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martes, 13 de noviembre de 2012

CURIOSIDADES -84-

"Los cuervos de Su Graciosa Majestad"



La "Torre de Londres" no es una torre como tal sino un castillo medieval situado casi en el centro de Londres que alberga las famosas "Joyas de la Corona".

Siempre ha habido cuervos en ella y existe la leyenda según la cual, si deja de haberlos, ésta caerá junto con la monarquía inglesa y el imperio británico.

Para evitar que se vayan, recortan las alas a algunos de ellos.

CURIOSIDADES -83-

"Sonrisa negra"



Una costumbre muy antigua de Japón consistía en el ennegrecimiento de los dientes con diversas fórmulas y ungüentos.

Tal práctica era extendida como un símbolo de estatus y belleza entre la nobleza del medievo.

El ennegrecimiento dental era utilizado como una forma de mejorar la apariencia incluso por las jóvenes que buscaban esposo.

lunes, 12 de noviembre de 2012

CURIOSIDADES -82-

"Izquierda y derecha"




Hasta 1790 no se empezaron a fabricar pares de zapatos distintos para cada pie.

Hasta entonces un mismo modelo servía indistintamente para el derecho y para el izquierdo.

sábado, 10 de noviembre de 2012

LA DOMUS AUREA DE NERÓN



Dice Suetonio que el emperador Nerón declaró, al entrar por vez primera en su Domus Aurea (Casa de Oro):

-"¡Bien! Ahora por fin puedo empezar a vivir como un ser humano."

Gracias al gran incendio que arrasó Roma en el año 64, el césar se hizo con los terrenos que habían sido ocupados por varias manzanas de viviendas arrasadas por el fuego para dar cuerpo a su sueño: ofrecerse una residencia digna de un emperador divinizado. Sobre una extensión de unas 50 hectáreas, y entre las colinas del Palatino y del Esquilino, Nerón ordenó que se alzase la joya pétrea de las residencias imperiales habidas y por haber de entonces: una sinfonía de mármoles, piedras nobles, mosaicos e incrustaciones de marfil, piedras preciosas y oro. El palacio era gigantesco y de una suntuosidad impresionante, a la par que constituía una novedad en su planteamiento al armonizar los edificios con extensas zonas ajardinadas. En el centro de uno de sus foros, se erguía una colosal estátua de Nerón representado como el dios Helios, imitando el legendario Coloso de Rodas. Sin embargo, Nerón no pudo verlo acabado ni disfrutarlo como hubiera deseado; cuatro años después, se suicidaba con la ayuda de su secretario Epafrodito para evitar caer en manos de sus enemigos del Senado que le habían declarado enemigo público.



Si la muerte de Nerón fue acogida con satisfacción por los senadores, la nobleza y la clase alta romana, no fue así entre los romanos de a pie, que le lloraron amargamente. Su desaparición dejaba la Domus Aurea ante un destino incierto y Roma ante en una época de guerra civil, recordada como el Año de los Cuatro Emperadores. Con el emperador Trajano, la residencia imperial quedó enteramente sepultada bajo un montón de escombros y, encima de ella se edificaron los Baños de ese emperador. La Domus Aurea no fue redescubierta, casualmente, hasta el siglo XV suponiendo un gran impacto en la Italia de entonces.

 


 


 

ROMA, Año 320 D.C. en 3D

Reconstrucción virtual de la Roma Antigua en el año 320 D.C., con todos sus edificios emblemáticos:
 

ARTÍCULO DE PRENSA: España, un mal negocio


UN MAL NEGOCIO

 

El aumento del independentismo en Catalunya no es casual ni responde a circunstancias difíciles de explicar.
...
Si dejamos las razones identitarias a un lado y nos centramos en el día a día, ¿quién puede defender el expolio que padecen todos los catalanes, independientemente de si se sienten españoles o catalanes?

¿Quién puede defender que España robe a Catalunya 60 millones de euros al día a partir del déficit fiscal?

Quién puede defender que los estudiantes catalanes reciban sólo el 5% de todas las becas del estado y los estudiantes de Madrid reciban el 58%?

¿Quién no querría ver aumentada la renta per cápita anual de los catalanes en unos 2.400€ al año si tuviésemos seguridad social propia?

¿Quién puede defender que el "Ministerio de Cultura" haga un gasto anual por cada español de 47€ y por cada catalán sólo de 5€?

¿Quién querría viajar con el 40% de los trenes construidos por el Estado durante la década de los 70 que se consideraron obsoletos y que aún circulan por Catalunya, mientras que Madrid sólo tiene el 4%?

¿Quién no querría ver a su país 7 veces más rico como dijo el Premio Nobel de Economía Aplicada en la UB el pasado mes de mayo?

¿Quién puede defender que 1 de cada 3 años el Ministerio de Fomento no invierta nada de nada en Catalunya?

¿Quién quiere, pese a ser catalán y sentirse español, que cada año nos roben 20.000.000.000 de euros (11% del PIB), siendo así la región del mundo que sufre más déficit por parte de su gobierno? ¿Realmente sentirse español en Catalunya compensa eso?

Como residente en Catalunya, ¿quién puede tolerar que por cada 12,7 millones de euros que se invierten en medio-ambiente en el aeropuerto de el Prat, se inviertan 300 millones en el de Barajas?

Por muy españolista que uno sea en Catalunya ¿se puede defender que entre 1985 y 2005 sólo se hayan construido en Catalunya 20km de autovías mientras que en Madrid se hayan construido cerca de 900Km en idéntico periodo? ¿Se puede aceptar y no protestar cuando en Catalunya sólo se invierte un promedio del 12% del PIB español anual pese a aportar el 22% del mismo PIB español?

¿Se puede aceptar el agravio que hemos sufrido con el AVE? En Catalunya, por el AVE, el gobierno invirtió 316€ por catalán, pero en el mismo año invirtió 1.198€ por andaluz, 894€ por madrileño, 574€ por aragonés y 407€ por castellanomanchego.

¿Se puede aceptar pagar peajes y más peajes?

Con la dependencia de Catalunya con respecto a España nosotros los catalanes, independientemente de si nos sentimos españoles o catalanes, estamos perdiendo la oportunidad de vivir mejor. Estamos perdiendo la oportunidad de dar un futuro mejor a nuestros hijos.

España es un mal negocio a nivel cultural pero sobre todo a nivel económico, y lo es porque tratar a Catalunya como una colonia forma parte de su leitmotiv nacional.

in La Vanguardia. David García 18/11/2010


ARTÍCULO DE PRENSA: La Democracia al filo de la Nueva Edad Media


LA DEMOCRACIA AL FILO DE LA NUEVA EDAD MEDIA

 

"Vamos hacia un nuevo Siglo de las Luces, esta vez apagadas."
in El País, de la viñeta de El Roto, 15 de octubre de 2007.



Ante todo quiero agradecer la invitación de Philippe Ollé-Laprune y de la Casa Refugio Citlaltépetl a participar en este coloquio, que entiendo como un homenaje al líder africano de Burkina Faso Thomas Sankara. Y creo que la mejor manera de homenajear a este combatiente por la libertad de su país y de todo el continente africano consiste en formular algunas reflexiones sobre el estado de la democracia en el mundo, y en particular en América Latina.

A lo largo de la historia de Occidente se han formulado varias ideas acerca de la democracia y, sobre todo, se han observado diversas prácticas de la misma. La más antigua y a la que remiten todas es la idea de democracia ensayada por los griegos, de la cual eran excluidos, sin embargo, los esclavos, las mujeres y los extranjeros (entonces llamados metecos, hoy conocidos como inmigrantes, cuando no se trata de exiliados); no eran excluidos, en cambio, los ciudadanos entregados a las más variadas experiencia sexuales, que no eran objeto de una vigilante mojigatería. Esto nos permite afirmar que desde sus orígenes la democracia nunca ha sido totalmente incluyente, y por esta razón conviene reflexionar críticamente en torno a esta y otras de sus carencias. Un examen así es muy necesario ahora que sus apologistas la han convertido en panacea y condenan por antidemocráticos a aquellos que se atreven a señalar los agujeros negros en el ejercicio de la misma. Por desgracia, con frecuencia la democracia es, como decía Julio César a propósito de la república, sólo una palabra.

Aun cuando durante cierto tiempo la república de Génova respetó los derechos comunales acabó siendo un instrumento de la aristocracia, como ocurrió en la república de Venecia (en la que un moro sólo puede ser su estratega en una obra literaria) y, sobre todo, en la república de Florencia.

La democrática convención francesa proclamó los derechos del hombre y del ciudadano, pero no incluyó en ellos a las mujeres (la famosa Marianne es, más que un símbolo, una metáfora de la república) ni a los esclavos negros de sus posesiones en el Caribe. Y es poco menos paradójico el hecho de que un liberto como Toussaint Louverture haya atentado contra esos derechos en Saint Domingue (hoy Haití) cuando quiso imitar a Napoleón Bonaparte en su antidemocrática voluntad de poder absoluto.

La democracia moderna inició su actual recorrido en Francia y en los USA, y desde el principio no dejó de ser blanco de la crítica aun por quienes la celebraron con entusiasmo, como Alexis de Tocqueville, que añoraba las virtudes del antiguo régimen al igual que Stendhal.

En La democracia en América escribe Tocqueville:

"En los gobiernos aristocráticos los hombres que llegan a los negocios públicos son ricos que no desean sino el poder. En las democracias los hombres de Estado son pobres y tienen que hacer fortuna. / Se sigue de esto que en los Estados aristocráticos los gobernantes son poco accesibles a la corrupción y no tienen sino un gusto moderado por el dinero, en tanto que lo contrario sucede en los pueblos democráticos."

Confirma esta percepción la generalizada corrupción gubernamental que prevalece en las democracias contemporáneas y que en su amplio recorrido va de Corea del Sur y México a España y los USA. ¿Habrá alguna democracia en donde el publicano no sea como la mujer adúltera y pueda arrojar la primera piedra? Sinceramente, lo dudo.

Raymond Aron hizo diana al caracterizar a los USA como "la república imperial", pues mientras que ese país era hasta cierto punto democrático en el interior (la democracia no incluía a los negros), en el exterior era antidemocrático. En tiempos de Aron los gobernantes de los USA hicieron prevalecer la democracia en su territorio, pero al mismo tiempo patrocinaron y/o apoyaron a numerosos regímenes militares en África, Asia, América Latina y aun en Europa (España, Portugal y Grecia). Sufragaron el golpe de estado encabezado por Pinochet en Chile y respaldaron a los militares en Argentina, Brasil y Uruguay de la misma manera que lo habían hecho con las dictaduras de Somoza en Nicaragua, de Strossner en Paraguay y de Papá Doc (Duvalier) en Haití. En su guerra contra los soviéticos apoyaron a dictadores como Ngô Dinh Diêm en Vietnam; en Camboya se asociaron con el dictador Lon Nol y fueron cómplices de los jemeres rojos de Pol Pot que en menos de cuatro años asesinaron a dos millones de personas (la cuarta parte de la población total del país). En África nunca le declararon la guerra a Bourguiba, a Idi Amín o a Bokassa y jamás condenaron el apartheid en Sudáfrica y Rodesia (hoy Zimbabwe). Hacia el final de la guerra fría (no antes) apoyaron la lucha por los derechos del hombre en el interior del imperio soviético, pero al mismo tiempo se dieron a la tarea de disminuirlos al profundizar las desigualdades económicas dentro y fuera de su territorio. Celebraron esta política de la desigualdad tanto en países democráticos como Inglaterra (en donde la señora Thatcher se ensañó con los escoceses y, más aún, con los inmigrantes de sus excolonias), como en los países en donde aún prevalece el engaño de que algún día serán desarrollados si se someten a los lineamientos de instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, cuando en realidad la mayor parte de sus habitantes caminan a marchas forzadas hacia un régimen de servidumbre que sería la envidia de los antiguos zares.

Tras el derrumbe del imperio soviético los gobernantes de los USA apoyaron la democratización a marchas forzadas en Rusia y en Europa central, sin reparar en los excesos que conducirían a nuevas formas de poder dictatorial en la Rusia de Yeltzin y de Putin, en la Polonia hasta hace muy poco sometida (por fortuna sólo durante dos años), al oscuro poder de los siameses Kaczynski, en la Ucrania de las mafias y en la Rumania post Ceausescu que producen neometecos y neoesclavas sexuales al por mayor. En la actualidad los gobernantes de los USA están demostrando que es imposible imponer la democracia mediante el terror militar en algunas regiones de Asia y Medio Oriente como Afganistán e Irak. Subrayo en algunas regiones porque en otras la democracia no es una prioridad para ellos. No abogaron por ella en la Ruanda de los genocidas hutus, ni les interesa en Chechenia, en Myanmar (la antigua Birmania) ni, menos aún, en Arabia Saudita, feudo de la dinastía Al-Saud hoy representada por Abdullah Bin Abdelaziz, socio petrolero de algunos gobernantes de los USA.

Al margen de esos dudosos procesos de democratización, el punto de partida del establecimiento de la democracia en tiempos recientes es la España de la transición encabezada por Adolfo Suárez. A esta experiencia siguió la de Portugal. Más tarde se sumaron a ella en América Latina Brasil, Argentina, Chile, Uruguay y otros países de la región que estuvieron sometidos a regímenes dictatoriales o autoritarios. En África el caso más notable es el de Sudáfrica.. Tras el triunfo electoral de Mandela se procesó a numerosos esbirros de los antiguos poderes dictatoriales y, tras la confesión de sus crímenes, se les dictaron sentencias cuyo signo distintivo fue el perdón.

Desde hace poco hay en México una democracia que es, más que incipiente, sui generis. Tras más de setenta años de hegemonía autoritaria de un partido único (llamado sucesivamente PRM, PNR y, finalmente, PRI, y que fue más longevo que el PCUS), el PAN desalojó al PRI de la presidencia, pero no se deshizo de los hábitos autoritarios y corruptos del sistema político corporativo creado por Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles y afinado por Lázaro Cárdenas.

En junio del año 2000 el electorado mexicano celebró la derrota del PRI aun cuando no pocos sabían que el ganador del PAN, Vicente Fox, no era el estadista ideal, y no se equivocaron: su sexenio no introdujo ningún cambio significativo en el sistema autoritario. Sí, en cambio, reiteró los vicios que habían caracterizado al antiguo régimen: patrimonialismo, nepotismo, paternalismo (llamado liberalismo social desde la presidencia de Carlos Salinas) y corrupción. Es verdad que el poder presidencial se vio limitado en algunos aspectos, pero esto no se debió a un afán democrático, sino a que el partido del presidente no contaba con la mayoría en las cámaras, en donde la oposición, encabezada por los continuadores del priismo, tampoco introdujo cambios importantes en el sistema. Al contrario: mantuvo en pie las prácticas antidemocráticas del pasado, empezando por la corrupción.

Además del apoyo que recibió de empresarios y medios de comunicación (nada inusual en las democracias actuales), Felipe Calderón pactó con la dirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo, un voto corporativo que, no obstante su escaso margen de ventaja en las elecciones, mantiene al PAN en la presidencia en un régimen de supuesta alternancia que no es ajeno al autoritarismo corporativo del PRI. Los cambios políticos en México parecen responder a la divisa de Tancredo Falconieri, el personaje principal de Giuseppe Tomasi de Lampedusa en Il Gatopardo: "Hay que cambiar para que nada cambie", o: hay que cambiar para que todo siga igual.

Una y otra vez se repite la famosa frase de Churchill a propósito del régimen democrático: "La democracia es el peor de los sistemas políticos, con excepción de todos los demás." No exenta d e ironía, esta afirmación es una verdad extraída de la práctica, y eso que Churchill no fue un nativo sometido al régimen colonial británico en la India. Ni en Sudáfrica, ni en Sudán, ni en ninguna otra de las antiguas posesiones y colonias inglesas. Pero nadie en su sano juicio preferiría vivir en un régimen dictatorial o, peor aún, totalitario, a menos que fuese el dictador, el duce, el führer o el camarada secretario general. Sin embargo, la democracia moderna no es la misma en todas partes, ni es igual para todos en el interior de cada país.

La democracia peruana no es igual a la suiza, ni la panameña a la belga, ni menos aún la egipcia o la de la llamada república transicional de Nigeria a la de la República Checa, que se permitió elegir como presidente a un poeta, Vaclav Havel, de la misma manera que antes, durante la primera república, eligió a un filósofo, Mazarik.

No es igual la democracia en Francia para un francés que para un argelino, ni en Inglaterra para un inglés que para un indio, ni en los USA para un norteamericano que para un mexicano. En todas las democracias hay, además de diferentes clases sociales, diferencias étnicas y grandes diferencias económicas (cada vez más profundas), diferentes grados de participación política (no es lo mismo ser candidato de un lobby que anónimo elector), diferentes posibilidades de acceso a la salud, a la educación y a la cultura (determinadas por la posición económica, el origen étnico o el sexo). El pasado 19 de octubre se publicó en el diario español El País un artículo del economista norteamericano Paul Krugman, en donde afirma que la la pobreza de muchos millones de norteamericanos sólo les da risa a los conservadores que allí gobiernan. En la parte final del artículo escribe Krugman: "De modo que, en Estados Unidos, si usted es pobre, o está enfermo, o no tiene seguro, debe acordarse: esa gente [los neoconservadores] cree que sus problemas son divertidos".

Pero lo más grave de todo esto es que estas diferencias se ahondan cada vez más debido a la vocación medieval de la mayoría de los actuales gobernantes que, independientemente de autodesignarse neoconservadores, neoliberales o neo-lo-que-sea, disfrutan por igual el darwinismo social que impide el bienestar a la mayor parte de la población. Frente a este tipo de gobernantes hay quienes aspiran a gobernar, pero su radicalismo social (sólo discursivo) les resta credibilidad. A su manera, unos y otros son proclives a uno de los excesos que atentan contra la democracia según advertía Montesquieu: actúan guiados por el espíritu de las desigualdades, que conduce a la aristocracia, o están poseídos por el espíritu de igualdad extrema, que conduce al despotismo. Sólo añadiría a esta advertencia de Montesquieu que hoy esa aristocracia advenediza ya no es pobre como en los orígenes de la democracia moderna y, a diferencia de los aristócratas del pasado, tiene una afición desmedida por el dinero.

Además, instituciones tan nefastas como las iglesias más poderosas del planeta tratan, en convivencia con las corporaciones nacionales o internacionales (gremios gubernamentales, bancarios, bolsísticos, financieros y de servicios, entre otros), de mantener por la fuerza o de recuperar de igual modo sus antiguos privilegios, y por estos medios instaurar una nueva Edad Media tanto en Oriente como en Occidente. Este intento de restauración o de mantenimiento de la Edad Media en el Oriente Medio y Lejano es protagonizada por las diversas jerarquías religiosas del Islam, sean sunitas o chiítas. En Occidente presenta dos modalidades. La primera ha sido puesta en marcha por ese cruzado anglosajón de los tiempos modernos que hoy está sentado a la diestra de Dios Padre en el Salón Oval de la Casa Blanca. La segunda se apoya sobre todo en dos jerarquías religiosas situadas a la vanguardia de esta embestida, encabezada por el papa fundamentalista de Roma y exsecretario del Santo Oficio, Joseph Ratzinger, alias Benedicto XVI. Estas jerarquías son la de España y la de México. En España el fundamentalismo católico está representado por una legión de déspotas purpurados anclados en el pasado franquista y atrincherados en el Partido Popular; en México lo encarnan cardenales y arzobispos de la época del papa Borgia y uno de los gremios más poderosos del Partido de Acción Nacional: el Yunque de los Millonarios de Cristo. Tal vez no pase mucho tiempo antes que estos primados y sus sicarios vuelvan a encender las hogueras, ahora para quemar a todos aquellos inconformes con el hecho de ser miserables, pobres, marginados, desempleados, emigrados y, para colmo, relativistas.

Sin embargo, esta peligrosa situación sólo produce como respuesta en casi todo el mundo la falta de interés en la democracia, en los partidos políticos, en los candidatos a los puestos públicos y en los procesos electorales, o, peor aún, la irresponsabilidad del electorado que acude a las urnas desprovisto de sentido común, o se siente obligado a votar por cualquier advenedizo. Y esto confirma otra ironía de Churchill: "El mejor argumento en contra de la democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio". En ese momento se llega a la conclusión de que la frase hecha: "un hombre, un voto" debería ser: "un votante, un tonto".

Todo esto demuestra que tal vez Carlos I de Inglaterra no se equivocó cuando dijo, poco antes que le cortaran la cabeza: "La democracia es una broma griega". Convertir la democracia en panacea y creer piadosamente que la fórmula 50 % más 1 de los votos es mayoría dan pie a la ironía y al sentido común de Borges al afirmar: "La democracia es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística". Y así, por el camino de las supersticiones y de las precarias estadísticas marchamos felices, entonando loas al Altísimo, rumbo a la Nueva Edad Media, que amenaza con no ser tan provisional como el reino de los mil años con el que amenazaba Hitler (catapultado al poder debido precisamente a la fragilidad de la democracia), sino tan longevo como el pasado de las iglesias monoteístas.

Julián Meza.


viernes, 9 de noviembre de 2012

Cita de la Semana



"El destino se ríe de las probabilidades."

Frase de: Edward George Earle Bulwer Bulwer-Lytton, Ier Barón Lytton, escritor, político, Secretario de Estado (1803-1873).

jueves, 8 de noviembre de 2012

GOLOVKIN o el embajador aburrido

Detalle del retrato del Conde Andrei Ivanovich Ostermann (1686-1747), Vice-Canciller Imperial de Rusia entre 1734 y 1740.
 
Sin novedades, Excelencia.

El recién llegado embajador de Rusia en la corte del rey Carlos VII de Nápoles, el Conde Feodor Golovkin, creía empezar con mal pie en su misión diplomática; por mucho que se devanara los sesos para juntar el material suficiente con el fin de redactar un primer correo y enviarlo a su superior, nada se presentaba; los asuntos napolitanos eran de una monotonía y de una tranquilidad desesperantes... Finalmente, se señala una fragata inglesa en aguas napolitanas. He aqui un tema para su primer informe. Anuncia la aparición de la fragata. En su segundo correo, la fragata leva anclas para Sicilia. En su tercer informe, la mencionada fragata había cambiado de curso para ir de crucero, y así sucesivamente. Al sexto correo, notando el ridículo de sus frívolos informes, el embajador termina familiarmente su carta al vice-canciller imperial, Conde Ostermann, en estos términos:

"En cuanto a la fragata, que se vaya al diablo, ya no me interesa ni os hablaré más de ella. El navío La Partenopea ha finalmente salido del puerto para unirse a la flota inglesa y estoy sumamente encantado ya que, desde que me encuentro en Nápoles, no he parado de decir por escrito a Vuestra Excelencia: se va y no se va, cosa que resulta nada interesante ni para Ella ni para mi."

lunes, 5 de noviembre de 2012

EL PALACIO REAL DE BERLÍN: muerte y resurrección



El palacio real de Berlín, que fue la principal residencia y sede de la monarquía prusiana desde el siglo XV hasta inicios del siglo XX, debió principalmente su aspecto y ordenación definitiva al arquitecto barroco Andreas Schlüter (1664-1714). Schlüter dio cuerpo al deseo del entonces Elector Federico III de Brandenburgo de tener un palacio a la medida de sus expectativas en el corazón mismo de la capital, que reemplazase la vetusta residencia de sus antecesores en la que se entremezclaban añadidos y ampliaciones de diferentes estilos y épocas. Las obras iniciadas en 1699, se darían por terminadas en 1706.

 
Grabado de 1702 que representa el Palacio Real de Berlín construído para Federico I de Prusia por Andreas Schlüter. / Abajo, otro grabado que presenta el palacio en 1760, reinando Federico II "el Grande".
 
 


De palacio electoral y ducal pasó a ser real en 1701 cuando Federico III de Brandenburgo se convirtió en el primer "rey en Prusia", por gracia del Emperador Carlos VI de Austria y en agradecimiento por su apoyo en el conflicto europeo que se estaba fraguando tras el ascenso al trono español del nieto de Luis XIV de Francia. Bajo Federico I y su hijo Federico-Guillermo I "el rey-sargento", el Stadtschloss de Berlín fue ampliándose hasta tener unos 85.000 metros cuadrados de extensión, bajo la batuta de los arquitectos Johann Friedrich Eosander von Goethe y Martin Heinrich Böhme. El palacio, dotado de tres plantas, evolucionó alrededor de dos patios interiores y albergó, además de la residencia real, los despachos de la alta administración prusiana. En 1850, los últimos retoques finalizan con la construcción de la enorme cúpula que corona la capilla palatina, reinando Federico-Guillermo IV.

La Gran Guerra de 1914-1918, sentencia no sólo las ambiciones imperialistas del káiser Guillermo II y su hegemonía europea, sino que decreta su abdicación y el exilio de la dinastía de Hohenzollern. En noviembre de 1918, tras su renuncia formal, el último rey-emperador abandona los muros del palacio real para encontrar asilo en Holanda y, desde sus balcones, se proclama la Iª República Socialista Libre Alemana que, luego, sería conocida como República de Weimar.



Con la IIª Guerra Mundial y los bombardeos incendiarios de la RAF sobre Berlín, parte del palacio real es arrasado y convertido en ruinas. Cinco años después de la capitulación del IIIer Reich, en 1950, todo el vasto edificio es reducido a escombros y reemplazado por un palacio hecho de acero, cristal ahumado y mármol de dudosa estética para ser sede del gobierno de la República Democrática Alemana y de su parlamento, en un Berlín dividido en dos por el famoso muro.

Con la caída del muro de Berlín en diciembre de 1989 y la desaparición de la RDA, operándose la reunificación alemana (1990) bajo la batuta del canciller Helmut Kohl, el palacio de la RDA es abatido por insalubre. Ya en 2002, el Bundestag había votado a favor del proyecto Humboldt Forum, que perseguía la idea de reconstruir el desaparecido palacio real. Su coste se cifra entre 500 y 800 millones de €uros, siendo su financiación en gran parte privada. Pero, desde el estallido de la crisis financiera global (2008), las obras han sido interrumpidas hasta 2014.

 

domingo, 4 de noviembre de 2012

SCHLOSS HERRENHAUSEN en 3D


EL PALACIO DE VERANO DE HERRENHAUSEN
 
 
Herrenhausen significa "Casa de los Caballeros" y se sitúa en lo que antaño eran los alrededores de la capital, Hannover. Construído en la segunda mitad del siglo XVII por orden del príncipe Johann Friedrich I de Brünswick-Lüneburg, Duque de Kalenberg (ob.1679), la residencia fue heredada por su hermano menor el futuro Elector Ernesto-Augusto I de Hannover. Por encargo de la Princesa Electriz Sofía del Palatinado, esposa de este último, el arquitecto paisajista francés Martin Charbonnier creó los vastos jardines a la Francesa inspirados en los del Palacio de Versailles, sobre una extensión de 50 hectáreas de terreno. Al palacio principal, se añadieron otros palacetes y pabellones anexos como la "Orangerie", la "Librería" del Berggarten y otro castillo bautizado como "Welfenschloss" en el Welfengarten, que actualmente está ocupado por la universidad de Hannover. A lo largo de los siglos XVIII y XIX, las obras de Herrenhausen prosiguieron hasta finalizarse poco antes de que Prusia se anexionara Hannover y privara a sus monarcas de su reino independiente desde 1815.

Schloss Herrenhausen: aspecto de la Rittersaal o Salón de los Caballeros a finales de la década de 1930. / Abajo, fotografía de la Thronsaal o Salón del Trono, dónde los reyes de Hannover concedían sus audiencias oficiales.
 


Pese a las recomendaciones de la Casa Real Británica, los bombarderos ingleses en sus incursiones sobre Hannover, no pudieron evitar soltar sus bombas sobre el palacio principal durante la IIª Guerra Mundial (¿una revancha por los repetitivos bombardeos alemanes sobre Buckingham Palace?). El palacio sufrió tanto que, al final de la contienda, tan solo subsistía un edificio arruinado y calcinado, por lo que se decidió finalmente que era irrecuperable y debía ser demolido hasta los cimientos. Como único recuerdo del palacio, tan solo se conservan fotografías anteriores a 1939-1945 y grabados de los siglos XVII, XVIII y XIX.
Video del Schloss Herrenhausen en 3D:


EL CASTILLO DE RICHELIEU en 3D


EL SUNTUOSO CASTILLO DE RICHELIEU RESUCITADO



Se trata de una reconstrucción virtual en 3D del célebre Castillo de Richelieu, construído en la primera mitad del siglo XVII para Armand-Jean Du Plessis De Richelieu, Obispo de Luçon, Cardenal y 1er Duque de Richelieu y de Fronsac, primer ministro todopoderoso del rey Luis XIII de Francia. Es a partir de 1621 cuando el Cardenal de Richelieu consigue comprar el viejo castillo (y el señorío) de su familia, en el que ha nacido, mediante subasta por la suma de 79.000 libras. Su hermano mayor Henri, legítimo propietario de la finca solariega de los Du Plessis y Señor de Richelieu, cubierto de deudas, había sido asesinado por el Marqués de Thémines en el curso de un duelo en 1619, después de enterrar a su mujer e hijo fallecidos en el curso del parto.

Retrato del Cardenal Armand-Jean du Plessis de Richelieu (1585-1642), Obispo de Luçon, 1er Duque de Richelieu & Par de Francia (1631); según Philippe de Champaigne.
 
Retrato del arquitecto Jacques Lemercier (1585-1654), según P. de Champaigne.
 

Adquirida la propiedad, el Cardenal encargó al arquitecto Jacques Lemercier la nueva construcción del castillo con la condición de que respetase el ala dónde había visto la luz al nacer. Aprobado el proyecto, las obras se iniciaron en 1625 y siguieron bajo la supervisión de Jean Rogier, Señor de La Marbeliere, encargado del seguimiento y pago de los 2.000 obreros empleados para la construcción de un palacio grandioso y, por tanto, digno de acoger entre sus muros al mismísimo rey.

Retrato de Luis XIII (1601-1643), Rey de Francia y de Navarra entre 1610 y 1643.


Paralelamente, el Cardenal irá adquiriendo señoríos colindantes para extender sus posesiones, con el fin de que el ducado proporcione una renta adecuada al rango de duque y par del reino. Y, ante la falta de actividad agrícola y comercial en dichas tierras, el Cardenal obtendrá de Luis XIII, el permiso real para levantar una pequeña ciudad en las proximidades del castillo en 1631. En agosto del mismo año, Luis XIII firma la erección del señorío de Richelieu en ducado con paridad francesa. En 1632, el Cardenal en persona visita las obras, pero será la única vez que pisará la finca ancestral; su labor al frente del Gobierno le impedirán volver a Richelieu, posponiendo una y otra vez su deseo de ver por si mismo la evolución de las construcciones. En 1640, su viaje previsto a Richelieu es anulado. En 1642, cuando el Cardenal regresa de Perpiñán, se prevee una pernoctación en vano; enfermo, los médicos del primer ministro deciden que es más aconsejable renunciar. Poco después, el Cardenal-Duque de Richelieu muere. Unos meses después, es Luis XIII quien fallece.



Aunque ninguno de los dos llegó a alojarse en el espléndido Castillo de Richelieu, el edificio acogió a personajes de gran importancia: el Duque Gastón de Orléans, la Duquesa de Montpensier su hija, el Rey Luis XIV, la Duquesa d'Aiguillon (sobrina del Cardenal y amiga de San Vicente de Paul), Jean de La Fontaine y muchas otras figuras...



De gran amplitud, extensión y suntuosa decoración, fruto de una fortuna colosal adquirida durante su gobierno (20 millones de libras), el castillo de Richelieu sufrió del vandalismo revolucionario en 1791: saqueado, sus obras de arte y su suntuoso mobiliario fueron robados, confiscados arbitrariamente y, algunos, dispersados en subastas públicas por una república necesitada de fondos para sostener sus guerras contra las naciones enemigas. Las sepulturas del Cardenal y de sus sucesores, como el Mariscal de Richelieu, ubicadas en la iglesia universitaria de La Sorbona, serían violadas por la chusma pese a la intervención personal de Alexandre Lenoir, y sus restos profanados. Los duques de Richelieu habiendo optado por exiliarse en Alemania y luego en Rusia para huir de la Revolución que había puesto precio a sus cabezas, el Gobierno secuestró la extensa finca y el castillo y dependencias como "bienes de emigrados".



En 1805, un empresario mal inspirado que respondía al nombre de Alexandre Bontron, compró la propiedad ducal para demolerla y vender sus materiales con el fin de recuperar su inversión. De semejante masacre, tan solo sobrevivieron el pabellón de la cúpula, la Orangerie, sus bodegas y los pabellones de la monumental entrada del castillo.

Retrato de Armand-Emmanuel de Vignerot du Plessis, Vº Duque de Richelieu (1766-1822), Primer Ministro de Francia; según Sir Thomas Lawrence.


Cuando se trató de devolver la propiedad a su legítimo propietario, el duque Armand-Emmanuel de Richelieu, futuro primer ministro del rey Luis XVIII y amigo del zar Alejandro I de Rusia, después de 1815, se encontró con un castillo arrasado casi hasta sus cimientos. Dado que era demasiado oneroso reconstruir el castillo familiar con su antigua apariencia y reunir su antigua colección de arte (confiscada por el Estado y que se encontraba en el Museo del Louvre), el Duque de Richelieu renunció a cualquier proyecto por inviable. Sus herederos serían finalmente indemnizados por el Estado gracias a la ley promulgada por Carlos X, que contemplaba reembolsar con dinero contante y sonante a todas las familias nobles que habían sido expoliadas de sus bienes inmuebles durante la Revolución Francesa.

Retrato de Mary Alice Heine (1858-1925), VIIª Duquesa de Richelieu & Marquesa de Jumilhac, luego Princesa de Monaco.


En 1852, en los inicios del IIº Imperio, otro empresario llamado Laurence adquirió la finca Richelieu para construir una gran mansión bautizada como "Petit Château" (pequeño castillo) frente al Pabellón de la Cúpula. En 1877, la propiedad es comprada por Michael Heine, banquero de origen alemán y nacionalidad estadounidense afincado en París, quien se afana por reconstituirla para regalarla a su recién casada hija Mary Alice Heine y a su yerno, el Marqués Marie Odet Jean Armand de Jumilhac y 7º Duque de Richelieu.

En 1930, el 8º y último Duque de Richelieu y Marqués de Jumilhac, Armand, al carecer de herederos directos, donó la finca solariega de sus antepasados a la Universidad de La Sorbona de París, en recuerdo al Cardenal de Richelieu, que había sido su director y renovador.



Hoy, gracias a las posibilidades que ofrecen los programas de animación virtual en 3D, se ha podido reconstituir a grandes trazos lo que fue en su época una de las más magníficas residencias aristocráticas de la Francia del Antiguo Régimen. Y hasta aqui os cuento, para que podáis ver por vosotros mismos el resultado mediante estos vídeos.


Chateau de Richelieu por LavalVirtual
Nautilus - Richelieu phase 2 por Nautilus-crea

Trailer Richelieu complet por Nautilus-crea

sábado, 3 de noviembre de 2012

Cita de la Semana



"La fraternidad es cuna de las más bellas invenciones de la hipocresía social."

Frase de: Gustave Flaubert, escritor (1821-1880).

jueves, 1 de noviembre de 2012

LAVOISIER: Padre de la química moderna

ANTOINE-LAURENT DE LAVOISIER
1743 - 1794


"El Padre de la Química Moderna"

Q
uímico francés perteneciente a la rica aristocracia de toga (familia de abogados y parlamentarios), nació el 26 de agosto de 1743 y murió guillotinado el 8 de mayo de 1794 en París. Fue el primer científico que enunció la primera versión de la "Ley de Conservación de la Materia", identificó y bautizó el oxígeno (en 1778) y participó a la reforma de la nomenclatura química. Se hace muy a menudo referencia a Lavoisier como padre de la química moderna.

Tras frecuentar el elitista Colegio Mazarin de 1754 a 1761, dónde estudió la química, la botánica, la astronomía y las matemáticas, publicó en 1764 su primera obra sobre la química. En 1767, trabajó sobre un estudio geológico de Alsacia y de Lorena. Fue elegido miembro de la Academia de Ciencias en 1768. En 1771, contrajo matrimonio con Marie-Anne Pierrette Paulze (hija de un afortunado recaudador de impuestos), entonces de tan solo 13 años de edad, que traduciría posteriormente sus obras inglesas e ilustró sus libros; era, según su marido, una mujer modelo, dotada de una inteligencia extremadamente fértil. A partir de 1775, reinando ya Luis XVI, sirve en la administración real de la Pólvora, donde su tarea se tradujo por mejoras en la producción de la pólvora y en el dominio de la agroquímica, creando un nuevo método de producción de pólvora con el potasio extraído de Alsacia.

Una de las más importantes experiencias de Lavoisier, fue la determinación de la naturaleza del fenómeno de combustión. Sus experimentos permitieron demostrar que la combustión es un proceso que implica la combinación de una sustancia con el oxígeno. Demostró igualmente el papel del oxígeno en la respiración vegetal y animal, así como su papel en la formación de la corrosión del metal. La explicación de Lavoisier sobre la combustión reemplazó la teoría flogística, que afirmaba que los materiales liberaban una sustancia llamada flogiston cuando quemaban.

Descubrió también que el aire inflamable de Sir Henry Cavendish, que bautizó "hidrógeno" (del griego "formador de agua"), reaccionaba con el oxígeno para formar un rocío que, como constató Joseph Priestley, no era más que agua. El trabajo de Lavoisier estaba en parte basado en el de Priestley.

En su "Sobre la combustión en general y Consideraciones generales sobre la naturaleza de los ácidos" (1778), demostró que el aire, responsable de la combustión, era también fuente de acidez. En 1779, nombró esa parte del aire oxígeno (del griego "formador de ácido") y la otra parte azote (griego "sin vida"). En sus "Reflexiones sobre la flogística" (1783), Lavoisier demostró que la teoría no era coherente.

Los experimentos de Lavoisier figuraban entre los primeros experimentos químicos realmente cuantitativos jamás ejecutados. Probó que, aunque la materia cambia de estado en una reacción química, la cantidad de materia permanecía siendo idéntica de principio a fin de la reacción. Quemó fósforo y azufre en el aire, mostrando que los productos pesaban más que los reactivos al principio del experimento. Sin embargo, el peso ganado se perdía en el aire. Esos experimentos sirvieron de pruebas para la base de la ley de conservación de la materia. Lavoisier estudió también la composición del agua, llamando sus compuestos oxígeno e hidrógeno.

Con el químico francés Claude-Louis Berthollet y otros, Lavoisier concibió una nomenclatura química o sistema de nombres que sirven de base al sistema moderno. La describió en su "Método de nomenclatura química", en 1787. Dicho sistema permanece siendo muy útil hoy en día, incluído el ácido sulfúrico, los sulfatos y los sulfidas. Su "Tratado Elemental de Química" (1789) está considerado como el primer manual de química moderna y presenta una vista unificada de las nuevas teorías de química, aportando una información concisa sobre la ley de conservación de la masa, y negando la existencia de la flogística. Por otro lado, Lavoisier aclaró el concepto de un elemento como sustancia simple que no podría ser descompuesta por ningún método conocido de análisis químico, concibiendo una teoría de la formación de los compuestos químicos de los elementos.

Además, su obra contenía una lista de elementos o sustancia que no podrían ser descompuestas como el oxígeno, el azote, el hidrógeno, el fósforo, el mercurio, el zinc, y el azufre. Su lista, sin embargo, incluía igualmente la luz y el calor, que pensaba eran sustancias materiales. De importancia capital en la vida de Lavoisier fue su estudio de las leyes. Aquello le llevó a interesarse a la política francesa y, en consecuencia, obtuvo un trabajo como recaudador de impuestos de la "Ferme Générale", compañía privada de recaudación de impuestos, a la edad de 26 años. Intentó presentar reformas en el sistema monetario francés y en el sistema de imposiciones. En su trabajo para el Gobierno, participó en el desarrollo del sistema métrico para fijar la uniformidad de los pesos y de las medidas en toda Francia.

Entre 1768 y 1788, se interesa a causas humanitarias tales como la mejora de condiciones de los presos en las cárceles, la mejora del rendimiento de la agricultura y de la cría de ganados entre otras. En 1791, es nombrado por la Asamblea miembro de varios comités entre los cuales la Tesorería Nacional. El mismo año, es cesado en su puesto de regidor de Pólvoras y asiste a la abolición de la Compañía de Recaudadores de Impuestos, asi como al cierre de la Academia de Ciencias en 1793. El 25 de noviembre del mismo año, los recaudadores de impuestos son arrestados, y durante 3 días Lavoisier debe esconderse hasta que es hecho prisionero por las autoridades. Su juicio duraría cinco meses...

Siendo también uno de los 28 "Fermiers Généraux" (recaudadores de impuestos), Lavoisier fue estigmatizado como un traidor por los revolucionarios en 1794, y condenado a morir en la guillotina durante el Terror, en París el 8 de mayo de 1794, a la edad de 51 años, junto con sus demás colegas. No olvidemos que los bienes de los condenados a muerte eran confiscados por el Estado y que los recaudadores de impuestos poseían las más grandes fortunas de Francia.

Cuando Lavoisier fue procesado, el juez, que se disponía a expedirle el pasaporte para la guillotina, soltó con sequedad: "La República no necesita a sabios! La Justicia debe seguir su curso!"

En 1795, un año después de perecer en la guillotina, el Gobierno rehabilitó la memoria de Lavoisier y devolvió todos los bienes que le fueron confiscados a su viuda, añadiendo en una nota: "Para la Viuda de Lavoisier, quien fue falsamente acusado."

Las contribuciones fundamentales de Lavoisier a la química, fueron el resultado de un esfuerzo consciente de adaptarse a todos los experimentos en el cuadro de una teoría sencilla. Estableció la utilización coherente del equilibrio químico, utilizó sus descubrimientos sobre el oxígeno para rebatir la teoría de la flogística, y desarrolló un nuevo sistema de nomenclatura química que sostenía que el oxígeno era un constituyente esencial de todos los ácidos (lo que más tarde resultó ser incorrecto). Por vez primera, la noción moderna de elemento es presentada sistemáticamente. Los tres o cuatro elementos de la química clásica conducieron al sistema moderno y Lavoisier tradujo las reacciones en ecuaciones químicas que respectaban la Ley de Conservación de las masas.

domingo, 28 de octubre de 2012

CURIOSIDADES -81-



En la época en que la Marquesa de Montespan (Françoise Athénaïs de Rochechouart de Mortemart, 1641-1707) fue favorita de Luis XIV de Francia, convirtió los salones del palacio de Versailles en un auténtico zoológico. Según las memorias del Mariscal-Duque de Noailles, había atado en su día a 6 ratoncitos blancos a una carroza de filigrana para que tirasen de ella como si fueran caballos en miniatura; por otro lado, se divertía con monas traviesas y loros chillones mientras criaba cerditos lechales y cabras que campaban a sus anchas en las suntuosas estancias de sus aposentos de la planta noble.
 

viernes, 26 de octubre de 2012

Cita de la Semana



"La sociedad está dividida en dos grandes clases: la de los que tienen más comida que apetito, y la de los que tienen más apetito que comida."

Frase de: Nicolas-Sébastien Roch Chamfort, escritor y moralista (1741-1794).

jueves, 25 de octubre de 2012

LA EXTRAORDINARIA VISIÓN DE CATALINA DE MÉDICIS

El futuro en un espejo
 
Retrato de Catalina de Médicis, Reina Vda. de Francia (1519-1589).


Llega a su término el año de 1559, año negro para Francia. El rey Enrique II ha muerto, sucumbiendo en un trágico torneo en el mes de julio y, desde entonces, un niño de quince años, Francisco II, reina sobre Francia. Un niño delicado y débil, dominado por una mujer cuyas armas son por norma el veneno, la magia y la brujería: Catalina de Médicis, reina viuda de Francia, su madre.


El Castillo de Chaumont-sur-Loire.


Desde hace algún tiempo, la Florentina, que ha abandonado París para encerrarse en su castillo de Chaumont-sur-Loire, se encuentra presa de inquietudes que no le dejan dormir. Los problemas religiosos dividen el país, el creciente poderío de los hugonotes, las trahiciones de palacio le ponen nerviosa. Desearía saber qué le depara el futuro. Desearía que le fuera revelado su destino y el de su primer hijo Francisco II, el flamante rey de Francia.
Una vez más, se ha vuelto hacia Cosimo Ruggieri, ese astrólogo que se llevó consigo cuando abandonó Florencia, y que se ha convertido casi en su sombra:




Retrato de Cosimo Ruggieri (ob.1615), astrólogo y futurólogo florentino.
 

-¿Podríais decirme, amigo mío, lo que me espera?

-Acordadme algunos días, Señora, y os mostraré el futuro...

Y Ruggieri se encierra en la torre que domina el Loira, sin entrar en contacto con los demás ocupantes del castillo. Los criados se limitan a dejarle una bandeja de comida tres veces al día a pie de puerta. Alejado del mundo, Ruggieri se entrega a una tarea misteriosa.
Varias veces, Catalina de Médicis ha venido a golpear su puerta:

-¿Para cuando será?, preguntaba.

Y Ruggieri respondía:

-¡Ya os lo dije, Señora, cuando la Luna sea llena!

Y la reina, consumida por los nervios, volvía a bajar las escaleras de caracol y se encerraba en sus habitaciones hecha un basilisco.



Pero esta noche, la Luna es llena y la impaciente Catalina de Médicis vuelve a aporrear la puerta de Ruggieri:

-¿Para cuando?

Ésta vez el astrólogo abre su puerta:

-Para esta noche, Majestad.

Y hace pasar a la reina en una estancia que es a la vez laboratorio y antro del alquimista. A la luz del gran fuego que arde en la alta chimenea, la soberana distingue el más variopinto material de trabajo, alambiques, morteros, calderas, un astrolabio, muchos libros apilados los unos encima de otros.

-Mirad hacia allí. Le dice Ruggieri, mostrándole un inmenso espejo que recubre toda una pared.

-Es aqui, Señora, que el futuro se os aparecerá.

Catalina de Médicis entiende entonces que su astrólogo va a proceder a una operación de mágia llamada catoptromancia o cristalomancia, y que consiste en ver el futuro en un espejo.

Ruggieri moja un bastón en una taza conteniendo sangre de pichón macho, y traza sobre el muro letras del alfabeto hebráico. Luego, tras ennegrecer la punta de otro bastón al fuego, dibuja en el suelo un círculo doble, tipo de zodíaco, que decora con figuras cabalísticas. Cuando ha terminado, dispone en sus cuatro puntos cardenales, un cráneo humano, una lámpara de aceite, una tibia y un gato en estado de sueño hipnótico...

-Sentaos, Señora, y mirad.

Catalina se instala en un sillón, mirando frente al espejo.
Al principio no ve nada. Pero de pronto aparece una forma, vaga al principio, y más precisa después, reconociendo en aquella silueta a su hijo el rey Francisco II. Lleva su corona, su cetro y su manto de terciopelo sembrado de flores de lis y doblado de armiño. Tiene una expresión triste en el rostro. Su imagen se desliza, abandona el espejo, y hace la vuelta de la estancia sobre las paredes encaladas, volviendo a su punto de partida y desaparece. La silueta es inmediatamente reemplazada por otra que toma la forma de un hombre en cuyos rasgos, la reina Catalina reconoce a su 2º hijo Carlos, pero un Carlos envejecido ya que por entonces no tiene siquiera la edad de nueve años. Él también lleva la corona, el cetro y el manto real. Su imagen se desliza fuera del espejo y ejecuta, a su vez, 14 vueltas alrededor de la estancia. En el momento de ejecutar su 15ª vuelta, se para bruscamente y se pone a considerar algo invisible con horror. Luego sus manos se tensan, intentando rechazar horribles imágenes.

-Explicadme, inquiere Catalina, ¿qué significan esas vueltas?

-Cada vuelta representa un año de reinado. Contesta Ruggieri.

Por encima de la chimenea desaparece como humareda la figura de Carlos, dejando sitio a otra. De hecho deja paso a otro rey en quien la pobre y angustiada Catalina de Médicis reconoce a su 3er hijo Enrique, que tan solo cuenta ocho años de edad...
En el espejo es ya adulto. Avanza andando con saltitos. Su apariencia es por lo menos increíble: tiene el rostro empolvado y maquillado como una dama, con gestos amanerados, cubierto de joyas y lleva en los lóbulos de sus orejas pendientes de enormes perlas. Ejecuta catorce vueltas alrededor de la sala y se para un momento. Se le ve inclinarse sobre un cuerpo estirado en el suelo, a sus pies. Se reincorpora, ejecuta una 15ª vuelta y lleva bruscamente sus manos a su vientre con una terrible expresión de dolor intenso. Después del gesto, desaparece.



Hundida en su sillón, Catalina de Médicis no suelta siquiera una palabra. Apenas respira. Espera la aparición de su cuarto hijo, Francisco-Hércules, duque de Alençon, que tan solo tiene cinco años de edad.
¿Qué va a ver?¿Cuántas vueltas dará éste antes de desaparecer?¿Tendrá una larga vida?¿O quizás tenga que pensar que los hijos de Enrique II de Francia están malditos?
Ella espera.¿Cómo será su pequeño Francisco, bajo el aspecto de un adulto?

Una imagen se forma de nuevo y un hombre aparece. Un hombre con nariz aguileña, la mirada inteligente y viva, llevando una pequeña barba bien recortada. Aparece de buenas a primeras con la cabeza adornada de un gran sombrero emplumado de plumas blancas y, de repente, lleva la corona, el cetro y el manto de armiño como los anteriores.
Catalina le mira con espanto. Este personaje no puede ser su pequeño Francisco convertido en hombre. Es otra persona, pero ¿quién? Y de pronto encuentra un parecido... Este rey tiene los rasgos del duque Antonio de Borbón.
Entiende inmediatamente que su hijo Francisco no reinará jamás, que morirá sin duda bastante joven y que los Borbones, que ella odia, subiran al trono de Francia... Por lógica, y con certeza, cree que es el pequeño príncipe Enrique de Navarra, que tiene entonces 6 años de edad... Es el pequeño Enrique, al que le gustaría poder envenenar.

Sobre el espejo, el hombre de la nariz aguileña se desliza lentamente sobre las paredes. Catalina cuenta las vueltas. Sobrepasan pronto las de sus hijos Carlos y Enrique: dieciocho, diecinueve, veinte,... Una media vuelta más y desaparece.
¡Este Borbón reinará pues durante más de 20 años!

Catalina de Médicis se derrumba y, a pesar del gran fuego de la chimenea, se pone a temblar. Bruscamente se yergue y, sin mediar palabra, abandona la habitación con la mirada llameante y glacial, para encerrarse en sus aposentos, herida de muerte...

Tuvo razón en llorar desconsoladamente aquella noche. Al año siguiente, Francisco II moría, después de un año en el trono. Carlos IX le sucedió y murió al cabo de catorce años de reinado, perseguido por los fantasmas de las víctimas de la tremenda noche de San Bartolomé. Luego le sucedió Enrique III, reinando quince años y fue asesinado por un monje, que le clavó una cuchillada en el vientre. Un año antes, había ordenado el asesinato del Duque de Guisa. Finalmente, el joven Francisco Hércules, duque de Alençon, murió de una tísis galopante y la Casa de Valois se extinguió... Enrique de Borbón, rey de Navarra, se convirtió en el rey Enrique IV de Francia y reinó 20 años y nueve meses exactamente...


En 1559, nadie se podía imaginar, y mucho menos Catalina de Médicis, que la Casa de Valois iba a extinguirse en 1589, o sea treinta años después. La sucesión del trono estaba bien asegurada: el difunto Enrique II y Catalina de Médicis habían tenido 4 hijos varones. ¿Quién no iba a pensar que los Valois seguirían reinando durante mucho tiempo? A nadie se le ocurrió pensar que, a la postre, estarían obligados a buscar un nuevo rey en el seno de la Casa de Borbón, en el frondoso árbol genealógico de San Luis...


Retrato de Catalina de Médicis rodeada de sus hijos.


A pesar de las dudas que surgieron posteriormente, sobre si la escenificación del astrólogo Ruggieri fue una superchería o no, lo que queda bien claro es que tal y como se desarrolló el desfile de personajes en el espejo, y las vueltas dadas por la estancia, es evidente que las predicciones se cumplieron a rajatabla a lo largo de los 30 años siguientes, con exactitud, sin equivocación alguna.

En cuanto a la temible consultora, la reina Catalina de Médicis, se puede decir que estaba familiarizada con todos los tipos de magia, sus prácticas y aplicaciones. Como todos los florentinos de su época, ella también practicaba la brujería. De hecho se sabe con certeza que, para protegerse de un posible asesinato o atentado, llevaba sobre ella una especie de talismán, que no era más que la piel de un niño degollado...


El relato de esta historia fue sacada, entre otras, de las publicaciones siguientes:

-"La Trágica Historia del Castillo de Chaumont", por el Príncipe Jacques de Broglie.

-"Las Casas Reales", de André Félibien, 1681.

-"Tesoro de Historias Admirables", de Simon Goulard, 1614.

in HISTORIAS MÁGICAS DE LA HISTORIA, de Louis Pauwels & Guy Breton, 1977.

miércoles, 24 de octubre de 2012

CURIOSIDADES -80-

"Sal a precio de oro"



La sal era un elemento tan preciado que, durante la Edad Media, los monarcas y señores feudales cobraban impuestos por su uso y explotación, llegando a ser, durante la época de la monarquía absoluta, uno de los ingresos más importantes de las arcas reales.

En el siglo XIX la explotación y venta de sal fue declarada libre en toda Europa. A España esta liberalización llegó más tarde, en 1869.

Francia había abolido este impuesto llamado "gabela" cuando aún reinaba Luis XVI, en 1790. Napoleón I lo reintrodujo en 1806 y fue nuevamente suprimido en 1848, al advenimiento de la IIª República.

CURIOSIDADES -79-

"Pequeño pero matón"



Uno de los mejores y más eficaces espías del mundo se llamaba Richebourg (1768-1858) y era francés.

Sus "características" físicas eran su mejor arma de espionaje, apenas media unos 58 centímetros con lo que podía, tranquilamente disfrazarse de bebé y así cruzar las líneas enemigas en brazos de alguna colaboradora durante la Revolución Francesa.

CURIOSIDADES -78-

"Una duración misteriosa"



Que los discos compactos estándar duren 74 minutos, ni uno más ni uno menos, tiene su explicación.

74 minutos es lo que dura la Novena Sinfonía de Beethoven interpretada, según los cánones, perfectamente.

Que dicha sinfonía dure algo más o algo menos, significa que no ha sido ejecutada correctamente.

 

CURIOSIDADES -77-

"Cuatro Ojos ven más que dos"



Aunque hay varias versiones, parece ser que fue un fraile de Pisa, Alessandro della Spina, el inventor, a finales del siglo XIII de las gafas.

Originariamente se llamaban "roidi da ogli" (discos para los ojos) y fueron toda una revolución en la época ya que permitieron prolongar la vida laboral de los artesanos que se dedicaban a los trabajos de precisión.

Tanto éxito tuvieron que durante muchas décadas el gremio de vidrieros de Venecia se enriqueció al poseer, mediante monopolio, el control de su fabricación.

CURIOSIDADES -76-

"Leyenda Negra"



La idea de que Atila (395-453), rey de los Hunos desde 434, era un gobernante sin escrúpulos que sembraba la destrucción en todos los sitios por donde pasaba, hasta el punto de no volver a crecer la hierba, no es muy ajustada a la realidad.

Atila era una persona culta, educada en la cultura grecolatina y en el sistema político y administrativo romano.

En sus banquetes se solía recitar poesía y sus ocupaciones directas eran, por lo general, bastante pacificas.

No obstante su mala fama tiene una explicación, cobraba elevados tributos a cambio de paz, algo que no solía gustar mucho a sus enemigos.

CURIOSIDADES -75-

"Átame"



La palabra "cónyuge" proviene de "yugo", nombre de una apero de labranza con el que se solían sujetar a los dos animales que tiraban del arado.

Figuradamente significa que los esposos están unidos por el yugo que les obligará a realizar todas las tareas en común y a compartir el camino para siempre.

 

CURIOSIDADES -74-

"Divinos Aplausos"



Los aplausos son conocidos desde hace más de 3.000 años aunque en aquellos tiempos era un simple gesto religioso, ya que se creía que el barullo que se desencadenaba al aplaudir, atraía a los dioses.

Este gesto se fue popularizado después en algunos rituales paganos. En el teatro griego, por ejemplo, los actores pedían a los espectadores que invocasen de esta forma a los espíritus protectores de los artistas.

Nerón tenia una curiosa costumbre, mandaba ejecutar a los espectadores cuando consideraba que no habían aplaudido lo suficiente.