eminente jurista salido de Cambridge, fue consejero legal y defensor de los intereses de dos generaciones de la distinguida familia De Vere -los poderosos Condes de Oxford-, consejero privado de la Corona, secretario de Estado, Gran Mayordomo de la Corte de Aumentos para las tierras del Norte y de Trent, y elegido diputado del Parlamento de Londres por Colchester, entre otras cosas.

 
La Abadía de Bury Saint-Edmund (Suffolk), propiedad de la familia Lucas.


El padre de John, Sir Thomas Lucas (c.1470-1531), escudero y caballero, hijo a su vez de un caballero caído en combate durante la Guerra de las Dos Rosas, jurista de profesión, había sido secretario personal del influyente Jasper Tudor, 1er Duque de Bedford y Conde de Pembroke, hermanastro del rey Enrique VI y tío del rey Enrique VII. Y sus servicios debieron de ser tan buenos que, andando el tiempo, el tío del primer monarca Tudor le concedió en propiedad los castillos y señoríos de Oxburgh Hall, de Dunham Hall y de Arwenack Manor entre otros. Su ascenso en la administración real sería coronada por su nombramiento como subfiscal de la Corona para Inglaterra y Gales en 1503, y rematada por su promoción a consejero privado de la Corona y secretario de Estado del rey Enrique VII. Acumula, entonces, honores y prebendas que le dan la oportunidad de agrandar sus dominios (es convertido en Baílio Hereditario de la importante Abadía de Bury Saint-Edmund, en Suffolk) y patrocinar generosamente a su estimada Universidad de Cambridge. Tampoco dejó de lado las oportunidades que ofrecían los enlaces matrimoniales; casado con una noble damisela perteneciente a la gentry del condado de Monmouthshire, Elizabeth Kemys de Raglan, consigue la mano de Margery Gedding de Gedding Hall para su primogénito, Jasper Lucas, que aporta como dote los señoríos de Lackford, Flempton y West Stow, en el condado de Suffolk.

Padre y abuelo habían sentado las bases para edificar una dinastía destinada a prosperar en todos los escenarios. La familia, que ya formaba parte de la baja nobleza terrateniente inglesa (gentry) desde el siglo XIV con el rango de escudero, contando entre sus miembros a juristas, magistrados, parlamentarios, altos funcionarios, caballeros y soldados, no desdeñaba las oportunidades que les brindaba el comercio nacional: se sumó exitosamente a la explotación agraria, a la cría de ganado ovino e instalación de fábricas de lana y paños, obteniendo pingües beneficios mercantiles y contribuyendo a la prosperidad nacional.

1556

Sir Thomas tenía 25 años cuando su padre falleció, heredando una gran fortuna, la vasta mansión y finca solariega de la Abadía de Saint-John, un buen puñado de propiedades inmobiliarias y numerosos feudos. Ambicioso, hambriento de dejar su marca en el mundo, contribuyó a la consolidación de la dinastía Lucas como la primera familia del Este de Inglaterra.

Tras haber cumplido con la tradición familiar, que exigía una sólida formación en Derecho Civil en la Universidad de Cambridge (que su familia patrocinaba generosamente) y en el Inner Temple de Londres, Sir Thomas fue elegido miembro del Parlamento por Colchester, sucediendo a su padre y predecesor en la Cámara de los Comunes. En las décadas siguientes, gracias a sus excelentes relaciones en la corte, y contando sobretodo con el favor de la reina Elizabeth I, consiguió ocupar numerosos cargos de importancia en el seno del Gobierno, aupándole hasta un estatus de poder y prestigio envidiables que le situaron muy por encima de sus vecinos locales.


Retrato de la Reina Elizabeth I de Inglaterra e Irlanda (1533-1603), conmemorando su coronación en enero de 1559.


También desempeñó el cargo de Juez de Paz de Colchester, lo que le llevó a juzgar a los malhechores locales, y el de Registrador, que le otorgaba la dirección y gerencia de los asuntos legales de la ciudad.

La reina Elizabeth I le nombró personalmente, por tres veces consecutivas, Gran Sheriff de Essex, cargo que le convertía en la máxima autoridad policial, política y judicial de la región. Además de tan alta responsabilidad, la soberana le entregó la dirección y gestión de todos los asuntos e intereses de la Corona en el condado.

Pero, más allá de sus obligaciones y cargos oficiales, Sir Thomas Lucas sentía especial devoción por su capitanía al frente de la milicia de Essex. Para ella gastó su dinero y su tiempo sin contar: uniformó y equipó a los milicianos por su cuenta, les armó, preparó y entrenó para repeler eficazmente invasiones extranjeras o sofocar rebeliones internas, recreando así las asociaciones militares caballerescas conformadas por gentileshombres locales a imagen y semejanza de la Edad Media.

A finales del siglo XVI, Essex era uno de los más ricos condados de Inglaterra: "la tierra más rica, comparable a Palestina, en la que fluyen leche y miel", según las propias palabras del cartógrafo John Norden. Del condado fluía un constante tráfico de ganado con la mejor carne de Inglaterra, y convoyes rebosantes de grano y harina, hortalizas frescas, mantequilla, queso, cerveza y licores, cuero, lana y paños hacia el Suroeste para aprovisionar los mercados de Londres. La indústria de la lana vivía su gran auge. Los hilanderos, tejedores, teñidores producían lo mejor y trabajaban en sus casas para luego enviar sus ricos paños a los almacenes de los proveedores de todas las ciudades. En Colchester, gracias a su prosperidad comercial, la población experimentó un crecimiento demográfico considerable, provocando de rebote un "boom" de la construcción: se construyeron casas mucho más allá de las antiguas murallas de la ciudad y se extendieron por la campiña hacia el Sur y al Este hasta llegar al río Colne, donde los barcos atracaban en el puerto fluvial de The Hythe.

Colchester se convirtió en una de las más grandes ciudades de Inglaterra, que sobrepasaba ampliamente el kilómetro de extensión, dotada con una población de unas 10.000 almas. Sus casas, admirablemente bien construídas, combinaban sus blancas fachadas encaladas con el negro enmaderado y sus tejados con rutilantes tejas, estaban perfectamente alineadas con sus calles bien pavimentadas, dónde los transeúntes podían deambular sin temor a hundirse en el fango. A esta idílica planificación urbanística se unía un aprovisionamiento constante de agua fresca en abundancia, procedente de los manantiales de los alrededores, y que alimentaban las numerosas fuentes públicas.

Y, mientras tanto, la familia Lucas también prosperó. Dedicado a la adquisición de riquezas y de un estatus social proeminente, Sir Thomas gestionó tan enérgicamente sus fincas, que consiguió duplicar sus beneficios y rentas, dándole la oportunidad de poder reinvertirlas en la compra de más tierras.



Al morir Sir Thomas con 80 años, en agosto de 1611, su familia era una de las más ricas, poderosas y respetadas de Essex, con miles de hectáreas de tierra que aportaban a sus arcas una renta fija de 4.000 libras al año (11.500.000,00 Libras Esterlinas del año 2010 que, convertidos en Euros dan 13.161.198,094 €). Pero esa enérgica gestión y expansión inmobiliaria por parte de Sir Thomas, trajeron no pocos conflictos y roces con sus vecinos; numerosas disputas legales derivaron de enfrentamientos verbales por culpa de delimitaciones mal definidas, zonas comunales y vallados de parcelas de unos y otros, provocando constantes discordias y llevándole a poner numerosos pleitos con una intransigencia inquebrantable, convencido de sus legítimos derechos.

De gran y fuerte personalidad, temperamental, autoritario e intransigente, Sir Thomas no se dejaba amilanar por nada ni por nadie. Su pronunciado gusto por los pleitos con otros propietarios vecinos a sus fincas y su trato nada cordial, incluso su orgullo desmesurado y su manera tan estricta de interpretar y aplicar la ley, le llevaron, en la década de 1580, a ser la persona más odiada de todo Colchester, donde se le calificaba abiertamente de avaricioso y miserable egoísta. Cuando el resentimiento local contra él culminó en una feroz batalla campal entre bandas rivales de la milicia, Sir Thomas tuvo que hacer sus baúles y refugiarse en la corte de Londres ¡por espacio de tres años!



Pese a ser impopular en Colchester, Sir Thomas consiguió establecerse exitosamente a nivel nacional en la corte real. Armado caballero por Elizabeth I en 1571, Sir Thomas tuvo el inmenso pero también oneroso honor de hospedar y agasajar, por dos veces, a la soberana y a su corte en su suntuosa mansión solariega de Saint-John. Por otro lado, gracias a sus excelentes conexiones en los mejores círculos de la alta sociedad, y también a su notable influencia en la corte, consiguió que su hija Anne fuera admitida como dama de honor de la Reina. Un privilegio difícil de conseguir, ya que aseguraba un contacto directo con la soberana.



Posteriormente, los actos de dos de sus hijos contribuyeron a que perdiera gradualmente el favor de la Reina.

Sir Thomas Lucas, tan acostumbrado a moverse entre la élite de su época, había contraído un brillante matrimonio al desposar a la hija de Sir John Fermor de Easton Neston, un rico caballero propietario de Northamptonshire, Mary Fermor. La pareja tuvo tres hijas y dos hijos, pero sólo sobrevivieron dos:

-Sir Thomas Lucas de Saint-John, Kt. (c.1559 - 1625), c.c. Elizabeth Leighton de Leighton.

-Honorable Anne Lucas, c.c. Sir Arthur Throckmorton (1557-1626)

Su hija Anne fue la primera de la familia en provocar el real desagrado de Elizabeth I; siendo su dama de honor, se casó secretamente y por amor, desafiando la prohibición y contra el deseo de la Reina, que reservaba su mano para otro caballero de su gusto. Peor aún sentaría a la iracunda soberana, y de manera profunda e irremediablemente, la conducta del hijo mayor de Sir Thomas, también llamado Thomas y futuro padre de la Duquesa de Newcastle, de Sir Charles Lucas y de Lord Lucas.

 
Arco Tudoriano de la Iglesia de Saint-Giles de Colchester, que reagrupa las armas esculpidas y policromadas de los distintos miembros de la familia Lucas y de sus esposas, y que figuraban antaño en sus tumbas, profanadas y destruídas durante la Revolución y Guerra Civil Inglesa.