La Condesa Du Barry y el Duque de Choiseul, amante y ministro respectivamente del rey Luis XV, se detestaban mutuamente. Un día en que la condesa se cruzó con uno de sus cocineros, se le antojó que éste se parecía demasiado a su aborrecido enemigo:
-"¿Estáis a mi servicio?" -preguntó al cocinero.
-"Si, señora."
-"Vaya. Tenéis un rostro demasiado siniestro. Id a ver a mi intendente y decidle que no os quiero ver nunca más y que os despida." -sentenció ella.
La orden se ejecutó de manera inmediata.
La misma noche, la condesa dijo al rey, quien estaba al corriente de aquella anécdota:
-"He despedido a mi Choiseul. ¿Cuando despediréis al vuestro?"
Anécdota de: Jeanne Bécu, Condesa Du Barry (1743-1793).
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